Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 27 de octubre de 2021
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EL VALLE DE COCHABAMBA FUE UNA ESTRATÉGICA METRÓPOLI ANTES DE LA COLONIZACIÓN. DESDE LA CULTURA TIWANACOTA HASTA LOS INCAS EL INTERCAMBIO FUE INTENSO

Un microcosmos de etnias precoloniales

Un microcosmos de etnias precoloniales



Es posible lograr una aproximación al poblamiento étnico del valle de Cochabamba, que era un espacio estratégico, probablemente único en el mundo andino, sobre la base de una investigación arqueológica, antropológica y etnohistórica. Mucho antes de la invasión europea, incluso antes de la llegada de los Inca (miles de años) este valle era una suerte de microcosmos con un gran pluralismo étnico.

Muchos antropólogos coinciden en señalar que el poblamiento étnico del valle de Cochabamba precolonial es comparable con una gran metrópoli del mundo moderno, por su diversidad de culturas dispuestas y superpuestas en un mismo espacio.

De ahí, que según los expertos, entender el poblamiento étnico de valle de Cochabamba reviste enorme complejidad, ya que fue resultado de muchas corrientes migratorias producidas en el lapso de miles de años.

El resultado de las corrientes migratorias fue un verdadero mosaico, en el cual era visible una intensa multietnicidad. Actualmente los estudios tienen un relativo consenso respecto a la composición de la población originaria del valle que estaba ocupado por Chuwis, Cotas, Cavis y por una importante población de Urus. Estos últimos habitaban lagos, lagunas y zonas anegadizas muy frecuentes en todo el valle de Cochabamba.

El Valle Alto estaba ocupado por Cotas y Chuwis, naciones agricultoras cuya presencia en la zona señalaba una antigüedad difícil de precisar.

En este valle también estaban presentes naciones o reinos aimaras, cuyas cabeceras o capitales se encontraban en el altiplano, distantes a cientos de kilómetros. Sora es una de estas naciones. Sus segmentos o ayllus menores como Paria, Tapacarí, Sipe Sipe y Caracollo tenían territorios continuos desde el altiplano hasta el Valle Bajo.

El Valle de Cochabamba formó parte del Tawantinsuyu durante el Gobierno de Tupaq Yupanqui. El Estado, de acuerdo a las lógicas andinas de ocupación del espacio, trasladó Cotas y Cavis al valle de Sacaba. Se dice que hizo algo similar en Mizque y Pocona. Algunos sugieren que este movimiento de gente tuvo como motivaciones el acceso a recursos estratégicos y por fines militares. Es en este marco que irrumpió el colonizador español.

 El Inca Wayna Kapaq introdujo importantes cambios en los asentamientos en el Valle Alto. En el Valle Bajo mantuvo los privilegios de los Sora, en la actual región de Sipe Sipe. La presencia de los Inca se consolidó durante el Gobierno de Wayna Kapaq a fines del siglo XV, reservaron tierras para uso exclusivo suyo en la zona actualmente denominada como Cala Cala. Estas fueron tierras que el Inca reservó para sí y tenían carácter personal, heredables a sus familiares o panacas y para fines económicos.

 Según el antropólogo Denis Ricaldi, se puede visualizar un escenario en el cual estaban presentes todos o la mayoría de la reinos aymaras del Collasuyu, desde los días de Tiwanaku, cuya presencia en el valle está documentada. Aunque dice que el Inca pudo introducir algunos cambios, como incorporar en el mosaico naciones provenientes del Chichaysuyu.

 

Huayna Kapaq

denis ricaldi/antropÓlogo En el siglo XV Wayna Kapaq trasladó a Cochabamba 14.000 mitimaes (población trasplantada), algunos de ellos quechuahablantes. Había un importante número de Qanas, afines al Inca, que establecieron su territorio continuo en Kirkiyawi, en el actual municipio Bolívar y otros territorios discontinuos, una especie de islas, en parte de Carasa y al noreste de la actual ciudad o municipio de Cercado, en una zona entonces denominada Qanata.En el valle de Cochabamba, a mediados del siglo XVI, existía un gran número de mitimaes, provenientes de todas partes del Tawantinsuyu.

Mitima o mitma, de acuerdo al Vocabulario del investigador Diego Gonzales de Holguín, son personas introducidas en un pueblo, teniendo origen en otro.

En realidad, el procedimiento consiste en un ingenioso mecanismo y original recurso que utilizaban todos los ayllus para acceder a recursos y bienes de prestigio ubicados en pisos ecológicos diversos o alejados. Por ejemplo a los yungas, en los cuales accedían a la hoja de coca.

En términos prácticos, consiste en desplazar una parte de la población, enviándola a un territorio distante. Esta práctica no afectaba el sentido de pertenencia de la población desplazada, respecto al ayllu de origen y a la autoridad. Es más, de hecho se mantenían nexos frecuentes y constantes entre los ayllus y sus poblaciones desplazadas.

Para entender esta peculiar forma de ocupación del espacio es necesario situarla en el contexto de la cultura andina. Tradicionalmente se la considera una institución introducida por los Inca, lo cual no corresponde con la realidad, en rigor es una institución común en el mundo andino y frecuente en otros horizontes civilizatorios previos tales como Tiwanaku.

Hay indicadores sobre la existencia de un fuerte interacción de los Sora con Tiwanaku, en cuanto a pactos e intercambio de bienes culturales: cerámica, textiles e ideas.

La documentación colonial da cuenta de la presencia de miles de mitimaes (14.000), en el valle de Cochabamba, desplazados desde sus territorios de origen por el Inca Wayna Kapaq. Los mitima tenían origen diverso, provenientes de varios ayllus del Qollasuyo y también de territorios más distantes ubicados en Cusco.