Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 09 de agosto de 2020
  • Actualizado 16:22

EL TRASLADO DE LA SEDE DE LA CIDH A OTRO PAÍS NO CONVENCE DEL TODO A VARIOS DE ESTADOS QUE, COMO BRASIL, CONSIDERAN QUE DEBE INCLUIR UN ANÁLISIS DEL COSTE ECONÓMICO QUE SUPONE ESE PROCESO

Fracasa intento de traslado de Comisión de Derechos Humanos

Fracasa intento de traslado de Comisión de Derechos Humanos



La II Conferencia de los Estados Parte de la Convención Americana sobre Derechos Humanos concluyó anoche sin determinaciones oficiales sobre la anunciada propuesta para el cambio de sede de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), para que la misma ya no esté en Estados Unidos.

Los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), entre los que figuran Bolivia, Ecuador y Venezuela, exigen que la sede de la CIDH salga de Washington, que no ha reconocido el Pacto de San José.

Ayer, en horas de la mañana el ministro de Relaciones Exteriores de Ecuador, Ricardo Patiño, manifestó que había países que respaldaban el traslado de la sede.

“Hoy ya son 18 los Estados, entre Estados parte y no parte, que se han pronunciado (...) que han dicho que sí, consideran que la sede de la CIDH debe estar en un Estado parte”, dijo.

Pero contrariamente a esa versión, en horas de la noche con la Declaración de Cochabamba, no se conoció de consensos para el cambio de la sede y se anunció la conformación de una comisión para que continúe con el avance de la propuesta.

“Es necesario superar los desafíos para que se llegue a una efectiva concreción”, expresó el Canciller ecuatoriano, que también hizo referencia a que en Guayaquil, durante la I Conferencia, se consideró la conveniencia del traslado y que ahora en la II Conferencia el avance ha sido la conformación de la Comisión para que avance en el trabajo. “Es necesario madurar más la idea”, acotó.

El encuentro de los representantes determinó la conformación de una Comisión a cargo de Uruguay y Ecuador para trabajar en torno al traslado de la sede y temas presupuestarios, reglamentarios, funcionales.

El canciller de Brasil, Antonio Patriota, evitó referirse a una postura específica sobre el cambio de la sede de la CIDH, pero sí manifestó que se debe evaluar el aspecto de los costos que esto implicaría.

“Se deberá determinar qué vamos a avanzar en la consideración de la conveniencia de traslado de la sede, examinando los aspectos de costos, jurídicos y otros que puedan estar involucrados en este proceso”, señaló.

Por su lado, el vicecanciller de Bolivia, Juan Carlos Alurralde, hizo énfasis también en los costos que podría constituir el cambio de sede.

“En base a esta información es que los países parte van a tomar la decisión del traslado, de la pertinencia o no del traslado”, dijo agregando que además debe analizarse los beneficios o afectación, considerando, por ejemplo, a los países caribeños.

El embajador de Argentina, Ariel Basteiro, manifestó que en este encuentro se profundizó lo tratado en la I Conferencia realizada en el mes de marzo.

Esta autoridad sostuvo que sí hubo consenso entre los participantes. “Hubo consenso, no se acordó dónde (podría ser la sede), se está discutiendo”, mencionó e hizo referencia a que existen países que propusieron ser la sede de la CIDH. De manera extraoficial se conoce que entre estos Estados están Perú, Costa Rica y Argentina.

La 43 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) está programada para realizarse de 4 a 6 de junio en Guatemala.

Basteiro no descartó que en el encuentro de los 34 países miembros de la OEA se pueda llegar a una determinación sobre este tema.

En todo caso cualquier conclusión de la II Conferencia, realizada ayer en Tiquipaya, se traduce en propuestas. Las determinaciones oficiales pueden tratarse en la Asamblea de la OEA.

Declaración de Cochabamba incluye cinco conclusiones

El ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, David Choquehuanca, fue el encargado de dar lectura de la Declaración de Cochabamba tras la realización de la II Conferencia de Estados Parte de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

Los países participantes acordaron las siguientes acciones:

1. Conformar la Comisión Especial de Ministros de Relaciones Exteriores para realizar visitas a los países que no forman parte de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La Comisión Especial estará compuesta por los ministros de Relaciones Exteriores que representen a Suramérica (Uruguay), el Caribe (Haití), Centroamérica (pendiente) y Norteamérica (pendiente). A su vez, esta Comisión organiza un foro de Estados Parte y Estados no Parte con participación de la sociedad civil y otros actores sociales, para afianzar y promover la universalidad del Sistema. Los ministros informarán al respecto durante la tercera reunión.

2. Avanzar en la consideración de la conveniencia de que la sede de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) esté ubicada en un Estado Parte de la Convención a través de la creación de un grupo de trabajo abierto, encabezado por Uruguay y Ecuador, que identifique los desafíos presupuestarios, reglamentarios y funcionales de dicho traslado. Un informe sobre este trabajo deberá ser presentado en la III Conferencia de Estados Parte de la Convención.

3. Proponer a la Asamblea general de la Organización de Estados Americanos (OEA) que encomiende a la CIDH incorporar en su plan estratégico una Guía de Promoción de los Derechos Humanos, que incluya eventos de difusión sobre prácticas nacionales de todos los Estados.

4. Solicitar al Secretario General de la OEA que presente al Consejo Permanente el análisis detallado de las fuentes de financiamiento de los órganos del Sistema Interamericano de Derechos Humanos en el más corto plazo.

5. Encargar a Ecuador y Bolivia las coordinaciones necesarias con los Estados Parte para la organización de la III Conferencia de Estados Parte de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.



CIDH critica "doble rasero" de Bolivia en derechos humanos

MONTEVIDEO/EFE

El secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Emilio Álvarez Icaza, criticó ayer el "doble rasero" que usan los gobiernos de Bolivia y otros países latinoamericanos para evaluar las violaciones a los derechos humanos del pasado y del presente.

"Estamos viendo preocupantes reacciones de doble rasero. Para el pasado son unas fieras y para el presente una hipersensibilidad porque lo toman como ataque político", afirmó Álvarez Icaza en Montevideo, durante una jornada académica.

"Hay dos raseros: cuando se les pone en la mesa violaciones en el presente, reaccionan diciendo que es un ataque político, diciendo que es un instrumento del imperio", prosiguió.

"¿No estabas comprometido con los derechos humanos?, pues estás en el Gobierno, el Estado es el que viola los derechos humanos, hazte cargo, para eso estás allí", agregó.

"No podemos hablar de derechos humanos solo para justicia transicional del pasado, tenemos que hablar de derechos humanos en el presente", aseguró el titular de la CIDH.

En ese sentido recordó que Bolivia pidió recientemente la "intervención de buenos oficios de la Comisión para interceder por los tres soldados detenidos en Chile" en enero pasado acusados de cruzar ilegalmente la frontera común y liberados al mes siguiente con medidas cautelares.

"Hicimos uso de los buenos oficios. Un mes y medio después éramos una base militar", se quejó.

Horas antes de que Álvarez Icaza hablara en Montevideo el presidente de Bolivia, Evo Morales, arremetía contra la CIDH durante la inauguración de la II Conferencia de Estados Parte de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, organizada a instancias de ese país y Ecuador en la ciudad boliviana de Cochabamba.

Morales acusó a la Comisión de juzgar "sólo a los gobiernos y presidentes antiimperialistas" e insistió en la necesidad de reformar en profundidad la Organización de Estados Americanos (OEA).

Canciller de Ecuador tropieza y se lastima la rodilla

Veinte representantes de los países participantes en la II Conferencia de la Convención de Estados Parte de la Convención Americana sobre Derechos Humanos posaron para una fotografía oficial “inusual”.

Casi a las 14:00 horas, los embajadores comenzaron a ubicarse en los jardines del hotel Regina, donde se dispuso un espacio con alfombras rojas y 24 banderas, además de la wiphala.

Un ruido distrajo por unos segundos cuando el ministro de Relaciones Exteriores de Ecuador, Ricardo Patiño, tropezó tras las cámaras de los medios de comunicación al acercarse caminando por los jardines. Cojeando un poco y con ayuda llegó hasta su sitio para posar. Y aunque fingió una sonrisa, era notorio que el golpe fue duro. Tras el incidente recibió atención médica y para evitar que camine, la lectura de la Declaración de Cochabamba, que debía realizarse en la sala de prensa, se llevó a cabo en el salón de la plenaria. La representante mexicana fue una de las últimas en llegar al lugar para la fotografía oficial y algunos le aplaudieron. Seis mujeres y 14 varones saludaron a las cámaras para el recuerdo de este encuentro.

El director de Protocolo y Ceremonial de la Cancillería del Estado, Fernando Huanacuni, manifestó que se trató de una fotografía “inusual” ya que en la I Conferencia, en Ecuador, en marzo pasado, no hubo fotografía y la reunión tuvo menos actividades de este tipo.