Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 17 de febrero de 2020
  • Actualizado 18:42

DIPLOMACIA

Bolsonaro retrocede y en vez de Embajada abre oficina en Israel

El ultraderechista Presidente brasileño no pudo cumplir su promesa por lazos de su país con los islámicos a los que exporta carne. Ayer recordaron con actos la dictadura.
Bolsonaro retrocede y en vez de Embajada abre oficina en Israel





El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, respaldó con una visita oficial que empezó ayer, a nueve días de los comicios generales en Israel, al primer ministro, Benjamín Netanyahu, aunque no se prevé que cumpla su promesa electoral de trasladar la embajada a Jerusalén.

Poco después de que el titular de Exteriores israelí, Israel Katz, anunciara en sus redes sociales ayer que Brasil abriría "una sede diplomática" en Jerusalén, Bolsonaro matizó que tendrá carácter comercial "para promover el negocio, la inversión, la tecnología y la innovación".

Netanyahu agradeció la decisión y consideró que podría ser "el primer paso" para una futura embajada de Brasil en Jerusalén.

El Mandatario brasileño había prometido en campaña electoral mover la legación diplomática de Tel Aviv a Jerusalén, siguiendo los pasos de EEUU y en contra del consenso internacional, pero habría cedido por la oposición de parte de su Ejecutivo, que teme el alejamiento de países árabes con quienes mantiene fuertes lazos comerciales por la venta de carne halal (permitida para consumo por la ley islámica).

"Brasil es un país grande y riquísimo, estamos muy cerca del desarrollo por eso cada vez más nos aproximamos a países que están alineados con nosotros en las tradiciones, en la cultura, la democracia y la fe por Dios", declaró en una comparecencia conjunta con Netanyahu.

La consonancia entre los dos mandatarios fue constante y la intención de acercar más a los estados se concretó en la firma de seis acuerdos bilaterales en el campo de la seguridad, la aviación, ciencia y la tecnología, seguridad pública, cibernética y salud.

DICTADURA Las Fuerzas Armadas de Brasil "rememoraron" ayer el golpe de Estado de 1964, que dio paso a una dictadura que duró 21 años, y lo hicieron otra vez en el poder, obtenido en las urnas por el ultraderechista Bolsonaro.

Aunque fueron convocadas manifestaciones tanto a favor como en contra de ese período, la respuesta fue escasa y la mayoría de esos actos no congregó más que a unos pocos cientos de personas, que expresaron su apoyo o condena sin incidentes.

Uno de los actos más concurridos fue en Río de Janeiro, donde unas 400 personas protestaron contra la dictadura y también contra el Gobierno, en tanto que en Sao Paulo cientos de manifestantes se sumaron a familiares de víctimas del régimen militar en una caminata por el céntrico Parque Ibirapuera. El 55 aniversario del derrocamiento del entonces presidente, Joao Goulart, estuvo precedido de polémicas.

Defensor

Bolsonaro, capitán de la reserva del Ejército y nostálgico defensor del largo período militar, decidió "conmemorar" la fecha.