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  • Diario Digital | martes, 25 de junio de 2024
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Historia oficial deformó hechos de la Coronilla

Historia oficial deformó hechos de la Coronilla



Nataniel Aguirre se inspiró en la obra del argentino Bartolomé Mitre y cuando refiere "no hay hombres", indica que "la abuela no está simplemente exhortando a los hombres a que se unan a la lucha sino que se refiere al pueblo mismo, a quien también considera meramente débil y que precisa motivación e inspiración para luchar honorablemente. En este contexto, Aguirre introduce un fuerte contenido moral a la discusión de la guerra, contrastando la lucha honesta con lo que la abuela y Fray Justo consideran los excesos cobardes e inmortales de la multitud" (1).

Laura Gotkowitz remarca que el dicho "no hay hombres" arrojado continuamente por la abuela, indica no solo a los soldados, o al pueblo indisciplinado, sino también a los hombres personificados por el futuro Juanito: hombres éticos, letrados y de conciencia histórica que harán la nación (primero, escribiéndola). Sin embargo, las palabras necesariamente se refieren además a las mujeres. Si "no hay hombres", hay pues mujeres, pero mujeres excepcionales, que intervienen en la batalla excepcionalmente en momentos de suma necesidad. Los papeles de género son inestables y cambiantes en "Juan de la Rosa": las mujeres del mercado, incentivadas por la abuela, sustituyen a los soldados que faltan mientras que los pocos hombres que quedan se escapan cobardemente de la confrontación. No obstante, las Heroínas no sobreviven sino que son superadas por los hombres personificados en Juanito. (...)

HITOS

Previamente es importante subrayar que entre algunos de los errores históricos de "Juan de la Rosa" figuran: el Prefecto Mariano Antezana no estuvo presente en el conflicto de la Coronilla, pues se refugió en un convento.

El mito acerca de las Heroínas de la Coronilla se desarrolló de la siguiente manera: Una vez que se publicó "Juan de la Rosa. Memorias del último soldado de la Independencia", los demás historiadores y textos escolares asumieron el relato ficticio como si fuese real. La novela (¡increíblemente!) se convirtió en historia oficial. Aparentemente no se conocía ninguna de las nueve obras históricas que abordamos o se las ignoró, a propósito, respecto del suceso de 1812 en la colina de San Sebastián. Posteriormente, se erigió un monumento denominado el obelisco escolar que se inauguró en la colina de San Sebastián en 1910. En una de sus columnas destacaba: "Las mártires de la Colina de San Sebastián". El monumento diseñado enfatizaba a los héroes cochabambinos en general, no resaltaban las Heroínas sino que ellas existían como elementos de una tradición regional, uno entre otros símbolos del patriótico pasado cochabambino. ¿Por qué se precisaba un segundo monumento a las Heroínas, a pesar de que el obelisco escolar ya conmemoraba a las mujeres? ¿Y por qué resultó tan controvertida la segunda obra? (Gotkowitz)

Por otra parte, en 1923 se creó el Comité "Sociedad Hijas del Pueblo", que estaba presidido por Sara Ugarte, esposa, entonces, de Daniel Salamanca que habría de ser Presidente de la República. Ese Comité luchó por levantar un monumento en homenaje a las Heroínas de la Coronilla que fue esculpida en bronce por el escultor italiano Pietro Pierino. La misión no fue fácil, pues las élites regionales de Cochabamba se opusieron a que la imagen de las cholas representase a la mujer del valle. Se polemizó. Lo cierto es que el monumento se inauguró en 1926. Seis meses después del fallecimiento de la señora Sara Ugarte, quien presidió los esfuerzos para erigirlo, aunque su meta había sido que esté terminado para las fiestas del Centenario boliviano, en agosto de 1925. El monumento de 1927 reflejó mucho más de lo que Aguirre explícitamente recomendaba: éste reproduce literalmente la lucha protagonizada por las mujeres, liberadas y motivadas por la abuela esgrimiendo su bastón. Es importante señalar que el diseño fue escogido entre dos posibles propuestas, y que la segunda representaba: "La defensa de las heroínas, y en el medio la figura simbólica de la fe, sosteniendo una mujer herida a muerte y con la mano izquierda le indica la estatua del S. Corazón".

No sabemos -dice Gotkowitz- si la representación de la “defensa de las heroínas- hubiera sido diferente en estas dos imágenes, sin embargo, el segundo modelo era obviamente diferente al escogido, pues incluía otros símbolos, el del sacrificio y el de la fe. En cambio, la imagen seleccionada enfatiza la batalla misma, y aunque incluye signos de sacrificio, acentúa posturas aguerridas y de lucha. La imagen elegida privilegia la figura de la abuela, y la de Clara buscando protección en su regazo: las dos son rodeadas por otras mujeres, agarrando a los niños, y encima de ellas se ve la estatua a Cristo. ¿Resalta más el sentido de madres o de combatientes, de sacrificio o de lucha? O más bien, ¿es que la imagen vincula los dos sentidos?: ¿madres que luchan para proteger y defender los hijos y la familia, solicitando el amparo del Estado y de la Iglesia? (Gotkowitz)

En 1944, bajo el gobierno del cochabambino Gualberto Villarroel, se estableció el 27 de mayo como "Día de la Madre Boliviana". Se presenta entonces a las cholas como emblema de maternidad. Villarroel con esa ley intentó acercarse a las organizaciones populares. Asimismo, la novela "Juan de la Rosa" fue declarada texto oficial. ¿Por qué asumió esa conducta Villarroel? Varios historiadores consideran que el Presidente luchaba contra el aislamiento externo, especialmente el gobierno de los Estados Unidos y sus aliados que sospechaba que el gobierno de Villarroel era profascista. Asimismo, luchó contra el aislamiento interno.

CONCLUSIÓN

Yuri F. Tórrez, en su ensayo "Mirando desde la Coronilla (con ojos mestizos) la historia cochabambina", considera que la historia de Cochabamba, como otras historias similares, fue escrita bajo aquellos modelos establecidos y canonizados por la historia oficial, es decir por los criollos y mestizos. Se trató de un menosprecio al protagonismo indígena maximizando la acción mestiza.

En cuanto al tema de fondo: ¿Qué fue real y qué mito?

Indudablemente que el 27 de mayo de 1812 se produjo una masacre en la Coronilla comandada por Manuel de Goyeneche, y que hombres, mujeres y niños lucharon heroicamente en contra del ejército realista. Sin embargo, Manuela Josefa Gandarillas, la anciana y abuela ciega -y otros personajes femeninos- fue producto de la imaginación de Nataniel Aguirre (que tenía todo el derecho de hacerlo, pues escribió una novela de ficción). Es comprensible, por otra parte, que Aguirre no hubiese sido prolijo en los datos recogidos para su novela, por cuanto al ser novela, se incluyó ficción y para ellos se recurrió a la imaginación antes que a la realidad. Lo que no es comprensible es que esa ficción se haya convertido en texto oficial, que la historia oficial haya deformado lo sucedido en la Coronilla y que se siga falseando la realidad.

Como quiera que en esa época no se pudiera (como que no se habló, con raras excepciones) hablar de independencia, obviamente, esa gesta no proclamó la independencia. Se puede decir, en consecuencia, que este movimiento fue revolucionario, patriota, libertario.

En cuanto a la existencia de Manuela Josefa Gandarillas, Manuel Rocha Monroy sostuvo que encontró a una Manuela Gandarillas en 1812 que tenía 15 años. Asimismo, el historiador Edmundo Arze descubrió en los Archivos de la Gobernación y del municipio de Cochabamba documentos sobre una Manuela Gandarillas en escrituras públicas de 10 de julio de 1833, en la que rubrica junto a su esposo. Ella tenía 25 años. Esos datos, pese a que de antemano no coinciden directamente con el personaje de "Juan de la Rosa", pues aunque se hubiesen ubicado partidas de bautismo, matrimonio o muerte de una Manuela Gandarillas invidente, ello no significaría que hubiese participado en la batalla de la colina de San Sebastián. ¿Por qué se incide en que Manuela Gandarillas fue un invento? Mi hipótesis es que no se quiso minimizar el hecho de que las heroínas fueron mujeres del pueblo que defendieron su región del yugo español.

El tema es que la historiografía cochabambina -y la nacional- requería de héroes o heroínas mestizos, pero, al mismo tiempo, lamentablemente, se desvalorizó la participación indígena. En consecuencia, se debe valorar a las mujeres del pueblo que, junto a sus maridos, hijos y padres lucharon contra el ejército español.

¿QUIÉN FUE GOYENECHE?

José Manuel Goyeneche y Barreda fue un militar español. Encontrándose en la metrópoli cuando se produjo la ocupación napoleónica, la Junta Central de Sevilla lo envió a informar sobre la nueva situación a las autoridades del Virreinato del Río de la Plata. Llegó a La Plata (XI-1808) luego de haber tomado contacto en Buenos Aires con el carlotismo (encabezado por M. Belgrano), donde fue desairado por la Audiencia, que -junto con la Universidad de San Francisco Xavier y el Cabildo- rechazó las pretensiones tanto de la Princesa Carlota de Borbón (hermana de Fernando VII y esposa del Príncipe Regente de Brasil) como de la Junta sevillana. Al estallar el levantamiento de La Paz (1809) era Gobernador y Jefe Militar de Cusco, desde donde dirigió una violenta campaña contra insurgentes paceños, derrotándolos en Chakaltaya y en los Yuka, enviando luego al cadalso a los principales jefes de la Junta Tuitiva que presidía Pedro Domingo Murillo. Ante la llegada del primer Ejército Argentino, obtuvo un contundente y definitivo triunfo en Waq´i (por la que en 1815 la Corona le otorgó el título de Conde de Waq´i), evitando que las fuerza revolucionarias penetraran en territorio peruano, fiel a la Junta de Sevilla, después ocupó Cochabamba, donde reiteró las crueles represalias contra los partidarios de la Junta de Buenos Aires, haciendo fusilar a los caudillos F. del Rivero y M. Antezana (triunfos que le valieron una medalla acuñada en Potosí). Luego penetró en las Provincias Unidas con el propósito de ahogar la sedición, pero su lugarteniente P. Tristán fue derrotado por Belgrano en Tucumán (IX-1812) y en Salta (II-1813), firmó con Belgrano una magnánima de capitulación, por la que los peruanos se comprometieron a no traspasar la frontera virreinal del río Desaguadero, pero renunció a sus funciones (23-IV-1813) y se retiró a España, donde desempeñó altas funciones durante largos años que todavía le quedaban de vida.



* Artículo que hace parte del libro "Mitos expuestos. Leyendas falsas de Bolivia", compilado por Nicholas A. Robins y Rosario Barahona. Grupo Editorial Kipus. Cochabamba, 2014.

(1) Gotkowitz, Laura. "¡No hay hombres!": Género, nación y las Heroínas de la Coronilla de Cochabamba (1885-1926). En "El Siglo XXI. Bolivia y América Latina". Rossana Barragán, Dora Cajías y Seemin Qayum (compiladores). La Paz, 1997.