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  • Diario Digital | domingo, 19 de mayo de 2024
  • Actualizado 16:57

Más de 1.3 millones de personas mueren cada año en accidentes viales en el mundo

Más de 1.3 millones de personas mueren cada año en accidentes viales en el mundo

Más de 1.3 millones de vidas son segadas cada año a causa de numerosos accidentes de tránsito en las distintas carreteras, calles y avenidas del mundo; ello sin mencionar las más de 50 millones de personas que resultan con lesiones graves a causa de estos siniestros.

“Los accidentes en las carreteras son una epidemia silenciosa y ambulante”, afirmó el Secretario General, António Guterres, en su intervención ante los representantes de los 193 Estados miembros de la ONU, que han debatido por años el camino a seguir con la meta de reducir a la mitad el número de víctimas fatales y lesionadas para 2030.

Las estadísticas son claras, aunque hasta ahora no han tenido el efecto esperado para la concientización de conductores, peatones y población en general en todo el mundo.

“Con la declaración, los gobiernos de todo el mundo se comprometen a brindar liderazgo y coordinación al más alto nivel de gobierno para garantizar que todos los sectores de la sociedad estén incluidos en las acciones en materia de seguridad vial e impulsen políticas y medidas para reducir las muertes y lesiones”, apuntó la Organización Mundial de la Salud (OMS), la agencia líder de la ONU para la seguridad vial.

Según la OMS, la declaración también exige el desarrollo y financiamiento de planes nacionales y locales con objetivos y recursos claros.

PAÍSES VÍCTIMAS El 90% de los accidentes de tráfico ocurren en los países de renta baja y media y son la primera causa de muerte entre los niños y jóvenes de cinco a 29 años.

“Se trata de una tragedia más que inaceptable puesto que muchas de estas muertes se pueden evitar”, dijo.

Las carreteras inseguras constituyen un gran obstáculo para el avance de las naciones en desarrollo puesto que les generan pérdidas anuales de entre 2% y 5% de su Producto Interno Bruto.

Familias enteras pueden caer en la pobreza debido a la pérdida del principal sostén económico o a los gastos médicos prolongados y la pérdida de ingresos.

“Necesitamos medidas más ambiciosas y urgentes para reducir los mayores riesgos, como el exceso de velocidad; la conducción bajo los efectos del alcohol o de cualquier sustancia psicoactiva o droga; la falta de uso de cinturones de seguridad, cascos y sistemas de retención infantil; la infraestructura vial insegura y los vehículos inseguros; la poca seguridad para los peatones; y la aplicación inadecuada de las leyes de tránsito”, recalcó.

Para ello, abundó Guterres, hace falta financiamiento; políticas nacionales de educación, salud y transporte seguro y sostenible; planificación urbana; y respuesta a los desastres.

La morbilidad producto de siniestros viales ha captado la atención tanto de investigadores, como de organismos gubernamentales y de organizaciones dedicadas a la salud y la seguridad vial, en pro de disponer de un mayor conocimiento acerca de cómo se producen las lesiones y de obtener datos que permitan ejecutar con mayor precisión las políticas de prevención de la siniestralidad vial y de atención y acompañamiento a las víctimas.

DECENSO De acuerdo con el informe más reciente de la OMS, la cifra anual de defunciones por accidentes de tránsito ha descendido ligeramente. No obstante, se cree que el último promedio indica que 1.19 millones de personas fallecen cada año por esta causa, lo que significa que los accidentes de tránsito matan a una persona cada dos minutos y que se producen más de 3200 defunciones al día. Estos accidentes siguen siendo la principal causa de muerte de los niños y jóvenes de 5 a 29 años.

El Informe sobre la situación mundial de la seguridad vial publicado en 2023 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) muestra que, desde 2010, las víctimas mortales por accidentes de tránsito han disminuido en un 5%, hasta los 1.19 millones anuales de este año. Sin embargo, estos accidentes siguen constituyendo una crisis sanitaria mundial que pone en riesgo la vida de peatones, ciclistas y otros usuarios vulnerables de la vía pública.

 Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS, ha señalado: “Es una buena noticia que haya disminuido la mortalidad por estos accidentes, pero esta reducción debe ser mucho mayor. Podemos prevenir la tragedia de las muertes en carretera. Por eso, pedimos a todos los países que la prioridad en sus sistemas de transporte sean las personas, y no a los automóviles, y que garanticen la seguridad de peatones, ciclistas y otros usuarios vulnerables de la vía pública”.

108 estados miembros de las Naciones Unidas notificaron un descenso de las defunciones relacionadas con el tránsito rodado entre 2010 y 2021, y diez de ellos (Belarús, Brunei Darussalam, Dinamarca, Emiratos Árabes Unidos, Federación de Rusia, Japón, Lituania, Noruega, Trinidad y Tobago y Venezuela) consiguieron reducirlas en más de un 50%. Además, en otros 35 países se lograron avances importantes, con una reducción de la mortalidad de entre el 30% y el 50%.