Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 28 de enero de 2023
  • Actualizado 13:38

Metrópoli moderna arraigada en sus tradiciones

Metrópoli moderna arraigada en sus tradiciones
Doscientos dos años después de la atrevida revolución de Pedro Domingo Murillo, La Paz está convertida en una metrópoli agitada donde se mueven sin cesar más de un millón y medio de personas.

De gran poder político y económico, la pequeña ciudad indígena que nació en el poblado de Laja, conserva muchas tradiciones; mezcla aún lo ancestral con lo moderno, lo autóctono y occidental, lo hispánico y lo original.

Villa, eminentemente mestiza y contrastada, es una muestra en pequeña escala del país entero. Bolivianos de diferentes nacionalidades han encontrado en esta enorme ciudad el lugar apropiado para “alcanzar las estrellas”, desde los barrios, mercados, las calles convertidas en centros de negocios o las oficinas ubicadas en los rascacielos.

COMERCIO. Es una tradición muy arraigada de los paceños. Los mercados son muestras permanentes de la producción agrícola de la región. Los “puestos” son un abigarrado mosaico donde se entremezclan los productos y el proverbial trato de sus propietarias.

No sólo en los mercados se expresa el comercio, a lo largo y ancho de la ciudad de El Alto existen micro y pequeñas empresas de textiles y alimentos.

La minería es otra actividad económica importante, en la que se basa parte del crecimiento de la ciudad.