Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 12 de noviembre de 2019
  • Actualizado 00:39

Jhonny Antezana: Debemos apostar por la movilidad urbana

El arquitecto cree que en Cochabamba se debe crear un sistema de teléfericos integrados para mejorar la calidad de vida de todos,  el servicio y recuperar el espacio público. 

El exconcejal de Cochabamba, Jhonny Antezana.
El exconcejal de Cochabamba, Jhonny Antezana.
Jhonny Antezana: Debemos apostar por la movilidad urbana

Como sostiene la CAF Banco de Desarrollo de América Latina, la movilidad urbana es un factor determinante para mejorar la productividad económica de una ciudad y para incrementar la calidad de vida de sus ciudadanos, mediante el acceso a servicios básicos de salud y educación. 

No obstante, en la mayoría de las ciudades de América Latina, las autoridades responsables de esta problemática creen que mejorando la velocidad de los traslados de las personas mediante la ampliación de las vías de circulación vehicular, se optimizará la movilidad urbana y el tráfico vehicular público. 

Esta política genera un incremento del parque automotor y provoca mayor congestionamiento. Cochabamba es la expresión caótica de ello, una ciudad que tiene casi el doble de vehículos de transporte público con relación a La Paz y Santa Cruz, dos ciudades con mayor densidad poblacional.

La congestión vehicular es cada vez más conflictiva y, sin duda, urge tomar decisiones innovadoras que traigan mejoras a la calidad de vida de los cochabambinos, mediante un sistema de movilidad urbana sostenible. Para hablar de este tema, se consultó al arquitecto urbanista y ex autoridad municipal del Cercado, Jhonny Antezana, quien plantea una propuesta innovadora y da un salto        tecnológico, que -según él- podría generar un cambio total y mejorado de esta problemática.

P. ¿Uno de los temas que más se está manejando, a nivel internacional, en la problemática del transporte es la movilidad urbana? ¿Qué implica este concepto?

R. El concepto del transporte ha quedado obsoleto en el mundo. América Latina ha asumido el nuevo paradigma de la movilidad urbana bajo conceptos de la sustentabilidad. En Bolivia -en general- todavía estamos en pañales y Cochabamba, en la prehistoria; la diferencia con La Paz es muy grande, ya que en esa ciudad se ha desarrollado nuevos sistemas integrados de la movilidad.

En esta nueva perspectiva se pasa del concepto de transporte que está vinculado al vehículo hacia otro nuevo enfoque y concepto, donde el eje generador de la actividad urbana ya no es el vehículo, sino la gente-ciudadanos. 

La movilidad urbana tiene que brindar la posibilidad a las personas de mejorar su calidad de vida, debe ser segura, inclusiva, equitativa, integral e integradora.

P. ¿Qué es un plan de movilidad urbana?

R. Es un instrumento técnico social que está basado en criterios de organización del transporte y de la movilidad, aplicando procesos de control de carácter administrativo, operativo, técnico y económico financiero, y debe estar sujeto a la evaluación permanente que debe hacer la gente sobre la calidad en la prestación del servicio, porque en nuestro municipio y el área metropolitana es sencillamente pésimo.

P. Este nuevo paradigma se mueve sobre la sustentabilidad, ¿a qué se refiere?

R. El concepto de la sustentabilidad está basado en que el uso de la energía debe ser lo más limpia posible, es decir, hay que dejar poco a poco el uso de combustible fósil (diesel y gasolina). 

En otras partes, como en Santiago de Chile, se han incorporado buses que funcionan con electricidad. Esto es más barato, más económico y más sostenible, porque los niveles de emisión de contaminantes son prácticamente cero.

En estos casos, es el Estado que interviene con una política de apoyo y subvención -en muchos casos- a través de un conjunto de programas de inversión para mejorar las condiciones, no del sistema de transporte sino de la movilidad, en el nuevo enfoque donde lo importante es la gente y no el vehículo.

En Cochabamba estamos como en la era paleolítica porque a los gobiernos nacional y local no les interesa, no invierten recursos. En el caso de La Paz, con orgullo puedo decir como boliviano que, este sistema integrado de movilidad generado a partir de la red de teleféricos, ya es una referencia internacional.

P. El Gobierno está impulsando el proyecto del tren metropolitano. ¿Qué opinión tiene sobre este tema?  

R. Hace dos años y medio sostuve que ese no era un proyecto de tren metropolitano sino un tranvía interurbano, por la capacidad, la velocidad del desplazamiento, y la falta de integración operativa y tarifaria a las nuevas modalidades de transporte que se irían a implementar. 

Este proyecto no va a ser suficiente para que Cochabamba arranque en este nuevo concepto de la movilidad, visto desde la visión de sustentabilidad. En cambio La Paz sí, por el sistema de teleféricos y el proyecto municipal de Puma Katari; aunque yo hubiera incorporado de manera consensuada a propietarios de micros, trufis, etc, en la implementación de estos programas, mejorando sus ingresos-económicos a cambio de mejorar la calidad de la movilidad y la vida de la gente, que es el objeto esencial.

P. ¿Cuál es su propuesta para mejorar la movilidad urbana en Cochabamba?

R. Hace más o menos 20 años, cuando trabajaba en la Alcaldía, incorporamos el teleférico al sistema de transportación no de pasajeros en actividades cotidianas, sino de turistas hacia el Cristo de la Concordia. Ahora planteo que se debe desarrollar en Cochabamba un sistema integrado de movilidad urbana donde el sistema de teleféricos sea el generador de estos procesos de inclusión, seguridad, integralidad para desarrollar una movilidad limpia, inteligente y productiva.

Esta modalidad de transporte aéreo debe ser combinada con un sistema de transporte de superficie. Hay que buscar la integración operativa y tarifaria con esas otras modalidades, lo que quiere decir que si se toma el tranvía en Colcapirhua uno puede llegar a una parada y luego subir al teleférico con la misma tarjeta, sin incrementar el costo.

El otro componente de combinación de esta intermodalidad son los buses BRT -pero no articulados- que hoy funcionan en Bogotá, Medellín y otras ciudades. También plantearía incorporar —en el mediano plazo— estas nuevas tecnologías limpias con buses eléctricos.

El sistema integrado de movilidad no implica excluir las otras modalidades que hoy en día funcionan, mal pero funcionan (trufi, taxi trufi, etc), al contrario hay que integrarlas de manera más moderna, mejorando sus ingresos, disminuyendo sus costos operativos -altos-, así como la contaminación ambiental. 

P. ¿Qué más implicaría este sistema integrado de movilidad urbana?

R. También hay que incorporar la movilidad no motorizada (bicicletas y monopatines) que, en otras partes, está reconocida como medios de movilidad no motorizadas. Y, finalmente el peatón debe completar esta cadena de manera preferente.

Cuando el alcalde José María Leyes quiso implementar las ciclorutas, el primer fracaso ha sido que estas no tienen continuidad dentro la ciudad, por la inexistencia de un plan de movilidad. No ha seguido un proceso de educación urbana a los peatones y conductores.

Hay que educar a la gente antes de aplicar este sistema. La gente debe apropiarse de cada proyecto.