Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 24 de junio de 2022
  • Actualizado 21:25

Yapacaní: casos de horror, injusticia y luto

El presidente Luis Arce se pronunció respecto al caso del niño de 11 años, ultrajado en este municipio.  Dijo que no alcanza con el repudio general hacia estos criminales. 

Yapacaní: casos de horror, injusticia y luto.
Yapacaní: casos de horror, injusticia y luto.
Yapacaní: casos de horror, injusticia y luto
Feminicidios, violaciones, abuso sexual y asesinatos son los crímenes que causan horror y luto en las familias de Yapacaní vienen registrándose desde hace algún tiempo, aunque con mayor frecuencia en los últimos años.

Este municipio cruceño está en la mira desde que, entre octubre y noviembre de 2021, estallara la indignación al conocerse el caso de una niña de 11 años que resultó embarazada tras ser violada en constantes ocasiones por su abuelastro. Hoy, se repite una historia similar de abuso sexual infantil al difundirse la terrible noticia de un niño, también de 11, que contrajo una terrible enfermedad de transmisión sexual sin cura, tras ser violado por el lapso de dos años por cuatro hombre, hermanos que eran vecinos de la zona en la que residía.

Sin embargo, la violencia acompaña a Yapacaní también con casos de sesinato e incluso muertes de personas durante los conflictos de 2019, cuando un joven murió a causa de un impacto de bala el 12 de noviembre.

MATERNIDAD FORZADA

Entre octubre y noviembre de 2021, la indignación social se apoderó del país con el estallido de la noticia sobre una niña de tan solo 11 años que quedó embarazada luego de que su abuelastro la violara en reiteradas ocasiones. El caso llamó la atención incluso de medios de comunicación de otros países y organizaciones internacionales, unas a favor y otras en contra de la interrupción del proceso de gestación.

Se vivió una especie de pulsera protagonizada por quienes protestaron indicando que "las niñas no deben ser madres" en ningún tipo de circunstancia y menos producto de violencia sexual, y por otro lado, por quienes se declaran "defensores de la vida" y aseguraban que el bebé en proceso de gestación debía nacer y que incluso podría llevar una vida digna, aunque en la imposibilidad de dar garantías de ello.

La menor incluso fue alejada de su madre por grupos religiosos y trasladada a dependencias en las cuales aseguraban que "cuidarían" de su embarazo. Desde allí incluso se informó que, tanto la menor como su familia, aceptó que la víctima continúe con su proceso de gestación, a pesar de tener solo 11 años de edad.

Hasta que el 7 de noviembre, el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, confirmó que por orden judicial se detuvo el embarazo de la niña de 11 años, resultado de la violación de su abuelastro.

“Esta menor el día de ayer ha interrumpido su embarazo conforme a la normativa legal vigente y lo que han dispuesto las autoridades judiciales de nuestro país”, dijo Del Castillo.

Un día antes, los abogados Néstor Higa y Yovani Cabello, que defendieron a la mamá de la niña, denunciaron que la progenitora fue prácticamente secuestrada y perseguida por las autoridades para alejarla de su propia hija a quien "sometieron a un parto prematuro".

La Plataforma Ciudadana por la Vida y la Familia, aseguró que el bebé murió a las tres horas de nacido y responsabilizó a la Defensora del Pueblo, Nadia Cruz, a instituciones gubernamentales y a ONGs por la “condena a muerte” del neonato. Dijo en un comunicado que "la niña de 11 años fue inducida a un aborto en contra de su voluntad y la de su madre, a quien mantuvieron alejada".

Del Castillo informó que la menor de edad fue dada de alta el mismo sábado, aunque no precisó el estado de su salud ni se refirió al bebé. Dijo que la niña quedaría a disposición de la Defensoría del Municipio de Yapacaní.

FEMINICIDIO

A principios de mayo de este año, Silveria B.H., de 78 años, fue encontrada sin vida, con una herida de arma blanca en el pecho, en su domicilio ubicado en Yapacaní, Santa Cruz.

En audiencia de medidas cautelares se determinó 180 días de detención preventiva en el Centro de Readaptación Productiva (Ceprom) para Adrián C.S., de 63 años de edad, acusado del feminicidio de su concubina, Silveria B. C.

Tras salir de la audiencia, el hombre no emitió ningún pronunciamiento y se limitó a asentir con la cabeza cuando fue consultado si pedía perdón a la familia por lo sucedido.

La madrugada del 8 de mayo, la mujer volvía de un acontecimiento familiar junto a su hija. La pareja discutió y el hombre acuchilló a su concubina en el pecho, señala un reporte de la Fiscalía.

BALEADO

En julio de 2021, Miguel Ángel Aguilera, 24 años, murió tras ser baleado en el cuello cuando salía de un local nocturno, en Yapacaní.

El informe policial refiere que Aguilera ingresó al centro hospitalario a las 5:15 de la mañana del día sábado acompañado de un amigo. Dos personas más, un hombre y una mujer, los trasladaron en un automóvil hasta la sala de emergencias del hospital, pero abandonaron inmediatamente esas instalaciones, sin prestar mayor ayuda.

Aguilera estuvo en un céntrico karaoke de Yapacaní. La agresión con arma de fuego se produjo una vez se retiró del lugar y se desplazaba a su casa, a unos  200 metros del local público.

CONFLICTOS 2019

En noviembre de 2019, Roberth C. S. de 20 años de edad murió, en medio del bloqueo de caminos protagonizado por personas que pedían respeto a la Wiphala y rechazaban la dimisión del expresidente Evo Morales. El hecho habría ocurrido cuando estas se enfrentaron a policías y militares que llegaron al lugar a levantar la medida.

De acuerdo al examen forense la causa de la muerte sería por traumatismo torácico abdominal penetrante por proyectil de arma de fuego.