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  • Diario Digital | domingo, 13 de junio de 2021
  • Actualizado 04:38

LA MUJER, QUE VIVE EN CONDICIONES PRECARIAS, SEGUIRÁ EL PROCESO AUNQUE "LE CUESTE LA VIDA”

Mataron a su hija, dejaron libre al autor y Pilar aún llora

Pilar Reyes sostiene las fotografías de su hija que fue asesinada por pandilleros.       NOÉ PORTUGAL
Pilar Reyes sostiene las fotografías de su hija que fue asesinada por pandilleros. NOÉ PORTUGAL
Mataron a su hija, dejaron libre al autor y Pilar aún llora

“Para los pobres no hay justicia. Me han quitado a mi hija y me han amenazado con matar a otra de mis hijas, pero voy a seguir, aunque me cueste la vida. Han dejado libre al principal autor, sentenciado, pero nunca voy a dejar este caso. Ya he sufrido mucho y ojalá me den justicia”, dice Pilar Reyes, madre de María del Carmen Carballo, la adolescente que fue violada y asesinada por miembros de la pandilla Wander Rap, una de las más peligrosas de Cliza, en marzo de 2016.

Pilar, de 53 años, tiene las fotografías de María del Carmen en una repisa de madera puesta en la cabecera de su cama. Es su impulso para seguir con este proceso que la ha dejado con deudas y ha provocado la desintegración de su familia. Su esposo, después del feminicidio de la adolescente, se fue al extranjero y sus cinco hijas dejaron su hogar por temor a que los pandilleros cumplan sus amenazas; algunas están en otros municipios de Cochabamba, otras fuera del departamento y del país. 

Ella vive solo con su hijo menor, de siete años, en una comunidad del municipio de Toco donde no cuenta con agua, energía eléctrica ni gas domiciliario. Debe caminar cerros, con un bidón cargado en su espalda, para proveerse del líquido con el que cocina sus alimentos a leña debido a que la garrafa que tenía tuvo que venderla para solventar sus pasajes y otros gastos que realiza cuando va a las audiencias.

La madre de María del Carmen carga un bidón de agua que consigue recorriendo  varios kilómetros.     NOÉ PORTUGAL

Pilar recuerda a María del Carmen como una jovencita alegre, trabajadora y llena de sueños. Era su compañera, quien la seguía en esas rutas empinadas del campo y cuidaba, al igual que otra de sus hermanas, de su único hermanito varón.

El domingo 13 de marzo de 2016, la adolescente, de 16 años, fue a vender frutas al mercado de Cliza. Ella y su hermana ayudaban a comerciantes para ganarse un poco de dinero, y cuando lo hacían generalmente se quedaban a dormir en la casa de una tía porque la vivienda de sus padres está muy distante del pueblo, donde hasta hoy aún no llega el transporte público y deben contratar los servicios de un taxista o subir caminando el cerro.

Ese día, Omar Alejandro Ordoñez, su enamorado, la llevó a la Feria de la Ambrosía en la comunidad de Ana Rancho, en Cliza. Fueron a un local donde compartieron con amigos.

Omar, integrante de la pandilla Wander Rap, consiguió su libertad hace casi dos semanas, pese a que fue sentenciado a 30 años de presidio sin derecho a indulto, el 31 de agosto de 2017. Hay otros cuatro hombres más que fueron condenados con la pena máxima por este crimen.

Durante el proceso investigativo, algunos miembros de esa pandilla dijeron que María del Carmen era una chica muy linda y que más de uno se sentía atraído por la adolescente que fue reina de belleza en Toco. Le dijeron que debía participar de un rito de iniciación para ser parte de ese grupo, pero sin explicarle bien en qué consistía el mismo. 

La trasladaron a un lote baldío y ahí le comunicaron que debía mantener relaciones íntimas con 10 integrantes de la pandilla. La adolescente se negó, pero ellos la sujetaron, golpearon, violaron y uno de ellos la asfixió mientras evitaba que grite. Al menos 21 pandilleros fueron testigos del crimen.

Pilar, madre de la víctima de feminicidio, va llenado su cántaro con agua.   NOÉ PORTUGAL

María del Carmen estuvo siendo buscada cuatro días hasta que la encontraron sin vida en un lote próximo a cultivos de maíz, el 17 de marzo de 2016. Al día siguiente de su desaparición, su madre se dirigió a la Policía para pedirles que la buscaran, pero le dijeron que seguramente su hija era “alocada” y estaba con algún chico, y que aparecería en las próximas horas.

“Mi hijita sufrió mucho antes de morir. Le fracturaron los brazos, le jalaron tan fuerte que le sacaron cabellos, le golpearon y como seguía luchando por su vida la asfixiaron hasta matarla”, señala, entre lágrimas, la madre de la víctima. 

Pilar aún tiene la copia del reporte donde está la foto de María del Carmen debajo del texto que dice “Persona desaparecida”. No entiende cómo la vocal de la Sala Penal 1, Mirtha Mabel Montaño, decidió dar libertad a Ordoñez, el principal autor del feminicidio de su hija, quien fue sentenciado.

El hombre salió de la cárcel hace poco más de una semana tras pagar una fianza de 100 mil bolivianos y tramitar su arraigo. Tiene que presentarse cada lunes a la Fiscalía para firmar el cuaderno y el registro biométrico, no debe acercarse a la familia de la víctima ni a testigos o peritos, no puede consumir alcohol ni portar armas. Si incumple cualquiera de esos requisitos, Ordoñez volvería al penal.

Sin embargo, para la familia esas disposiciones no son una garantía. A los dos días que Omar dejó la cárcel, Pilar fue atacada por una mujer en la plaza de Cliza, quien se le aproximó acusándola de cobrar los 100 mil bolivianos que Ordoñez pagó como fianza para salir de prisión.

La víctima intentó explicar que ella no recibió ese dinero, pero la mujer la jaloneó y luego llegaron tres personas más, una mujer y dos hombres, con quienes la amedrentaron hasta que los policías se los llevaron tipificando ese suceso como riñas y peleas en vía pública.

Pilar teme por su integridad, pero asegura que no dejará el proceso hasta que las sentencias sean ejecutoriadas y los feminicidas estén en prisión cumpliendo su condena por la muerte de su hija María del Carmen.

Ayuda 

Pilar Reyes vive con su hijo, de 7 años, en una comunidad de Toco. Puede apoyarla en su lucha haciendo un depósito a la cuenta en bolivianos del Banco Sol 1682536000001 a nombre de William Velasques Arze, con carnet 9450167.

Pilar no pudo abrir una cuenta a su nombre debido a que tiene deudas bancarias y teme que le congelen los fondos. La cuenta que facilitó a este medio de comunicación fue abierta exclusivamente con ese propósito de ayuda y el titular es su yerno, una persona de su confianza y cercana a ella. Para más información puede contactarse al 
75933734.