Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 19 de octubre de 2019
  • Actualizado 14:21

“Se pierden en el trabajo”

La presencia de mujeres en carreras tecnológicas se eleva, según estudios realizados.
“Se pierden en el trabajo”


“Las chicas son brillantes, en el colegio, la universidad, pero llega un momento en que hacen corto circuito. Serán cambios hormonales o qué será, pero se pierden”. La percepción es de un ingeniero en Sistemas y está reflejado en el capítulo: hombres y mujeres matriculados en carreras tecnológicas, del libro “Estado de las Tecnologías de Información y Comunicación en el Estado Plurinacional de Bolivia”.

El documento fue elaborado por la Agencia de Gobierno Electrónico y Tecnologías de Información y Comunicación (Agetic) en La Paz, Bolivia, en 2018.

Si bien el interlocutor, en la primera parte de su intervención, manifiesta que las mujeres son académicamente brillantes en el colegio y en la universidad, en la segunda parte, que es laboral plantea desconcierto, sosteniendo que el fenómeno de “perderse” podría deberse a “cambios hormonales”. Esta explicación es muy recurrente cuando no se toma en cuenta el contexto, cuando no se analiza el tema de la división sexual del trabajo.

La niña o joven, en su etapa formativa, muchas veces no cuenta con mayor responsabilidad que la de sus estudios, y si tiene responsabilidades son de apoyo a la madre, no son “su” responsabilidad; cuando llega a los 25 años, en su mayoría, ya se encuentra en proceso de conformación de su propia familia, situación que puede repercutir en que sus responsabilidades ya no son sólo las de estudiar.

El mismo estudio revela que los espacios para mujeres son aún restringidos. En la página de Internet de la Agencia Bolivia Espacial (ABE) se observa que, de 11 directores y jefes, sólo una es mujer.

En el caso de la Agetic, tenía a octubre de 2017, entre su personal a 35 por ciento de mujeres, frente a 65 por ciento hombres.

Un entrevistado, también ingeniero de Sistemas, plantea la siguiente reflexión: “La dominación masculina es muy fuerte aún en la medida que no se dé espacio a las mujeres va a ser muy difícil que las consideremos como iguales. En otras empresas no quieren contratar mujeres porque dicen ‘se van a embarazar’ y no quieren pagar beneficios sociales. Si se les cierran las puertas del ámbito laboral, se las empuja a que se queden en casa, reforzando así el círculo, es complicado”.

Se concluye que el tema de la maternidad es muy fuerte a la hora de incluir a las mujeres en los espacios laborales.

Otro entrevistado, activista en software libre, dice: “Las inscritas en las universidades en áreas de informática han disminuido, porque ha cambiado el mercado, hace algunos años no había mucho desarrollo tecnológico, entonces tú salías y encontrabas trabajo fácilmente, ahora se ha extendido y la demanda es muy alta, y siempre se requieren más programadores, entonces para las chicas eso es un punto de desventaja. En la universidad, las chicas son las encargadas de la parte social, de organizar eventos, y los chicos son los que hacen las conferencias, y eso es clarísimo, porque cuando hacen un evento todas las chicas andan correteando para que todo funcione correctamente, y los chicos son los que exponen al frente porque esa es su labor, entonces para qué estas entrando al mercado si no vas a tener oportunidades reales”.

Mujer=maternidad y familia

Testimonios

Según la historiadora Joan Scott, el género comporta cuatro aspectos interrelacionados respecto a la maternidad y lo laboral: (i) los símbolos culturales, (ii) los conceptos normativos, (iii) la dimensión política e institucional, y (iv) las actividades que se llevan a término para construir la subjetividad.

Al respecto, algunas entrevistadas plantean:

1. “Creo que ahora es diferente. Las chicas ya no se quedan en casa, ahora hay más chicas en el trabajo, pero es más difícil para nosotras porque cuando tienes un niño generalmente es la mamá la que lo ve, o corre a mediodía a verlo y almorzar con su bebé, o viene a la oficina, estamos más liberadas. Pero en el caso de los niños ellos siguen siendo responsabilidad de las mujeres, por su propio ser, por su instinto maternal, he visto casos de chicas que dejan su trabajo para cuidar a su bebé, (…) les da pena dejarlos todo el día , por ese lado creo que es algo que siempre va atar a la mujer”

27 años, ingeniera de Sistemas

2. “Yo creo que ser programadora tiene muchos beneficios para las mujeres, eso es algo que me he estado cuestionando todo este tiempo . Yo estoy dejando la Agetic. Es porque no tengo tiempo y es porque estoy aquí desde la mañana hasta la noche y no la veo a mi hija, pero es la ventaja de ser programadora que hay un montón de trabajo remoto, entonces yo digo ‘yo puedo darme ese lujo de ir a mi casa y buscar trabajo remoto, trabajar y poder cuidar a mi hija’”

29 años, Ingeniera de Sistemas

3. “Yo tuve que ser mamá más tarde, casarme más tarde, ha-cer todo más tarde”.

29 años, Ingeniera de Sistemas

30 por ciento En el mundo



A nivel internacional existen organizaciones que promueven la inclusión de las niñas y mujeres dentro de los ámbitos científico -tecnológicos desde la educación; a pesar de ello, los datos mundiales de 2017, presentados por la Organización de Naciones Unidas (ONU), reflejan que

menos del 30 por ciento de las mujeres aporta a las ciencias y tecnologías; y el 26 por ciento de la fuerza laboral, a nivel mundial, en la industria de la computación, informática y de sistemas, es mujer.

El 18 por ciento de las mujeres estudian carreras tecnológicas.

En la década de los 80, las mujeres

representaban el 37 por ciento . Este dato refuerza lo identificado respecto a un decrecimiento del ingreso de mujeres, en el país, a las carreras de informática.