Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 08 de diciembre de 2021
  • Actualizado 07:58

EL FUTURO

¿Hay vida en la Albiceleste sin Leo?

¿Hay vida en la Albiceleste sin Leo?



¿Es posible la vida sin Lionel Messi? Esa pregunta corroe Argentina desde que el Balón de Oro anunciara su prematuro adiós a la selección, después de la decepción de una nueva final de la Copa América perdida.

La renuncia de Messi no solo supone la pérdida del máximo goleador de la historia de la Albiceleste, sino que implica despedirse de un líder indiscutible en el campo, del capitán del equipo, un jugador sobre el que gira su selección desde su primera convocatoria en 2005.

A sus 29 años Messi está en la cúspide de su carrera deportiva, este año vuelve a ser uno de los candidatos más fuertes al Balón de Oro y, en teoría, todavía tiene fuelle para jugar un Mundial o incluso dos.

Antes de la final admitió que sería una "decepción" volver a perder una final con la Albiceleste; en el campo lloró desconsolado tras fallar su penalti, en la tanda en la que se coronó Chile.

A pesar del duro batacazo emocional, la decisión de Messi no hace pensar que sea fruto de un calentón del que se arrepentirá temprano, a pesar de los ya insistentes ruegos que llegan desde su país.

Al hacer el anuncio, en los pasillos del estadio de los New York Giants, aseguró que era una decisión meditada y, de hecho, no fue una declaración intempestiva o tan solo un desahogo.

No soltó la "bomba" de primeras, en caliente, sino que transmitió la noticia como una respuesta de forma reposada, a las preguntas de los periodistas sobre el futuro de la Albiceleste, que ahora es incierto.

El agujero que deja Messi es imposible de rellenar.

El delantero cuenta con un palmarés inigualable, ha ganado 28 títulos con el Barcelona, entre ellos cuatro Ligas de los Campeones de Europa, además del oro olímpico en Pekín 2008 y el Mundial Sub 20 con Argentina, pero la suerte le ha sido esquiva con la selección mayor.

La ausencia de Messi y las otras posibles bajas de Argentina pueden desembocar en una renovación forzada del equipo, que introduzca inestabilidad y complique el objetivo primordial de asegurarse el billete a Moscú.