Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 01 de octubre de 2022
  • Actualizado 09:44

BIOGRAFÍA.

“Jaime Méndez Quiroga es un personaje intenso”

“Jaime Méndez Quiroga es un personaje intenso”



El hijo del biografiado y autor principal del libro habla de la importancia de la publicación para su familia y la comunidad



Agradezco a todos los presentes por acompañarnos en esta noche tan importante para las familias Méndez Quiroga, Méndez Muñoz y Méndez Olea, en la que tengo la satisfacción de presentar la biografía de nuestro querido patriarca, Jaime Méndez Quiroga.

Como mis padres, soy un amante de la buena literatura y un gran lector. Comencé bastante temprano en la vida con esta gran pasión heredada de ellos y conté con su permanente apoyo y estímulo, pues, desde que recuerdo, siempre contamos en casa con una excelente biblioteca. Un tema que invariablemente me interesó fue el de la historia, por lo que no debe llamar la atención que me haya enfrascado en este género literario para construir la médula de este relato. No soy historiador por formación, pero el haber realizado trabajos de investigación durante mis años de universitario primero, y luego como catedrático y consultor, además de haber leído muchas obras de carácter histórico durante mi vida, me ha permitido, creo yo, ser lo más objetivo posible y también refrendar lo que en esta obra se sostiene mediante rigurosas citas bibliográficas.

Cuando todavía era estudiante de colegio, colaboré con mi papá en la redacción de algunos de sus escritos. Al principio, y debido a mis conocimientos de mecanografía, prácticamente solo tomaba dictado. Él dictaba y yo escribía, pero, luego de un cierto tiempo, ya me sentía con el suficiente valor y grado de conocimiento para sugerir la inclusión de una que otra palabra, que con el tiempo... se fue convirtiendo en uno que otro... concepto.

A mi retorno de Europa, hace ya como 40 años, comencé a redactar parte de su historia y lo hice utilizando la pequeña máquina de escribir manual que teníamos por entonces en casa... así como abundantes cantidades de papel sábana. Ahora, al leer lo que había escrito en esa época, me doy cuenta de las enormes limitaciones de lenguaje que tenía por entonces; pero, sin embargo, ese material se ha transformado en una invalorable fuente de datos y en un ayuda-memoria formidable que me ha permitido, creo yo, enriquecer y prestar un mejor contexto a esta obra. Además, estuve presente en muchos momentos considerados clave en la vida de mi padre y en la historia de gestación de COBOCE, y por tanto puedo dar fe testimonial de los mismos.

Siempre admiré la enorme capacidad intelectual y práctica de mi padre, así como su integridad, tenacidad y paciencia para sacar adelante aquello que él defendía con pasión: la creación y consolidación de un nuevo modelo socioeconómico que fuera más solidario y equitativo, pero también eficiente y productivo, evitando la acumulación de riqueza en unos pocos, y permitiendo a sus conciudadanos aspirar a una mejor calidad de vida.

Como Ramón Rocha Monroy acertadamente lo conceptúa, Jaime Méndez Quiroga es un personaje muy intenso. Un visionario, un soñador empedernido. Se trata de una persona fuera de lo común, un ser humano verdaderamente extraordinario, apasionado por un sueño, una utopía que supo convertirla en realidad.

Uno podría preguntarse, pero ¿quién es este hombre? ¿Cuáles son las motivaciones que lo llevaron a crear tan magnífica obra para los demás sin pensar primero en sí mismo, como es habitual en la mayor parte de los miembros de la especie humana? Este trabajo pretende precisamente contestar a esas interrogantes, y lo hace presentando su génesis familiar, así como las experiencias que lo llevaron a identificar su ideal y a optar luego por una vida de lucha contra viento y marea para concretarlo.

(...)

EL HOMBRE Cabe aclarar que ésta es una biografía de Jaime Méndez Quiroga, y que, como tal, presenta la historia del hombre, y no necesariamente la de COBOCE, aunque por supuesto que ambas están íntimamente ligadas hasta el momento en que él deja la gerencia general de la Cooperativa en marzo de 2006. No se ha pretendido cubrir la totalidad de las facetas que comprenden su vida, o la importancia que hayan representado en su obra su familia, sus amigos o colaboradores en los diferentes estamentos que forman, o han formado parte alguna vez de COBOCE.

Lo que aquí se presenta es el resultado de una prolífica labor desarrollada desde las perspectivas del cronista de la ciudad de Cochabamba y del hijo mayor del ingeniero Méndez, dentro del marco previamente aclarado. Existe, por supuesto, mucho por investigar... descubrir... analizar... describir... y narrar.

Es también propósito de este trabajo motivar a más investigadores para que estudien otros elementos sobre este intenso personaje que los que aquí han sido tratados, y que los puedan relatar desde su óptica individual, basados en sus propias experiencias. Esperamos que esta obra les pueda servir de base para profundizar su estudio, plasmando luego sus hallazgos y su verdad en letra impresa. Los retamos a aceptar el desafío.

Jamás imaginé que escribir la historia de vida de mi padre y la de su gesta iría a tomarme tanto esfuerzo y todo este tiempo. Ahora que tenemos el trabajo concluido y listo para presentarlo ante ustedes, reflexiono una vez más, y me reafirmo en que todo esto sí ha valido la pena. Era algo que tenía que hacerse tanto por el protagonista de la biografía, como por mí mismo y también por todos nosotros.

Hace unos pocos días mi papá me dijo: “Al escribir este libro has hecho una obra de igual envergadura que la que yo realicé en mi vida”. Quedé impactado y completamente atónito. Me pareció una enorme exageración y, luego de tragar saliva y aclarar mi garganta, se lo dije, pero él me respondió así: “Con tu libro estás permitiendo que lleve mi mensaje a la gente nueva, a la gente de hoy. La de ayer, la que lo conocía y lo vivió junto a mí, parece que lo ha olvidado o que apenas lo recuerda. Con esto se lo evocaremos y los obligaremos a reflexionar. Además mi mensaje trascenderá hacia el futuro, para las generaciones que vendrán, lo cual siempre he querido”.

Muy conmovido me dijo a continuación: “Gracias por tu esfuerzo hijo mío”. Yo le respondo ahora desde el fondo de mi corazón y le digo: Gracias a ti papá... por ser quien y como eres. Me siento satisfecho de hacer conocer tu historia y de comunicar tu mensaje a la gente. ¡Estoy muy orgulloso de ser hijo tuyo! (...)

HISTORIA Concluyendo, agradezco a Ramón Rocha Monroy en su capacidad de cronista de la ciudad por brindarme la oportunidad de sacar a flote esas escondidas condiciones de escritor que resulté teniendo, ya que el breve pero bien escrito trabajo que él había producido en 2005, como él lo menciona en el prólogo de esta obra, sirvió de semilla para que, aprovechando los conocimientos que me brindaba la memoria al haber sido testigo de muchas de las historias relatadas en este libro, descubra una nueva pasión en mi vida: la de escribir. Y como él, que es un experto en esto me lo dijo, estoy en la mejor etapa de mi existencia para dar rienda suelta a esa pasión, y así he decidido que lo haré.

Creo que estará de acuerdo en que todo esto ha logrado que en esta obra podamos contar con un personaje biografiado mucho más nítido y completo y que, consecuentemente, será el lector quien gane con ello. Por lo menos, eso es lo que se ha intentado hacer con este libro, y esperamos sinceramente haberlo conseguido.



(Parte del discurso del autor principal del libro)