Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 28 de octubre de 2021
  • Actualizado 09:53

CARLA CLAROS ROLLANO ES DE PADRES ORUREÑOS

Flautista desarrolla su carrera en Suiza y tiende puentes con Bolivia

Además de su actividad como intérprete de flauta traversa, la artista se dedica a la enseñanza musical e instrumental. Trabaja en varios proyectos que implementa en el país.

Flautista desarrolla su carrera en Suiza y tiende puentes con Bolivia

Carla Claros Rollano no es solo una eximia intérprete de la flauta traversa, sino también una artista que logró tender puentes entre Bolivia y Suiza, con proyectos que hasta la fecha obtuvieron resultados prometedores.

De padres orureños, ella nació en Berlín, Alemania, adonde sus progenitores habían viajado para concluir estudios.

De regreso al país, realizó sus estudios en el Instituto Eduardo Laredo de Cochabamba, y desde el inicio se especializó en la flauta traversa.

SUS VIAJES El primer destino de Carla fue Cuba, donde concluyó estudios en la Escuela Nacional de Artes de La Habana (ENA), en flauta traversa.

Después de esta primera experiencia, retornó a Bolivia, por un tiempo, para dar clases en el Conservatorio de La Paz y en el Instituto Eduardo Laredo. Pero como ella había decidido continuar especializándose, se fue a Francia, donde terminó otra etapa de sus estudios en la Ecole Nationale de Musique de Villeurbanne, en Lyon, en la clase de la reconocida pedagoga Sophie Dufeutrelle.

Actualmente radica en Ginebra (Suiza), adonde viajó hace 10 años para especializarse en música antigua e interpretación de instrumentos históricos, en la clase de Serge Saitta, abarcando un repertorio desde el renacimiento hasta el periodo clásico con un énfasis particular en la música  barroca.

 VERSATILIDAD En los años de estudios, Carla encontró músicos y artistas de  horizontes diversos, lo que nutrió su curiosidad por el mundo artístico pluridisciplinario. Ella es flautista de formación, pero se mantiene activa en otras áreas. Una parte de su trabajo, por ejemplo, está dedicada a la pedagogía.

Como flautista, toca regularmente con orquestas y ensambles, que interpretan repertorios de música antigua, clásica, contemporánea, tradicional y experimental.

"Tomé un camino de exploración artística, más que de especialización, pese a que en Ginebra estuve en los últimos 10 años centrada en la música antigua. No dejé de practicar lo que hice antes con la flauta traversa moderna, la música contemporánea, exploración de repertorio latinoamericano y proyectos transdisciplinarios”.

Participó en proyectos bajo la dirección de Barthold Kuijken, flautista pionero de la interpretación de la flauta barroca con quien tuvo la oportunidad de formarse durante sus estudios en el Conservatorio Real de La Haya, en Holanda.

Para Carla, un elemento muy importante en su desarrollo artístico es sacar la etiqueta de “músico clásico” y participar activamente en la escena local, en festivales urbanos, festivales alternativos, en los que artistas presentan nuevas propuestas y diálogos interdisciplinarios.

ENSEÑANZA La música boliviana dedicó una parte de sus estudios a la pedagogía instrumental, por lo que su actividad se aboca a enseñar a estudiantes de toda edad, en Suiza.

En las escuelas municipales enseña generalmente a niños, pero también imparte enseñanza en una escuela asociativa en la que hay alumnos adultos.

Asimismo, ella se interesó en todo lo que es la iniciación musical. La enseñanza musical en la edad preescolar, es decir entre los dos y cinco años de edad. “El niño empieza a explorar la música a través del movimiento, de las sensaciones corporales y de sus emociones”.

PROYECTOS Carla tiene varios proyectos en mente y algunos que los viene implementando desde hace varios años a través de un convenio con Suiza.

Una de las primeras iniciativas que tuvo hace unos 12 años, con sus amigos flautistas que estudiaban en el extranjero y los que viven en el país: Ivan Denes, Vivianne Asturizaga, Justa Copa y Daniela Pérez, entre otros, fue reunirse para formar la Asociación de Flautistas Bolivianos de la cual es actualmente la presidenta. Juntos lograron, por ejemplo, presentar en Bolivia tres versiones de lo que fue “La Convención nacional de flauta traversa”, plataforma pedagógica y de promoción de la interpretación de la flauta traversa.

En 2015, Carla propuso al Conservatorio Superior de Ginebra HEMG, durante la maestría en Pedagogía especializada, un proyecto pedagógico con el deseo de introducir la práctica de instrumentos históricos en Bolivia.

Se trabajó en dos versiones con el apoyo del Instituto Superior de Música de Moxos y el reconocido Ensamble Moxos, especializado en la música barroca misional y tradicional moxeña.

 "Y gracias a este trabajo, y al esfuerzo que hacen durante todo el año los músicos de Moxos, así como el aporte de la violinista boliviana Neyza Copa, surgió en 2016 la primera orquesta barroca boliviana, con instrumentos de época, los instrumentos de cuerda, tocando con arcos barrocos, cuerdas de tripa, los vientos sonando con traversos, flautas de pico barrocas, oboe y fagot barroco”.

La artista trabaja actualmente con la violinista cruceña Karin Cuéllar, quien radica en Canadá, en la creación de una orquesta de representación nacional.

El proyecto es reunir a los músicos bolivianos, que radican en Bolivia o el extranjero, especializados en la interpretación de instrumentos antiguos, para que sean parte de esta orquesta.

Este proyecto será lanzado el próximo año, y los primeros conciertos ofrecidos en julio de 2020. Lo interesante de este proyecto es, según Carla, que va de la mano de un centro de formación especializada y un festival de música que reunirá a artistas especializados en música antigua, con músicos tradicionales.