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  • Diario Digital | viernes, 24 de mayo de 2024
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3 claves que explican por qué Chile rechazó cambiar su Constitución

Más del 55% votó en contra de modificar el texto constitucional de la era Pinochet. El primer intento fracasó en septiembre de 2022, con una reprobación del 62%.
Chilenos rechazaron una nueva propuesta de Constitución este domingo./ ARCHIVO
Chilenos rechazaron una nueva propuesta de Constitución este domingo./ ARCHIVO
3 claves que explican por qué Chile rechazó cambiar su Constitución

Chile decidió rechazar, por segunda vez, una propuesta que buscaba reemplazar su Constitución actual.

Con más del 55% de respaldo, la opción "en contra" se impuso al "a favor", que consiguió un 44% de apoyo en el plebiscito realizado este domingo 17 de diciembre.

El país sudamericano ha pasado los últimos 4 años intentando cambiar su Carta Magna, desde que se presentó como una alternativa para resolver las fuertes tensiones del estallido social que comenzó en octubre de 2019.

Un año y tres meses después, los chilenos volvieron a decir que no a un documento que, para muchos, era más conservador que la Constitución actual, heredada del régimen de Augusto Pinochet (pero reformada varias veces en democracia).

El resultado de los comicios significa una derrota para la extrema derecha liderada por el excandidato presidencial José Antonio Kast, que comandó esta segunda propuesta.

1. CRÍTICAS

De acuerdo con los analistas consultados por BBC Mundo, una de las razones que explica el triunfo del "en contra" es que los principales contenidos de la propuesta no reunían acuerdo transversal.

Los críticos del documento lo calificaron de “profundamente neoliberal” y afirmaron que no respondía a las principales demandas que surgieron con fuerza en las masivas manifestaciones en 2019, como reformas a los sistemas de salud, educación y pensiones.

La propuesta privilegiaba un sistema mixto en la provisión de estos servicios. En salud, decía que la ley debía establecer un plan de salud universal, el cual podía ser ofrecido por instituciones estatales y privadas.

Algo similar planteaba en el caso de las pensiones, donde el Estado debía garantizar el acceso a prestaciones básicas y universales que podían ser otorgadas a través de "instituciones públicas o privadas".

Y en educación, se acentuaba la "libertad de enseñanza" y el derecho preferente de los padres sobre la educación de sus hijos.

2. ‘HASTÍO’

Chile está cansado del debate constitucional y prácticamente todos los estudios de opinión así lo demuestran.

A solo un mes de la elección, la encuesta Cadem (una de las más reputadas del país) mostró que un tercio de los votantes (32%) estaba "poco o nada" interesado en el proceso.

Se habla de "fatiga" o "hastío" constitucional tras estos cuatro años de esfuerzos por cambiar la Carta Magna.

Entre tanto, han pasado cinco elecciones (entre plebiscitos y comicios para elegir a los consejeros a cargo de redactar las propuestas) y el resultado son dos intentos fallidos.

3.‘CASTIGO’

Otra de las razones que explica el fracaso de este proceso es que no logró unir a los distintos sectores políticos del país.

Lo mismo sucedió con el primer intento, cuando grupos de centro y de derecha insistieron en que se les había marginado. Esta vez, fueron los sectores mayoritariamente de izquierda los que dijeron sentirse excluidos.

Según los analistas, esto llevó a que un alto porcentaje de los votantes marcara la opción "en contra" como un "voto de castigo" hacia la clase política chilena.

"Un escenario donde todos hubiesen estado de acuerdo, defendiendo la misma propuesta, evidentemente hubiese sido distinto. Esto fue un castigo por la falta de transversalidad", dice Isabel Castillo.

En esa línea, este domingo, tras conocerse los resultados, la presidenta del partido socialista, Paulina Vodanovic, indicó que deben ser capaces de reflexionar las razones de por qué no se logró la "tan ansiada unidad".

"El país perdió la oportunidad de haber hecho una Constitución en democracia", agregó.