Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 09 de abril de 2020
  • Actualizado 16:31

Chinos improvisan métodos de protección contra Coronavirus por escasez de barbijos

Personas utilizando botellones de agua en la cabeza para protegerse del Coronavirus, en China. EL CRONISTA
Personas utilizando botellones de agua en la cabeza para protegerse del Coronavirus, en China. EL CRONISTA
Chinos improvisan métodos de protección contra Coronavirus por escasez de barbijos

La gran demanda de material de protección contra el coronavirus, mas la escacez y temor de la gente, hacen que los chinos utilicen cuanto tienen a su alrededor para tratar de protegerse de la epidemia.

Por esta causa, en las calles se observa incluso gente disfrazada, o bien, utilizando botellones de agua recortados para usarlos como cascos protectores, ponchillos para lluvia, e incluso bolsas de basura.

Entre las fotografías de métodos de protección más difundidas en redes sociales están los gorros de baño adaptados, disfraces de jirafas, tiranosaurios rex, alienígenas en platillos espaciales, astronautas, osos y árboles de navidad.

Los que no tienen disfraces, utilizan todo tipo de utensilios del hogar y desechos, incluso cáscaras de naranja.

Todo esto porque el miedo al COVID-19, Coronavirus, entre la población y la masiva respuesta de las autoridades para su prevención agotaron en un suspiro las existencias de mascarillas, termómetros, líquido desinfectante o guantes de látex, y en las farmacias se pueden ver los carteles que anuncian la falta de disponibilidad de estos elementos.

La semana pasada, la Comisión de Reforma y Desarrollo de China anunció que las empresas manufactureras de mascarillas se encuentran a un 76% de su capacidad de fabricación, lo que supondría unas 15.2 millones de mascarillas, o barbijos, al día.

Sin embargo, según la prensa local, la demanda diaria de mascarillas en el país asiático se sitúa entre 50 y 60 millones. En esta situación, hay quien ha aprovechado para tratar de vender mascarillas falsificadas y se han dado varias noticias de redadas de las fuerzas de seguridad contra esos oportunistas.

Además, se han adoptado medidas de racionamiento y dado prioridad en el uso de materiales a los trabajadores sanitarios en la vanguardia de la lucha contra la epidemia.

Las importaciones de estos productos se han disparado rumbo a China, que el pasado año fabricó 5 mil millones de mascarillas, según datos oficiales citados por el diario hongkonés South China Morning Post.

A principios de este mes, las autoridades de la capital china prohibieron a los funcionarios utilizar mascarillas especializadas del modelo N95, las más demandadas por su seguridad “Como las N95 escasean, usamos mascarillas quirúrgicas normales y dejamos las N95 para los médicos”, contaba a Efe recientemente un estudiante de Wuhan que prefería permanecer en el anonimato, y agregaba que tanto las mascarillas como líquidos desinfectantes no se encuentran “desde hace mucho” en las farmacias de Wuhan, epicentro de la epidemia y en cuarentena desde el 23 de enero.

“He visto a gente con mascarillas caseras hechas con toallas o peladuras de fruta”, añadió el joven.

De hecho, la imagen de un anciano “protegido” por una mascarilla hecha con la cáscara de media naranja y unas gomas ha circulado por las redes sociales chinas.

“No hay dónde comprar mascarillas y por eso la gente se las fabrica. Hasta cierto punto, son efectivas si no tienen contacto cercano con alguien infectado, pero si se acude a un lugar concurrido, esas mascarillas son insuficientes”, explica a Efe.

“Algunas mascarillas caseras tienen un cierto grado de protección contra las partículas grandes de polvo pero, para estar a salvo de bacterias y virus, es mejor usar una mascarilla quirúrgica profesional, más completas a la hora de proteger contra la propagación del virus” indicó el doctor Tian Zan, del Departamento de Dermatología del Hospital de Medicina Tradicional de la provincia de Hebei.