Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 25 de octubre de 2020
  • Actualizado 13:04

El colectivo LGTB+ reivindica sus derechos con marchas en calles y celebraciones en línea

En varios países del mundo, grupos de personas salieron a las calles, aunque en menor cantidad de años anteriores.

Miembros de la comunidad LGBT hacen ondear una bandera arcoíris  durante una marcha en Chiang Kai-shek ,en Taipei, Taiwán. EFE
Miembros de la comunidad LGBT hacen ondear una bandera arcoíris durante una marcha en Chiang Kai-shek ,en Taipei, Taiwán. EFE
El colectivo LGTB+ reivindica sus derechos con marchas en calles y celebraciones en línea

La pandemia de coronavirus ha obligado al colectivo LGTB+ a cancelar

las marchas y fiestas del Orgullo, pero no a aparcar sus

reivindicaciones de igualdad que este año ha defendido en internet y

en alguna que otra pequeña manifestación.

Internet ha sido el lugar donde se ha celebrado este fin de semana la

Global Pride 2020 con un concierto desde casa en el que han

participado artistas como Elton John, el "Can't Cancel Pride" (no

pueden cancelar el orgullo) en el que actuaron, entre otros, Ricky

Martiny y Katy Perry, o el "Orgullo Dentro" que ofrece charlas y otras

actividades hasta el 5 de julio.

Uno de los eventos virtuales más simbólicos se retransmitió desde la

puerta del icónico bar Stonewall, donde el 28 de junio de 1969 se

produjeron los violentos enfrentamientos entre la clientela gay y la

policía que dieron paso al movimiento en favor de los derechos de los

homosexuales.

Hoy se cumplían 50 años de la primera manifestación por los derechos

de los homosexuales, pero la pandemia ha impedido la celebración

multitudinaria en Nueva York y las protestas antirracistas de las

últimas semanas le han dado al acontecimiento un carácter más serio.

El acto se celebró bajo el lema: "Cada vida negra trans perdida

cuenta”.

Más tarde, centenares de personas salieron a las calles para

participar en una marcha alternativa “por las vidas negras queer y

trans”. Los organizadores reclaman el carácter de protesta que tenía

el Desfile del Orgullo en sus inicios, frente a la fiesta patrocinada

por grandes empresas en la que afirman que se ha convertido.

Algo muy parecido ha ocurrido en Londres donde, a pesar de que el

desfile principal, previsto para hoy, se ha suspendido, un grupo de

personas se congregó en una manifestación que enlazó las

reivindicaciones del colectivo gay con el de las recientes protestas

contra el racismos, y marcharon bajo el lema: "Las vidas de los trans

negros importan".

Otra marcha, también con medidas de seguridad para evitar el contagio,

fue protagonizada por un puñado de veteranos del Frente de Liberación

Gay en el Reino Unido, que conmemoraron el 50 aniversario de la

pionera asociación formada en 1969 en Nueva York y que dio inicio al

movimiento de liberación homosexual.

En Barcelona también se ha recordado una manifestación histórica, la

primera que tuvo lugar en España para reivindicar los derechos de los

homosexuales. Cientos de personas recorrieron el sábado el centro de

Barcelona para conmemorar esa primera manifestación celebrada hace 44

años, meses después de la muerte del dictador Francisco Franco.

Por lo demás, los actos del orgullo en España están circunscritos a

internet y el tema central de los foros y debates son las mujeres

lesbianas, trans y bisexuales en el activismo LGTB+, con el lema

"2020, mujeres LTB: sororidad y feminismo".

Se desarrollarán talleres de educación en diversidad, salud sexual o

visibilización LGTB+ en América Latina. Igualmente se recordará a

quienes sufren los daños psicosociales más graves de la epidemia y del

confinamiento, como la soledad.

La fiesta callejera se ha trasladado a muchos balcones que estos días

lucen la bandera arcoiris.

El Ayuntamiento de Barcelona colgó hoy un pendón con los colores del

arcoiris, pero el de Madrid no lo hizo, después de que el Tribunal

Supremo sentenciara recientemente que no pueden usarse banderas no

oficiales las fachadas de los edificio públicos.

En Moscú también pendían banderas arcoiris de dos edificios oficiales,

pero no del Gobierno ruso, sino de las Embajadas de Estados Unidos y

el Reino Unido que así han actuado en solidaridad con un colectivo que

no goza de libertades en ese país.

"Hoy en la Embajada izamos la bandera LGTB+ en apoyo al colectivo, sus

derechos y sus libertades", informó la misión diplomática a través de

un mensaje en su cuenta de Telegram.

Aunque la homosexualidad dejó de ser un delito en Rusia en 1993, en el

país está vigente una ley contra la propaganda homosexual, incluidas

las marchas de orgullo gay.

En Polonia, país de la Unión Europea, se vive una situación de

intolerancia institucional parecida a la Rusia y actualmente agudizada

por la campaña para las elecciones presidenciales que se celebran hoy.

El aspirante de derechas y actual presidente, Andrzej Duda, copó

titulares de toda Europa al afirmar en un acto de campaña que el

"adoctrinamiento" LGTB+ es "peor que el comunismo", apoyando a un

compañero de partido que había manifestado que "LGTB+ no son personas,

es una ideología".

Desde entonces, según denuncia la activista Ola Kaczorek, se ha

producido un incremento de las agresiones físicas contra personas

LGTBI.

"Este Gobierno ya ha actuado contra los refugiados, los

discapacitados, los judíos, los maestros en huelga, los defensores del

medio ambiente o los jueces. Ahora, ha enfocado sus ataques en la

comunidad LGTB+", remacha.

La violencia contra las personas de LGTBI es también lo que inspira

las manifestaciones de este año en Ecuador tras el asesinato a

principios de mes del miembro del colectivo Javier Viteri, de 22 años,

que sufrió 89 puñaladas por parte de su agresor en Arenillas, en la

provincia austral de El Oro.

Pero también en Israel ha habido manifestaciones concurridas, si bien

mucho menos que otros años, que han congregado a miles de personas en

Tel Aviv, Jerusalén, Haifa y Beer Sheva.

Como todos los años, en la ciudad santa de Jerusalén hubo

contramanifestaciones de activistas religiosos y ultraderechistas,

algunos de los cuales fueron incluso arrestados por la policía antes

de llegar al evento.

En los días previos a la celebración de hoy, hubo también polémica

porque la Embajada de Estados Unidos colocó una bandera arcoiris que

fue quitada por inspectores municipales y luego colgada de nuevo.

Ayer por la noche, un grupo de activistas de derecha protestó frente a

la residencia del alcalde, Moshé León, contra el apoyo de la

municipalidad para con el evento.

El evento de Tel Aviv se llevó a cabo en una atmósfera completamente

distinta y en un clima más bien festivo, aunque no se pareció en

absoluto al desfile anual que suele convocar a más de 100.000 personas

que inundan las calles para festejar disfrazadas. "Me parece bien que

el evento del orgullo sea más serio en lugar de que sea solo fiesta y

diversión", explicó a EFE Amit Alexander Lev, activista LGBT, desde la

marcha de Tel Aviv.