Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 06 de julio de 2020
  • Actualizado 04:53

“Vine a buscar mi sueño de volar aviones y lo conseguí”

“Vine a buscar mi sueño de volar aviones y lo conseguí”

Imaginariamente, Rodrigo Luizaga está sentado al mando de un avión y dando la bienvenida a sus pasajeros. Anuncia el tiempo de duración del vuelo, en velocidad crucero, y les desea feliz viaje.
En la realidad, tiene que tomar una decisión difícil: buscar el sueño de volar aviones o continuar como oficial de crédito bancario en el país.
Su determinación fue dura y dejó desconcertada a la familia. “Me voy a buscar mi sueño”, les dijo. Hizo maletas y se instaló en Miami, Estados Unidos.
Hace dos semanas se graduó como piloto comercial en la escuela EPIC Flight, una de las más prestigiosas academias de aviación de Estados Unidos.
La excelencia académica de Rodrigo Luizaga en la escuela de pilotaje es un anzuelo para que grandes aerolíneas hayan volcado su mirada en él. Se avizora un buen futuro para Rodrigo.

P. ¿Cuánto tiempo duró tu entrenamiento?
R. Duró dos años. Me gradué de Piloto Comercial Multimotor, con certificación IFR (Reglas de Vuelo Instrumental). Cuento con 230 horas de vuelo.

P: ¿Qué te resultó fácil y qué difícil?
R: La verdad es que al principio pensé que no podría lograrlo, pasar clases en otro idioma, aplicar tecnologías de última generación y diferente metodología de estudio me asustaba. Además, volar en Estados Unidos con muchos espacios aéreos me parecía increíble. Cuando mi nivel de inglés iba mejorando, empecé a disfrutar todo.
En esta parte de la entrevista, es necesario hablar sobre la accesibilidad para los bolivianos a una escuela de aviadores.
Intenté formarme en Cochabamba, fui con mi mamá a averiguar a las escuelas de pilotaje y salimos muy tristes porque era imposible pagar.
Entonces, opté por la universidad, por una licenciatura en Administración de Empresas, pero no era lo que yo quería. Trabajé por largos seis años en un banco como oficial de créditos y un día decidí que lo que quería ser, nadie me lo iba a quitar y aquí estoy, con todos los ahorros invertidos, con deudas por pagar y con la ayuda de mis papás, he hecho realidad mi sueño de volar aviones.
Se puede decir mucho de los pilotos; que trabajan poco y ganan mucho. Vamos por partes; en esa pequeña oficina de la tripulación, en la cabina de pilotos, dos personas cargan sobre sus espaldas la responsabilidad de llevar sanos y salvos a cientos de pasajeros en un equipo valuado en decenas de millones de dólares. ¿Parece poco?
También juegan la fatiga, el estrés, falta de sueño, perturbación del ritmo biológico, condiciones ambientales, entre otras. Toda profesión tiene sus riesgos, creo que esta que elegí demanda mucha responsabilidad, tal vez mayor que otras.

P. ¿Nuestros colegios nos preparan lo suficiente para estos desafíos profesionales?
R. Creo que nuestra preparación es adecuada. El problema mayor es nuestro nivel de inglés.

P. ¿Qué recomendarías a los jóvenes que sueñan con ser pilotos como vos?
R: Primero, hay que dejar claro que si bien es una carrera relativamente corta no significa que será fácil, requiere mucha dedicación, esfuerzo y concentración. Tienen que tomar en cuenta que todos los libros, manuales de operación de las aeronaves y otros elementos de apoyo educativo están en inglés.

P. ¿Volverás al país para trabajar?
R. El problema del país es que las convocatorias para pilotos nuevos no son constantes, entonces mis oportunidades de crecimiento profesional están fuera de Bolivia.