Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 19 de abril de 2024
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El doble golpe para la familia Arroyo: Ivana asesinada, dos juicios en cinco años y la trágica muerte de la hija de ella

El delito de feminicidio en Bolivia conlleva una condena de privación de libertad de 30 años, sin posibilidad de indulto, de acuerdo al artículo 252 bis del Código Penal. Esta es la pena más severa que se impone en el país.

Marcelo Ostria, sentenciado por el feminicidio de Ivana Arroyo, en Tarija./ EL PAÍS TARIJA
Marcelo Ostria, sentenciado por el feminicidio de Ivana Arroyo, en Tarija./ EL PAÍS TARIJA
El doble golpe para la familia Arroyo: Ivana asesinada, dos juicios en cinco años y la trágica muerte de la hija de ella

Un doble golpe mortal para la familia Arroyo Flores en Tarija. En cinco años, han perdido dos seres queridos. Ivana Paola, de 29 años, fue víctima de feminicidio perpetrado por Marcelo Mauricio Ostria Borda el 26 de noviembre de 2018, dejando a una adolescente sin madre. Tras una larga batalla legal, Ostria fue condenado el 22 de febrero de este año a 30 años de prisión sin posibilidad de indulto por el asesinato de Ivana Paola, pero otra tragedia tocó a su puerta. La hija de Ivana Paola, de 19 años, fue encontrada muerta en su casa ese mismo día, aparentemente por “intoxicación por plaguicida”. Este caso está siendo investigado como homicidio-suicidio.

Para Ana y Juan, no hay consuelo. La pérdida de su hija y nieta ha sumido sus vidas en dolor. Nada es igual para ellos desde aquel fatídico 26 de noviembre de 2018.

Ese día, alrededor de las 17:00, Ivana Paola fue asesinada por su pareja sentimental, Marcelo Mauricio Ostria. Este hombre es una figura conocida en Tarija, destacando por haber obtenido el título de Míster Bolivia en 1996, además de haber desempeñado roles como abogado, director de Migraciones en Tarija y ser candidato de la Alianza Liberal.

El cuerpo sin vida de Ivana Paola fue descubierto en el domicilio de Marcelo. Las investigaciones revelaron que este hombre había drogado a Ivana con estupefacientes para agredirla sexualmente. Luego, la golpeó en el abdomen con un guante de artes marciales, causándole una hemorragia interna. El uso del guante tenía la intención de evitar dejar marcas en la piel. Tras cometer el crimen, el autor bañó a la víctima y la dejó en su habitación sin buscar ayuda, abandonando el lugar.

El cuerpo de Ivana fue encontrado horas más tarde por una mujer que realizaba labores de limpieza en el domicilio. Esta persona informó al hermano de Marcelo, quien a su vez contactó a la Policía para reportar el terrible hallazgo. Las fuerzas policiales reaccionaron de inmediato, logrando detener a Marcelo en la Terminal de Buses, cuando intentaba huir del lugar.

La familia Arroyo Flores ha enfrentado grandes dificultades durante este proceso, ya que el autor del crimen, Marcelo, era una figura “poderosa”.

Ostria consiguió el título de Míster Bolivia en 1996./ EL DEBER
Ostria consiguió el título de Míster Bolivia en 1996./ EL DEBER

BATALLA: DOS JUICIOS 

En 2018, el caso de Ivana Paola fue catalogado como feminicidio. Sin embargo, el 21 de noviembre de 2019, un Tribunal de Sentencia modificó la calificación del delito a “lesiones seguida de muerte”, lo que resultó en una condena de solo ocho años de prisión en el penal de Morros Blancos de Tarija. La decisión judicial no fue unánime, ya que dos juezas resolvieron ese dictamen, mientras que un juez no estuvo de acuerdo.

Tanto el Ministerio Público como la representación legal de la familia de la víctima apelaron este veredicto, argumentando que las evidencias y pruebas recopiladas durante todo el proceso investigativo no fueron correctamente evaluadas.

Marcelo Ostria intentó en reiteradas ocasiones obtener su libertad. Presentó recursos legales para cesar su detención preventiva en numerosas ocasiones, utilizando varios argumentos, incluyendo problemas de salud. El 27 de mayo de 2019, el ex Míster fingió tener un intenso dolor estomacal, lo que le permitió ser trasladado a la sala de emergencias del Hospital Regional San Juan de Dios. Una vez allí, logró escapar de sus custodios y abordó un vehículo que lo esperaba fuera del centro médico. Sin embargo, unas horas después, fue capturado cerca de la tranca de Pajchani. Fue devuelto a la cárcel y condenado a tres años de privación de libertad por el delito de evasión.

Después de cuatro años desde la fecha de la primera sentencia, el 31 de enero de este año, Isabel Antezana, la abogada de la familia de Ivana Arroyo, informó que recibieron una resolución en la que se otorgaba lugar al recurso de apelación restringida presentado por ellos y por el Ministerio Público, y se rechazaba el recurso de Marcelo Ostria. Como resultado, la sentencia 62/2019, la cual condenaba al acusado a ocho años de cárcel, fue anulada, por lo que se determinó que se debía llevar a cabo un nuevo juicio.

La familia revivió el doloroso recuerdo de la trágica muerte de Ivana Paola al escuchar nuevamente lo sucedido y las declaraciones de la otra parte. Este proceso fue especialmente doloroso para sus padres, su hija, que ya era mayor de edad, y sus hermanos. Finalmente, el 22 de febrero de este año, después de 15 días de juicio, el Tribunal de Sentencia Primero de la Capital dictaminó que Marcelo Ostria cumpla 30 años de cárcel, sin derecho a indulto, en el penal de Morros Blancos.

Según la fiscal departamental, Sandra Gutiérrez, la decisión se basó en pruebas contundentes que demostraban la culpa de Marcelo Ostria, de 49 años, en el delito de feminicidio, lo que resultó en la pena máxima. Para la familia, esta condena significó el cierre de un capítulo, pero lamentablemente, otra tragedia volvió a “golpearlos”.

Homenaje a Ivana, víctima de feminicidio en 2018./ FACEBOOK TODOS SOMOS IVANA
Homenaje a Ivana, víctima de feminicidio en 2018./ FACEBOOK TODOS SOMOS IVANA

OTRA TRAGEDIA 

Después de conocerse la sentencia, alrededor de las 11:40, la hija de Ivana Paola fue hallada sin vida en su casa. Ese mismo día, Gutiérrez confirmó el levantamiento legal del cuerpo de la joven, de 19 años, indicando que la causa de su muerte fue una “intoxicación por plaguicidas”, lo que llevó a abrir una causa por homicidio-suicidio.

Las víctimas del feminicidio no son solamente las mujeres asesinadas, sino también sus seres queridos, especialmente sus hijos. Las vidas perdidas de las madres a causa de crímenes de género generan dolor, luto y un gran vacío en la vida de los hijos, quienes quedan al cuidado de abuelos, tíos u otros familiares cercanos, e incluso terminan en centros de acogida.

Los hijos de las víctimas de feminicidio necesitan una atención integral por parte del Estado. Actualmente, existen proyectos e iniciativas para su implementación a nivel nacional, y en 2022 la ciudad de Sucre promulgó una Ley Municipal sobre Políticas de Asistencia Integral a Niñas, Niños y Adolescentes Víctimas de Feminicidio.