Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 21 de abril de 2024
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Lilian Karina: una vida apagada por el fuego de la injusticia, una familia bajo investigación y otra que sufre

En Bolivia no existen estadísticas oficiales sobre linchamientos. Los casos que se conocen se basan en información registrada por los medios de comunicación. 

Lilian Karina, la joven que sufrió graves quemaduras en su cuerpo, es despedida en Tiquipaya./ FACEBOOK JULIO CÉSAR MENACHO
Lilian Karina, la joven que sufrió graves quemaduras en su cuerpo, es despedida en Tiquipaya./ FACEBOOK JULIO CÉSAR MENACHO
Lilian Karina: una vida apagada por el fuego de la injusticia, una familia bajo investigación y otra que sufre

¿Inocente?, sí. A Lilian Karina Fernández F. la arrancaron de su hogar por la fuerza, la ataron a un poste, le rociaron alcohol y le prendieron fuego. Su cuerpo quedó con el 50% de quemaduras, incluyendo su rostro. La joven, de 18 años, fue confundida con unos jóvenes que habían robado cerveza y dinero de una tienda, y terminó pagando con su vida por el delito de otros.

“Tiene que venir urgentemente al hospital”. Esa es la frase que escuchó Miguel Fernández, el padre de Lilian Karina, en una llamada del Hospital Viedma. Le dieron la terrible noticia de que su hija había fallecido debido a una falla multiorgánica causada por las graves quemaduras en su cuerpo. Esto ocurrió hace una semana, el 28 de enero.

Lilian Karina tenía tantas ganas de vivir y luchó durante tres meses y dos semanas por su recuperación. Sus padres hicieron todo lo posible con la esperanza de que se recuperara, pero ahora se encuentran endeudados, debiendo tanto unidades de sangre como dinero que tomaron prestado para comprar medicamentos.

TRAGEDIA Y CÁRCEL 

El 14 de octubre de 2023, Lilian Karina fue víctima de un ataque a plena luz del día en la Organización Territorial de Base (OTB) Santiaguilla de Tiquipaya. Una familia, propietaria de la tienda de la que se habrían robado dos cajas de cerveza, tres botellas de refresco y 1.500 bolivianos, está siendo investigada por el crimen contra la joven.

Varias grabaciones realizadas por vecinos y transeúntes del lugar son evidencia del acto violento. En una de ellas, se puede observar a Lilian Karina siendo atada con cuerda en la acera de la tienda del barrio, mientras cerca de ellos se encuentra una botella de litro de alcohol. Dos hombres y dos mujeres detienen a la joven.

En otros vídeos se puede ver a la víctima en un canal de agua con quemaduras en su cuerpo, rodeada por vecinos. Algunos cuestionan la actitud de la familia implicada y tratan de ayudar a la joven, incluso llevando baldes de agua. Junto a ella se encuentra su amiga y otro joven (novio de la víctima) que también fue golpeado porque lo acusaban del robo, aunque él pedía pruebas de ellos.

Las imágenes son impactantes. Durante las investigaciones, se revelaron grabaciones de cámaras de vigilancia instaladas en domicilios de la zona, en las cuales se observa a la joven caminando con una amiga. Después de aproximadamente 15 minutos, dos jóvenes pasan corriendo por el mismo lugar e ingresan a la casa de Lilian. Los dueños de la tienda llegaron al lugar y sacaron a la joven, acusándola falsamente de robo.

Según Ronald Fernández, hermano de la víctima, Lilian Karina frecuentaba esa tienda con regularidad debido a su proximidad. “La conocían, incluso una de las personas involucradas era mi compañera de colegio. No puedo entender cómo pudieron hacerle eso a mi hermana”.

Las cuatro personas actualmente bajo investigación por asesinato y asesinato en grado de complicidad son Jesica Jimena T.H. (de 28 años), Juana F.H. (53), Erick Abdón T.H. (33) y Wilfredo L.C. (27), quienes son miembros de la misma familia. Inicialmente el caso se trataba de homicidio en grado de tentativa. Hasta hace cinco días, solo había una mujer con detención domiciliaria, pero después de la muerte de la joven y la recalificación del caso como asesinato, actualmente tres de los cuatro implicados se encuentran en prisión preventiva.

Según Eduardo Mérida, abogado de la familia de la víctima, los acusados merecen la sentencia máxima, ya que considera que actuaron con crueldad y alevosía. 

La familia de la víctima está sumida en el dolor de su pérdida. Lilian Karina era la única hija mujer. Sus padres no encuentran consuelo y exigen que la familia investigada sea condenada a 30 años de prisión, la pena máxima por asesinato.

Cámaras de vigilancia captan a Lilian Karina y a su amiga en la OTB Santiaguilla, Tiquipaya./ CORTESÍA
Cámaras de vigilancia captan a Lilian Karina y a su amiga en la OTB Santiaguilla, Tiquipaya./ CORTESÍA

LINCHADO EN EL TRÓPICO; SIN AUTORES 

Danilo A.R., un joven de 22 años, perdió la vida en el municipio de Puerto Villarroel, en el Trópico de Cochabamba, después de ser brutalmente golpeado y quemado por una turba que lo acusaba de robar motocicletas.

El cuerpo de la víctima fue descubierto atado con cables en una cancha deportiva de la región. La fiscal departamental de Cochabamba, Nuria Gonzáles, ha calificado el caso como un asesinato y ha dejado claro que no hay ninguna justificación para quitarle la vida a alguien, incluso si se le acusa de un delito.

Ahora las autoridades están buscando a los responsables de este horrible crimen. A pesar del supuesto “pacto de silencio” en la comunidad, los investigadores prometen dar con los culpables. Los familiares de la víctima defienden que este joven no estaba involucrado en actividades delictivas y exigen que se haga justicia. Según los informes, este violento suceso tuvo lugar el jueves 25 de enero de este año.

ESTADÍSTICAS E HISTORIAS 

No existen estadísticas ni estudios que sistematicen los casos de linchamiento en Bolivia, sin embargo, los pocos datos disponibles se basan en información registrada por los medios de comunicación, lo cual solo proporciona cifras parciales debido a que no todos los casos son denunciados.

Cada año, decenas de personas son víctimas de linchamiento, principalmente acusadas de robo, y son brutalmente asesinadas por turbas enardecidas, quienes las queman, golpean, cuelgan o ahogan.

Entre todos estos casos, muchos han conmocionado al país.

Un ejemplo de ello ocurrió el 27 de noviembre de 2021 en una comunidad de Vacas, en el Cono Sur de Cochabamba. Juan Carlos Arias Olivera y Rafael Gonzáles Quispe, de 28 y 22 años, fueron acusados de robar el vehículo de un comunario y fueron torturados a plena luz del día. Los ataron al arco de una cancha de fútbol, donde fueron golpeados y pateados repetidamente con piedras y palos. Posteriormente, les prendieron fuego en los pies estando con vida, y finalmente los llevaron a un río donde los sumergieron hasta quitarles la vida.

La cruel y trágica historia no terminó ahí. Los habitantes de la comunidad, seguros de haber “ajusticiado” a los delincuentes sin brindarles la oportunidad de un juicio, planearon cómo deshacerse de los cadáveres para desaparecer cualquier evidencia del doble asesinato y continuar con sus actividades diarias como si nada hubiera ocurrido. Le ordenaron a Benedicto R.C., propietario del vehículo que presuntamente había sido robado por los jóvenes, que se llevara los cuerpos en el vehículo “recuperado” y los quemara en una zona remota para eliminar cualquier prueba.

Un “pacto de silencio” envolvió otro caso en el cual Omar Osvaldo Gonzáles Terrazas y Gastón Américo Ruiz Ferrel, conocidos en el mundo del crimen como El Kachilo y El Américo, fueron linchados y quemados el 17 de marzo de 2021 mientras intentaban cometer un robo a dos personas en la comunidad de Iluri Grande de Tiraque, perteneciente al municipio de la región del Cono Sur. Hasta la fecha, se desconoce quiénes fueron los responsables de este doble crimen debido al silencio que impera.

Otro caso que generó gran repercusión en 2021 fue el del adolescente indígena quemado vivo en el pueblo tsimane, en Beni. Fue acusado del asesinato de dos personas en la comunidad y posteriormente rociado con gasolina para luego ser quemado vivo. Tras una larga agonía y a la vista de varios testigos, falleció.

En mayo de 2020, el linchamiento de Celso Caballero R., quien fue acusado de robar una motocicleta, causó alarma en toda Bolivia. El joven, de 27 años, fue sometido a tortura, ahorcado y enterrado vivo en Chalviri, Sacaba (Cochabamba). Se encontraban bajo investigación seis personas por su implicación en este caso.

LA LEY

La pena de muerte no se encuentra contemplada en nuestro país. La Ley 073 de Deslinde Jurisdiccional la prohíbe y sanciona.

Esa Ley, en su artículo sexto, refiere: “En estricta aplicación de la Constitución Política del Estado, está terminantemente prohibida la pena de muerte bajo proceso penal en la justicia ordinaria por el delito de asesinato (que se sanciona con 30 años de cárcel) a quien la imponga, la consienta o la ejecute”.