Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 27 de octubre de 2021
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Una síntesis de las pugnas, las luchas y los conflictos

Una síntesis de las pugnas, las luchas y los conflictos

La década de 1865 a 1875 encierra, como pocas, una síntesis de las corrientes, de las tendencias y hasta de los estilos, dentro de los cuales se ha desenvuelto la historia de Bolivia.

Es como un resumen de las pugnas, los conflictos y las luchas entre el despotismo atrabiliario y despótico, surgido de una ruptura del orden constitucional boliviano por un lado, y por el otro una corriente civilista y democrática, una de cuyas primeras banderas consistía en imponer un orden moral. Precisamente el año de 1865 comienza el gobierno de Mariano Melgarejo, que habría de durar hasta enero de 1871, período en el que se cometieron graves e irreparables atentados contra la integridad territorial de Bolivia, en que el país fue manejado con menosprecio de las leyes y que se cancelaron las libertades.

Fue seguido de otro gobierno, el de Agustín Morales, que aunque surgido de una revuelta popular que combatió con denuedo el régimen de Melgarejo, fue también lo que un historiador boliviano ha calificado “un caudillo bárbaro”.

En 1873 un partido civil, que había luchado sin descanso y sin concesiones contra esos despotismos, llega al poder con las figuras de Tomás Frías y Adolfo Ballivián, formadas en los conceptos claros de la legalidad y el apego al orden constitucional. Gobernaron por cortos períodos en una época tan dramática como la anterior, porque en 1875, al término de la década, cayeron abatidos por las fuerzas de la ilegalidad, de las ambicionales personales. Perdieron la batalla Frías y Ballivián y, con ellos, todos los que buscaban entonces un país mejor.

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Alberto Crespo Roda

Licenciado en Historia en la Universidad de San Marcos, de Lima. Escritor, entre cuyas obras se destaca “Guerra entre Vicuñas y Vascongados”.