Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 31 de octubre de 2020
  • Actualizado 06:38

Diputado temió secuestro; Gobierno lo acusa de mentir en 2019

Luego del escándalo del viernes, cuando Federico Fagioli fue abordado en La Paz, Murillo reconoció que es “persona no grata” y que el año pasado estuvo en Bolivia.

El diputado Federico Fagioli, del Frente de Todos. Infobae
El diputado Federico Fagioli, del Frente de Todos. Infobae
Diputado temió secuestro; Gobierno lo acusa de mentir en 2019

Después del hecho escandaloso que tuvo lugar el viernes en la noche, cuando el legislador argentino Federico Fagioli, del Frente de Todos, fue retenido abruptamente en el aeropuerto de La Paz por las fuerzas del orden, el diputado logró ingresar al país, pero el Gobierno no lo considera como un ciudadano “bienvenido” y, además, acusa que mintió en 2019, cuando fue observador de los hechos suscitados en Bolivia, al calor de los conflictos.

El ministro de Gobierno, Arturo Murillo, lo tachó de ser “kirchnerista” y mencionó que lo dejó entrar por pedido del Tribunal Supremo Electoral y de la Organización de los Estados Americanos (OEA), que se comunicaron para pedir que le permitieran el acceso, a fin de evitar problemas que pudieran “empañar” el proceso de las elecciones.

Fagioli socializó un comunicado mediante el que sentó constancia de que se encuentra en buen estado, aunque alertó preocupación en cuanto a la “libertad” de los bolivianos de “ejercer su derecho a elegir”. Más tarde, la agencia Telam logró una entrevista con él. Allí, el diputado relató. “En un momento sospeché que me querían secuestrar, porque intentaron subirme a una camioneta no oficial”.

Murillo, enterado del revuelo internacional, aseguró que Fagioli faltó a la verdad con respecto a ingresos pasados al territorio y, además, acusó que el diputado arribó a Bolivia en 2019 y que pronunció “mentiras” sobre supuestas violaciones y asesinatos. “Él mintió en Migraciones. Dijo que no había entrado. Dijo que se asesinó gente en El Alto y la Policía violó a niñas, ¿cómo es posible que un señor asevere algo terrible?”.

El Gobierno, aunque lo considera persona no grata, “no lo mantuvo apresado”, según el Ministro. “Simplemente se le dijo que lo ayudábamos a salir a la frontera o que se fuera en avión para volverse a ir porque no era bienvenido. Lo único que pedimos es que no vengan a meterse en problemas internos”.

Murillo contó que tanto el presidente del TSE, Salvador Romero, como la OEA solicitaron que “evitaran problemas” y permitieran el paso del argentino, que fue abordado abruptamente por la Policía cuando arribó junto a otros acompañantes de la comitiva invitada por el Senado, que fungirá como veedora.

Antes, el presidente argentino, Alberto Fernández, y la Cancillería de esa nación se pronunciaron a través de las redes sociales para repudiar el hecho. También lo hizo la Defensoría del Pueblo de Bolivia, que denunció la retención temporal del diputado. La legisladora Paula Penacca consideró el suceso como un daño a la relación bilateral.