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El terror en las colonias menonitas: siguen las violaciones y el uso del spray somnífero

En 2009, salió a la luz el primer caso de violaciones en una colonia menonita, donde más de 150 mujeres y niñas de Manitoba habían sido víctimas de agresiones sexuales mientras dormían. 

Fotografía ilustrativa de un menonita./ MONGABAY LATAM
Fotografía ilustrativa de un menonita./ MONGABAY LATAM
El terror en las colonias menonitas: siguen las violaciones y el uso del spray somnífero

Las violaciones en las colonias menonitas parecen ser historias interminables. Hace apenas dos semanas, el 1 de febrero, la Defensoría de la Niñez y Adolescencia (DNA) del municipio de Cabezas, en Santa Cruz, recibió una carta anónima que detallaba los abusos sufridos por tres mujeres pertenecientes a la colonia de El Dorado. Los actos de violencia se venían perpetrando desde septiembre de 2023, de acuerdo a la denuncia, por hombres que utilizaban sustancias químicas para drogar a las víctimas y así cometer agresiones sexuales contra ellas.

Esta no es la primera vez que se reportan casos de este tipo. En 2011, en Manitoba, alrededor de 150 mujeres fueron violadas en sus propios hogares mientras dormían, también por hombres que empleaban sustancias para adormecerlas y así consumar el delito. 

LA PESADILLA SE REPITE

Isaak M.P. y Jacob D.W., de 20 y 40 años, respectivamente, son miembros de la colonia menonita El Dorado, situada a 122 kilómetros de la ciudad de Santa Cruz. Ambos se encuentran actualmente detenidos de manera preventiva en la cárcel de Palmasola por cometer violación con agravante en contra de al menos tres mujeres de su población.

Uno de ellos ha admitido que, junto a otros tres hombres, utilizaban sprays para dormir a sus víctimas y cometer las violaciones. Tras recibir una nota anónima, la Defensoría de la Niñez y Adolescencia del municipio de Cabezas, junto con fiscales y policías, se trasladaron al lugar para recabar más información sobre el suceso, identificando a dos de los presuntos autores en el proceso.

El fiscal departamental de Santa Cruz, Roger Mariaca, ha expresado la posibilidad de que existan más víctimas e involucrados en los delitos, por lo que las investigaciones continúan en curso. Durante las primeras semanas, los investigadores han recopilado testimonios de testigos, informes psicológicos y sociales de las víctimas, así como elementos químicos que presumiblemente fueron utilizados para adormecer a las mujeres y cometer las agresiones sexuales.

Esta trágica noticia vuelve a poner en el foco a una colonia menonita, donde se ha registrado otro caso de violación a mujeres utilizando agentes químicos para perpetrar los crímenes. En 2022, se informó de otras agresiones sexuales en las colonias de Belice y Piedras, mientras que hace 12 años, en 2011, mujeres de Manitoba se unieron para denunciar los abusos y violaciones que habían estado sufriendo durante años. Más de 150 mujeres y niñas fueron víctimas de abusos en esa comunidad.

DOS COLONIAS: 40 VÍCTIMAS 

En el año 2022, Jhohan L. y Bernahard F., de 20 y 25 años, respectivamente, junto con un adolescente, de 17 años, fueron detenidos por cometer violaciones en las colonias Piedras y Belice, localizadas en el municipio de Pailón de Santa Cruz. Se reportó que al menos 40 mujeres fueron atacadas utilizando un spray con somníferos elaborado a partir de medicamentos veterinarios.

Estos casos fueron denunciados en febrero de 2022 y se reveló que los responsables también pertenecen a la comunidad menonita. Como resultado, el adolescente fue condenado a cuatro años de prisión por agredir sexualmente a cinco mujeres.

MANITOBA: EL ESCÁNDALO

La pacífica vida en la colonia se vio interrumpida en 2005, cuando varias mujeres y niñas despertaban con dolores y signos de violencia en sus cuerpos, sin poder recordar lo que les había sucedido durante la noche. Durante años, atribuyeron estos eventos a la “imaginación femenina desatada”, llegando incluso a pensar que eran castigadas por “demonios” o “plagas”. La preocupación aumentaba al no poder explicar por qué las mujeres del pueblo, incluso aquellas que se iban a dormir vestidas, despertaban desnudas y con signos de violencia sexual.

Para los forasteros, la colonia de los menonitas era un lugar tranquilo, apartado del mundo moderno, con habitantes muy religiosos y dedicados al trabajo. Sin embargo, todo cambió en una noche de junio de 2009, cuando dos hombres fueron detenidos al intentar ingresar a la vivienda de un vecino. Ambos confesaron y señalaron a otros menonitas que estaban agrediendo a mujeres de la colonia desde 2005, utilizando un spray facilitado por un veterinario para drogar e incapacitar a las víctimas, así como a sus familias, para luego agredirlas sexualmente mientras dormían. También les proporcionaban viagra y preservativos.

El método de los agresores consistía en rociar el spray por las ventanas o puertas para adormecer a toda la familia y luego ingresar a la propiedad. Primero, atacaban a la madre, incluso si su esposo estaba a su lado, para luego dirigirse a las hijas. En ausencia de niñas, también agredían sexualmente a los niños.

Las investigaciones se iniciaron cuando el fiscal del distrito de Santa Cruz recibió una llamada de un oficial de policía de Cotoca, informándole que un grupo de menonitas había detenido a hombres acusados de violar a un centenar de mujeres. Se presume que el número de víctimas es mayor, pero otras familias optaron por mantener silencio debido a la presión de que las mujeres menonitas deben llegar vírgenes al matrimonio.

A raíz de estos hechos, las familias menonitas reforzaron la seguridad en sus hogares instalando rejas en las ventanas y poniendo candados y otros mecanismos que se controlan desde el interior para impedir que “demonios de carne y hueso” ingresen y agredan a las mujeres y niños.

Los menonitas sentenciados que aterrorizaron en Manitoba, Santa Cruz./ UNITEL
Los menonitas sentenciados que aterrorizaron en Manitoba, Santa Cruz./ UNITEL

SENTENCIADO RECAPTURADO

Abram Peters Dick es uno de los ocho hombres menonitas que fueron condenados en 2011 por la violación de 150 mujeres y niñas en la colonia Manitoba, ubicada a 150 kilómetros de Pailón, Santa Cruz. Desde que salió a la luz el caso en 2009, la comunidad nunca volvió a ser la misma.

Los recuerdos dolorosos surgieron cuando se supo que Peters estaba libre, sin haber cumplido siquiera la mitad de su condena. Sin embargo, en marzo de 2022 fue recapturado y devuelto a prisión. En 2019, uno de los reclusos contactó a Abram con respecto a una “red de corrupción” que lo ayudó a salir de la cárcel a cambio de dinero.

Después de su recaptura, Peters declaró que un recluso llamado Rengo, encargado de la disciplina, le informó que tenía un familiar que podría lograr su liberación y le facilitó un número de teléfono.

Según su testimonio, Peters recibió la visita de Alfredo N.R., quien era el director de un centro de rehabilitación para adictos. Realizó una evaluación para determinar si consumía drogas y le pidió firmar una orden para que fuera valorado por un psiquiatra. Después de una semana, Alfredo N.R., acompañado de la psiquiatra, regresó al penal para hacer la valoración. Este documento habría sido presentado al juez.

Cuando fue recapturado, se reveló que Peters había pagado 25.000 dólares para salir de la cárcel. Su abogado argumentó que sufría de adicción a las drogas y que debía ser ingresado a un centro de rehabilitación. Un juez le concedió arresto domiciliario, que debía cumplirse en esa institución, pero estuvo ahí solo cuatro meses antes de estar en libertad en las calles por al menos dos años.

Franz Dyck Wall, David Guenter Banman, Johan Boldt Ham, Jacob Neudorf Enns, Jacob Wiebe Knelssen, Abram Peters, Jacob Wall Wall son los nombres de siete menonitas que fueron condenados el 29 de agosto de 2011 a 25 años de prisión, mientras que el octavo, Peter Wiebe Wall, recibió una condena de 12 años y medio de cárcel por complicidad, ya que proporcionaba somníferos a los violadores para drogar a sus víctimas.

Según la declaración de Peters, cuatro sentenciados, entre ellos el condenado a 12 años, por las violaciones en Manitoba consiguieron su libertad pagando.

Actualmente, la Fiscalía y la Policía están investigando el caso en la colonia de El Dorado con el fin de que se haga justicia y se garantice la seguridad de las mujeres que viven en asentamientos menonitas en el oriente boliviano, para prevenir que se repitan estas violaciones seriales en el país.

Abram Peters Dick, el menonita sentenciado que pagó por su libertad, pero en 2022 fue recapturado./  MINISTERIO DE GOBIERNO
Abram Peters Dick, el menonita sentenciado que pagó por su libertad, pero en 2022 fue recapturado./ MINISTERIO DE GOBIERNO