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  • Diario Digital | sábado, 25 de mayo de 2024
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Los peligros en la red: adolescentes captadas por Facebook que dejaron sus hogares y llegaron a Bolivia

Los familiares de las víctimas realizan el seguimiento a distancia de a las causas abiertas en contra de los captadores, procesados por trata y tráfico de personas.

Una mujer usa su celular./ DICO SOLÍS
Una mujer usa su celular./ DICO SOLÍS
Los peligros en la red: adolescentes captadas por Facebook que dejaron sus hogares y llegaron a Bolivia

Lucía y Sofía, cuyos nombres han sido cambiados, son dos adolescentes de 14 años, que fueron captadas por Facebook. Los hombres que las contactaron las convencieron de abandonar sus hogares en Argentina y Perú. Los peligros detrás de las redes sociales se hicieron evidentes cuando las menores de edad fueron encontradas en Santa Cruz y Cochabamba, Bolivia, después de días de búsqueda intensa.

Si bien las redes sociales pueden permitirnos mantener contacto con amigos y familiares a pesar de la distancia física, también pueden ser una trampa peligrosa. Detrás de la aparente comodidad y facilidad de comunicación, se esconden depredadores, secuestradores y estafadores, entre otros. Estas personas se aprovechan de la vulnerabilidad de los usuarios y utilizan tácticas manipuladoras para lograr sus objetivos.

El 10 de enero de este año, Lucía, una adolescente que vive en Argentina, fue encontrada en Santa Cruz después de haber estado desaparecida desde el 4 de enero. Un niño del vecindario le entregó a su abuela el celular de la menor de edad, informándole que se lo había dejado antes de subirse a una motocicleta junto a un joven. Fue en ese momento cuando se activó la alerta de búsqueda.

Se descubrió que Lucía había sido contactada a través de las redes sociales por Daniel V.F., de 23 años, que la tenía oculta en una casa en Santa Cruz. El fiscal Daniel Lobo, de Santa Cruz, afirmó hace una semana que continuarán investigando para determinar si hay más personas involucradas en este caso, el cual se cataloga preliminarmente como un delito de trata y tráfico de personas.

Se supo que Lucía y sus tres hermanas llegaron a Güemes, Salta, desde Buenos Aires el 19 de diciembre de 2023 para pasar las festividades de fin de año con su abuela. Sin embargo, el 4 de enero, la adolescente salió de su hogar y al principio se pensó que simplemente estaba con amigos del barrio, ya que había hecho amistades en esa zona. No obstante, su falta de regreso a casa causó angustia y desesperación entre sus seres queridos.

Actualmente, el caso se encuentra en proceso de investigación, mientras que Daniel V.F. ha sido enviado a prisión preventiva. Por su parte, Lucía volvió a su hogar.

Dos semanas antes, el 24 de diciembre de 2023, se encontró a otra adolescente, Sofía, quien había sido reportada como desaparecida desde el 20 de diciembre en Puno, Perú. Fue encontrada en Cochabamba, Bolivia.

Tres meses antes de este hecho, Sofía fue contactada por un desconocido a través de Facebook. Este hombre, llamado Ronal S.O., de 27 años, comenzó una conversación amable con ella y poco a poco empezó a enamorarla. La convenció de viajar a Bolivia, pero la adolescente tenía miedo de hacerlo sola. Por lo tanto, decidieron encontrarse en Desaguadero y desde allí tomaron una lancha hasta Copacabana, La Paz, y luego se trasladaron a Punata, Cochabamba. Durante ese tiempo, la víctima sufrió violencia sexual en varias ocasiones.

Sofía salió de su hogar diciendo que iba a jugar al Wally con unas amigas, pero nunca regresó. Sus padres estaban angustiados por su desaparición. El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de Cochabamba, Freddy Medinacelli, informó que el 23 de diciembre, gracias a la colaboración entre la policía de Bolivia y Perú, se activó la alerta Juliana cuando vieron a la adolescente salir de un alojamiento en Desaguadero acompañada de una persona mayor.

En esa fecha, Ronal llevó a Sofía a su casa en Punata, a pesar de que ella estaba reportada como desaparecida. Su madre y tres hermanas notaron que era menor de edad y tenían la intención de entregarla a sus familiares en la Terminal de Buses de Cochabamba.

El jefe de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia (DNA) de Cochabamba, Fernando Meneses, relató que, en un principio, los familiares de Ronal decidieron dejar a Sofía en la plaza de Punata y darle dinero para su pasaje de regreso a Perú. Sin embargo, una de las hermanas reconsideró la situación y los riesgos a los que la menor estaba expuesta, por lo que regresaron al lugar y se pusieron en contacto con la madre de la adolescente para entregársela. En ese momento, fueron arrestados.

Más tarde, Ronal S.O. fue capturado en Sacaba, donde aparentemente se estaba escondiendo.

El padre de Sofía llegó a Cochabamba el 24 de diciembre por la noche y decidió regresar inmediatamente a su país junto con su hija. Se llevó una copia de la denuncia abierta contra Ronal S.O. por trata de personas. Según el informe de la Fiscalía, un Juzgado determinó que el acusado sea recluido preventivamente en el penal de San Antonio.

El hombre detenido por captar a Lucía, nombre cambiado, adolescente que radica en Argentina./ FISCALÍA
El hombre detenido por captar a Lucía, nombre cambiado, adolescente que radica en Argentina./ FISCALÍA

DE BOLIVIA A PERÚ Y ECUADOR

En abril de 2022, se registró un caso alarmante en La Paz, Bolivia, donde una niña de apenas 11 años, que había sido reportada como desaparecida, fue finalmente encontrada en Arequipa, Perú. La preocupación de sus padres radicaba en que sabían que ella se encontraba muy involucrada en los juegos en redes, como el popular Free Fire, y que además mantenía conversaciones con desconocidos.

Durante las exhaustivas investigaciones llevadas a cabo, los investigadores descubrieron que la niña establecía comunicación con personas residentes en Perú a través de diversas redes sociales, como Facebook, TikTok y especialmente Free Fire. Uno de los usuarios con los que más interactuaba era identificado como Marco Condori 6.12.

En medio de la búsqueda, un familiar cercano recibió mensajes provenientes de un número de teléfono de Perú en el que la menor de edad solicitaba urgentemente el envío de dinero. Este mensaje fue determinante para las autoridades bolivianas, quienes de inmediato contactaron a sus homólogos peruanos para coordinar acciones y lograr dar con el paradero de la menor.

Con la colaboración de ambas policías, los padres de la niña viajaron al vecino país y finalmente lograron su retorno seguro. 

En octubre de 2021, se produjo otro caso que generó angustia y llamó la atención en Bolivia. Un adolescente, de 13 años, salió de su casa en La Paz el 2 de octubre montado en su bicicleta y no regresó. Un mes después, fue encontrado en Ecuador, donde había estado viviendo como indigente.

El adolescente quería convertirse en el mejor jugador de Free Fire, un juego en el que se comunicaba con personas de otros países. Estaba tan obsesionado que incluso había vendido sus pertenencias y había pedido dinero en repetidas ocasiones para comprar “diamantes”. Para llegar a Ecuador, el adolescente evadió dos pasos fronterizos y recorrió 12 ciudades por su cuenta, incluyendo Perú.

En Quito, Ecuador, le robaron su celular, por lo que se comunicó con un familiar el 19 de octubre para pedir dinero. Su padre viajó al país vecino y buscó a su hijo en varios barrios, incluso entabló amistad con indigentes para obtener información sobre su paradero. Finalmente, el 31 de octubre, el padre llamó a la Policía de Ecuador para confirmar que había encontrado a su hijo con la ayuda de un colombiano en situación de calle. Los agentes se dirigieron a la avenida 10 de Agosto y Checa, en el centro norte de Quito, donde se realizó con éxito el rescate.

El adolescente regresó a Bolivia el 8 de noviembre, después de cumplir con los protocolos de COVID-19. Este caso demuestra la importancia de tomar precauciones en las redes sociales, ya que son una de las principales formas de captar a las víctimas. Los jóvenes y adultos deben estar alerta y los padres deben mantener una buena comunicación con sus hijos y estar pendientes de sus acciones.