Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 23 de octubre de 2021
  • Actualizado 04:39

EL PRIMER CARRO QUE LA TRANSPORTISTA MANEJÓ FUE UN FORD 750, EL ÚLTIMO QUE TIENE ES UN CARRO DE LA MARCA VOLVO (AMERICANO). LA TENACIDAD Y EL CORAJE SON LAS CARACTERÍSTICAS DE ESTA MUJER QUE HA PASADO LA MAYOR PARTE DE SU VIDA EN LA

Daysi Inturias Coca tiene 69 años y sigue manejando su tráiler

Daysi Inturias Coca tiene 69 años y sigue manejando su tráiler

Tiene sesenta y nueve años, de los cuales más de 42 los vivió en las carreteras. Desde los 27, Daysi Inturias Coca dedica la mayor parte de su tiempo al transporte internacional. Conoce “de memoria las rutas” a los puertos de Chile, Perú y Brasil.

Es la socia más antigua de la Cámara Departamental del Transporte. También la más considerada y respetada porque es la primera mujer que ingresó al rubro, rompiendo así el “monopolio” masculino.

Es jovial y comunicativa y no puede esconder lo orgullosa que se siente por haber vencido los prejuicios sobre las mujeres al volante. No solo es una excelente conductora, también es una mecánica empírica.

La necesidad la obligó a dar los primeros auxilios a sus carros. Además, desconfía de los mecánicos porque “no hacen un buen trabajo” y ponen en apuros al chofer.

Con los años, las cosas han mejorado porque a lo largo de las carreteras hay muchos talleres. Antes, no se encontraba ninguno y era indispensable saber, por lo menos, lo básico de mecánica.

Daysi recuerda que su licencia de conducir la obtuvo en 1976, en un riguroso examen que le fue tomado en la laguna Alalay, en Cochabamba. “Era como librito” rememora.

Comenzó como transportista con un carro que compró con sus ahorros. Desde su adolescencia, trabajó como agricultora, cultivando arroz y coca en la zona del Trópico. Entonces, vio indispensable tener un camión para transportar la carga porque en esas décadas era una odisea conseguir un camión para el traslado de la carga. Sus metas se hicieron más ambiciosas y sus viajes traspasaron las fronteras.

Tiene cuatro hijos y ocho nietos. El nacimiento de los niños no la frenó para seguir adelante con el transporte, el único sustento para la manutención de su familia. Fueron su madre y su hija mayor quienes la apoyaron con la crianza de los chicos. Ahora, todos adultos, también fueron “atrapados” por el oficio de las ruedas. “Son dos hombres y dos mujeres, todos pilotos”, dice.

Un día y medio es el tiempo en el que se llega a los puertos vecinos. El viaje de regreso toma otro tanto. Daysi lograba realizar hasta tres viajes en un mes.

La carga es variada, generalmente lleva soya de las industrias cruceñas. Para la transportista, el mejor destino es Chile. “La carretera es buena, el paisaje es lindo y los funcionarios y policías son muy educados”, dice.

Con la cordialidad que la caracteriza cuenta sus desventuras en la carretera, las fallas mecánicas. Lo más simple es el cambio de llantas de los vehículos de alto tonelaje. “Facilito es con una tablita” relata mientras enseña como lo hacía. Ahora todo ha cambiado, dice.

Es difícil imaginar a Daysi, con su diminuta figura que no pasa de 1.50 metros y de los 48 kilos, encaramada en un tráiler modelo americano. Su agilidad es impresionante. Lo primero que hace es acomodar su pollera y sus trenzas para que no la incomoden.

Feliz, así se siente al volante. La mayor parte de su vida la pasó en la carretera y añora volver a las rutas internacionales. En febrero el médico le prohibió manejar porque se enfermó “de los nervios” y ahora cuenta los días para ser dada de alta.

Las playas, las serranías, los animales silvestres, la gente, el aroma hallados en sus viajes son los recuerdos que Daysi guarda como sus más grandes tesoros.

Fortaleza

Daysi Inturias Coca nació el 27 de febrero de 1948 en Sacaba. Es la hija de un profesor y de una enfermera. Quedó huérfana de niña y tuvo que comenzar a trabajar muy joven para ayudar a su familia.

Sus padres tenían terrenos en Chiñata y se convirtió en una de las primeras cocanis de la zona.