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  • Diario Digital | lunes, 17 de junio de 2024
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La trágica historia de Luciana, la modelo trans que recibió 8 puñaladas, quedó en silla de ruedas y se quitó la vida

No existe información oficial de “crímenes de odio”. Estos casos se tipifican como asesinato u homicidio, dependiendo las circunstancias del hecho. 

Colectivos exigen justicia por el violento ataque a Luciana, modelo y activista trans, en La Paz. APG
Colectivos exigen justicia por el violento ataque a Luciana, modelo y activista trans, en La Paz. APG
La trágica historia de Luciana, la modelo trans que recibió 8 puñaladas, quedó en silla de ruedas y se quitó la vida

Luciana Desiré Vaca Juárez, modelo trans y defensora de los derechos humanos de la comunidad Lesbiana, Gais, Bisexuales, Trans e Intersexuales (LGBTI), fue encontrada sin vida el martes 25 de octubre en un departamento que alquiló en la ciudad de La Paz. 

La violencia, la intolerancia, la discriminación y la impunidad acabaron con ella. Luciana Desiré, de 34 años, consiguió la corona del Miss La Paz Trans en 2017 y del Miss Mundo Bolivia Trans en 2019. Tenía una agenda “movida” hasta agosto de este año cuando su exenamorado Dan A.R. le cambió la vida. Le asestó ocho puñaladas, mientras ella estaba durmiendo. El daño fue irreversible y quedó en una silla de ruedas. 

Desde entonces, Luciana Desiré no volvió a ser la misma. Diana Málaga, presidenta de la Organización de Travestis, Transgéneros y Transexuales Femeninas (OTRAF) de La Paz, contó que su compañera se sentía “oprimida” y una “carga” para su entorno. Su ritmo de vida había cambiado bastante; de participar en diversas actividades a permanecer en una silla de ruedas y depender de otros.

“Luciana ha sido miss trans de La Paz y de Bolivia. Se sentía apretada y oprimida capaz por la actividad que tenía. Era una persona que no estaba quieta y llegó a sentirse ofuscada. No encontraron a su agresor y temía que vuelva a buscarla para acabar lo que había empezado. Además de todo eso, hay gente mala que le escribía diciéndole que se merecía lo que estaba pasándole, que prácticamente ese era un castigo que Dios le había dado. No fue nada fácil”, señaló. 

Tras el violento ataque, Vaca Juárez se mudó de La Paz a Cochabamba, donde estaba viviendo con uno de sus hermanos. El jueves 20 de octubre arribó a la ciudad maravilla porque debía recoger su carnet de discapacidad, pero fue encontrada sin vida el día que planeaba retornar a la Llajta. Se quitó la vida.

SUEÑOS ROTOS

Luciana Desiré nació en Santa Cruz, pero vivió muchos años en La Paz. Creció en una familia “conservadora” y, esa situación, la impulsó a dejar su hogar y trabajar por sus sueños. Ella quiso ser mujer desde que tenía uso de razón y lo logró, aunque le costó seis años conseguir la “aceptación” de sus seres queridos. Apenas entró en vigencia la Ley 807 de Identidad de Género, presentó sus documentos y logró ser la tercera persona en cambiar su nombre.

La joven encontró en la comunidad LGTBI una familia. Ocupó el cargo de vocal del Consejo Ciudadano de las Diversidades Sexuales y de Género de La Paz. Desde el activismo, estuvo luchando contra las injusticias.

La violencia tocó su puerta. En agosto de este año, Luciana Desiré denunció a su enamorado. Contó que Dan A.R. la atacó de manera sorpresiva, mientras ella estaba durmiendo. Las ocho puñaladas en su tórax y espalda dañaron su médula y perdió la movilidad de sus piernas. 

En esa oportunidad, la mujer trans contó que no hubo discusión previa al hecho violento. No comprendía el ataque de su novio. “Yo estaba recostada, casi durmiendo. Se dio en un momento en el que no podía defenderme. Él tenía todo planeado porque atentó contra mi vida cuando estaba somnolienta (…). No saben lo que he sufrido. He visto la muerte pasar por mis ojos. Él ha visto que me ha lastimado la columna y que no podía caminar y se ha dado la molestia de sentarse en una silla y mirarme diciéndome que quería verme agonizar, que quería darse el gusto de verme morir (…)”.

LA LLAMADA

Dan A.R. se dio a la fuga. Después de unos días, se animó a llamar a Luciana Desiré supuestamente para pedirle perdón. “El perdón no me va a devolver el caminar. Ya no voy a volver a caminar, ustedes no saben lo que he sufrido (…). No le hice daño a nadie, solo quería tener una vida normal, no sé por qué se dan estos actos de odio a nuestra comunidad”, se preguntó hace unos dos meses la joven, mientras pedía justicia. 

EL PRÓFUGO

El enamorado de Luciana no había “salido del clóset”. Su familia se enteró que tenía una relación sentimental con una mujer trans y le cerró las puertas. El ahora prófugo, de 33 años, culpaba a su novia del rechazo de sus familiares. 

En cambio, Luciana estaba contenta consigo misma. Amaba su nueva imagen; una joven de piernas largas y contorneadas. Se sometió a algunas cirugías para completar su transformación, entre ellas retoques en la nariz, mentón, pómulos e implantes mamarios.

Su vida dio un giro inesperado hace más de dos meses. Salió de un hospital en silla de ruedas. Sintió que su carrera en el modelaje había terminado. Dejó de soñar y atravesaba un cuadro depresivo. 

Para sus amigas, el novio de ella la “mató en vida”. Lo apuntan como responsable de la muerte de Luciana Desiré.

DETRÁS DEL AUTOR

Desde la Fiscalía, hicieron conocer que se realizó al menos cinco allanamientos, algunos en Oruro, con la intención de capturar a Dan A.R. El Ministerio Público tiene abierta una causa en contra del exenamorado de Luciana Desiré por tentativa de feminicidio, delito que se sanciona con 20 años de privación de libertad. 

Personal de investigación criminal continúa trabajando para dar con el paradero del denunciado, señaló en recientes días el director nacional de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV), Rubén Darío Lobatón.

Se prevé que en los próximos días se confirme si el sindicado dejó el país. De comprobarse esa información, la Fiscalía solicitará una extradición para que el autor se someta a la justicia. 

LA LUCHA

La realidad de Luciana Desiré es compartida por miles de personas transgénero. Si bien en Bolivia está prohibida toda forma de discriminación en razón de orientación sexual o identidad de género y se han emitido algunas normativas en favor de la población LGBTIQ+, aún falta bastante para ser un país inclusivo, tolerante y respetuoso de los derechos humanos. 

La Defensoría del Pueblo registró, entre 2021 y 2022 (hasta casi el primer semestre), 77 denuncias de personas con diversa orientación e identidad de género por la vulneración de sus derechos; la mayoría corresponde a los departamentos de La Paz y Santa Cruz con 20 casos, respectivamente. Cochabamba ocupa el tercer lugar con 11 demandas. 

Los derechos más denunciados son los referidos a las garantías del debido proceso y acceso a la justicia (con 21 procesos) y el derecho a la igualdad y la no discriminación (18 casos). 

Según los colectivos, más de 65 “crímenes de odio” con muerte se han registrado en los últimos 10 años en Bolivia. Solo dos cuentan con sentencia por asesinato de mujeres transgénero; los casos de Dayana Kenia Zárate en Santa Cruz y Litzy Hurtado en El Alto, La Paz. 

No existe información oficial de “crímenes de odio”. Los movimientos han ido recopilando los datos a lo largo de estos años a través de notas de prensa, reportes y denuncias ante los colectivos porque el Código Penal boliviano no reconoce el “crimen de odio por orientación sexual e identidad de género”. Estos casos se tipifican como asesinato u homicidio, dependiendo las circunstancias en las que ocurrió la muerte.