Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 24 de mayo de 2024
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EL TEXTO “LA BATALLA EN LA COLINA DE SAN SEBASTIÁN. ENSAYO RELIGIOSO ANTROPOLÓGICO” ANALIZA LA RELACIÓN ENTRE LA IGLESIA CATÓLICA Y LOS MOVIMIENTOS EMANCIPATORIOS. ASÍ TAMBIÉN SUGIERE QUE LA OSAMENTA ENCONTRADA EN EL TEMPLO SAN ANTONIO EN 2006 SERÍA DE P

Hipótesis plantea que restos óseos hallados son de mujeres combatientes

Hipótesis plantea que restos óseos hallados son de mujeres combatientes



Este ensayo presenta la relación entre la Iglesia Católica y los movimientos emancipadores que han confluido en la llamada batalla de San Sebastián del año 1812. Por un lado, está la postura oficial e institucional de la Iglesia que mantenía y hacía posible que el conflicto en las colonias españolas no rompa la unidad entre el Rey y el Papa, en desmedro de sus relaciones con otros reinos de Europa que pudieran dar pie a conflictos mucho más complejos y destructivos. Por otra parte, está el clero y los religiosos que toman posturas en cercanía a la realidad que les toca vivir y enfrentar, comprendiendo que los aires de independencia que circulaban no podían ser frenados o interrumpidos por razones, sean políticas o diplomáticas, como en las que se movía la Iglesia institucional que antes citábamos.

Además, se da referencia al hallazgo osteológico de la zona de la batalla que, concretamente, se suscitó en la iglesia de San Antonio, convirtiéndose en una muestra del sentimiento patriótico y religioso por preservar nuestra historia. (...)

HUESOS En la Iglesia de San Antonio, el 29 de abril de 2006, fueron hallados los restos óseos humanos de aproximadamente 54 individuos descubiertos en el subsuelo del templo de San Antonio, cuando se realizaban los trabajos de reconstrucción del sistema de drenaje y ventilación del piso y del zócalo. Los hallazgos se suscitaron en varios sectores del templo, de los cuales algunos esqueletos estaban completos. Fueron hallados a un metro de profundidad, aproximadamente, altura que fue excavada para tratar de solucionar el problema de desnivel de los pisos que existía en el lugar.

Los restos fueron encontrados en posición horizontal, en distintas regiones de la parte que corresponde a la edificación del templo, emplazado sobre un área de enterramiento de 400 metros. Con ellos, no se encontró ningún otro tipo de objeto ni restos de posibles piezas de vestuario u otros elementos que den mayores indicios de la data o contexto histórico-cultural.

Es comprensible que no exista la documentación suficiente ni los archivos accesibles para esta parte de la historia de nuestra región, desconocemos dónde fueron a terminar los fondos documentales, puesto que la historiografía en relación a la batalla de la Coronilla es escasa.

La acción de los patriotas estaba enmarcada en una profunda convicción católica expresada en la devoción a la Virgen de la Merced en la ermita de San Sebastián. El Clero o Iglesia institucional se sentía parte del movimiento emancipador e hizo todos los esfuerzos para poder conseguir capitulaciones que eviten el derramamiento de sangre de manera innecesaria, arguyendo que toda vida es valiosa y toda pérdida irreparable.

La propiedad donde se construyó la Iglesia San Antonio data del año 1610 y está registrada como hacienda Ejidos de la Villa a nombre de Joan Mariscal Ocampo, propiedad que data de la época colonial. Parte de la hacienda comprendía la colina San Sebastián y el actual cementerio general, lo que confirma que los caídos en la batalla de 1812 fueron enterrados en el lugar de la batalla según usanza de la época.

La zona de la Coronilla, hoy San Antonio, se caracterizó como zona rural y conformada por carniceros, vivanderos y comerciantes desde sus remotos orígenes, a quienes hoy las representan las Hijas del Pueblo.

Parte de los restos óseos hallados en la Iglesia, por el tipo de lesiones que presentan, pertenecen a los caídos en las batallas de 1812, entendiendo la forma y el lugar en la que se llevó a cabo la batalla, el suelo de la iglesia actual comprendía parte de donde se dio la revuelta según consta el mapa de la batalla del 27 de mayo de 1812. Dicha batalla alcanza un área muy extensa de la que hoy se conoce como la colina de la Coronilla.

En varias osamentas se puede reconocer los rasgos femeninos que coinciden con los testimonios que dicen que eran mujeres las que combatieron en esta batalla.

Al no tener documentación que certifique dónde quedaron los cadáveres, tan solo los signos de violencia a través de las lesiones que se han descubierto en las piezas óseas, y por la opinión de historiadores contemporáneos, se puede aseverar que son insigne huella y testimonio de la historia de Cochabamba.

Muchos historiadores y cronistas contemporáneos sugieren de reconstruir la ermita de San Sebastián en el lugar que ocupaba antes como centro donde se irradia los primeros ideales de los patriotas por defender la tierra y expresar su fe religiosa.

No se puede entender esta etapa de la historia sin un profundo respeto a los valores tan altos por la libertad y por el sentimiento religioso, los que les lleva a entregarse de lleno a una causa patriota y sagrada.

*Los fragmentos de este ensayo hacen parte del libro “Heroínas de la Coronilla 1812-2012”, editado en 2013 por la Alcaldía de Cochabamba