Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 17 de agosto de 2022
  • Actualizado 00:06

Desaparecidos, entre el olvido y la esperanza de dar con sus rastros

Desaparecidos, entre el olvido y la esperanza de dar con sus rastros

Cientos de desapariciones suelen reportarse año tras año en Bolivia y miles en Latinoamérica. Varios de estos casos suelen quedar en el olvido, sobre todo cuando se trata de familias de escasos recursos que no pueden invertir en gastos de transporte y viajes para dar con pistas de sus eres queridos. Sin embargo, la esperanza se mantiene.

ZARLET La joven Zarlet Clavijo desapareció en junio de 2012, hace poco más de 10 años. Su madre no pierde la fe que guarda por reunirse nuevamente con su hija.

La desaparición de Zarlet Rowina Clavijo Martínez es uno de los grandes misterios aún no resueltos en Bolivia. Han transcurrido 10 años y no hay una pista sólida sobre su paradero. Sus padres Hevert y Marcela continúan buscándola.

Zarlet tenía 17 años cuando desapareció el 4 de junio de 2012, en La Paz. Desde entonces, sus padres no han dejado de buscarla dentro y fuera del país. Las pertenencias de Clavijo Martínez están intactas en su habitación y se sumaron regalos de cumpleaños, de Navidad y de otras fechas especiales que esperan por ella.

La adolescente fue vista por última vez cuando salía del edificio San Pablo, donde trabajaba en una oficina, ubicada en la avenida 16 de Julio de La Paz. La Policía ha manejado casi una decena de hipótesis desde su desaparición, según su familia.

Zarlet realizaba el bachillerato internacional por internet. Esa modalidad le permitía dedicarse a otras actividades que le apasionaban. En las mañanas trabajaba en un negocio familiar y luego se daba tiempo para pasar clases de chino mandarín, inglés, pintura y violín.

El día que desapareció estaba saliendo de su trabajo para almorzar con su mamá. Sin embargo, el congestionamiento que había por una marcha impidió el encuentro y quedaron en verse en su casa. Zarlet estaba trasladándose de la zona central a Obrajes, pero no llegó a su destino.

La adolescente vivía con su madre, ya que sus padres se habían divorciado. El 4 de junio de 2012, al promediar las 18:00, Hevert recibió la llamada de Marcela que le comunicaba sobre la desaparición de su hija y, desde entonces, no han dejado de buscarla.

“Así como súbitamente desapareció Zarlet, igual va a aparecer”, dijo Hevert Clavijo, exasambleísta departamental de Cochabamba.

“Me preguntó si Zarlet estaba conmigo, cosa que jamás podía haber sucedido porque todos nuestros encuentros los realizábamos de manera consensuada. Nunca fueron escapadas ni nada intempestivo. Ahí comenzó mi drama personal y familiar, pero la esperanza de ver el día en que me reencuentre con mi hija hace que sea más llevadero el asunto, otra razón no existe (…). La esperanza es lo que nos mantiene en la lucha y firmes”.

Para Hevert hablar de la desaparición de su hija es “tocar una herida del tamaño de su cuerpo y alma”, no obstante, continúa luchando. Dijo que en más de una oportunidad han sentido “estar a un paso no de resolver el tema, pero sí muy cerca de encontrar la punta del ovillo” que los llevaría a Zarlet.

El secuestro de Zarlet les cambió la vida. Marcela Martínez, abogada y comunicadora social, dijo que en los 10 años que su hija lleva desaparecida aprendió que “las presencias no son necesariamente físicas”, sino que se tiene en el corazón a las personas que se ama.

“En estos 10 años nunca he estado separada de mi hija. Así se la hayan llevado por la fuerza y la tengan contra su voluntad. Las presencias se las siente aquí (se toca el pecho a la altura del corazón). Tengo la seguridad de que siente mi fortaleza, no sé si duerme, si come, con qué se viste, pero sí sé que no le falta mi energía y apoyo y sé que ella lo siente porque yo la siento”, señaló.

Martínez creó “Zarlet, la que ilumina”, una red de alerta temprana para la búsqueda de personas desaparecidas. Contó la emoción que siente cuando le ponen la palabra “encontrada o encontrado” a los afiches que reportaban una desaparición y confía que el próximo cartel con ese término será el de su hija. “Siento que muy pronto estaremos juntas y abrazadas”.

DAYLIN Otro caso emblemático para la c'búsqueda de los desaparecidos en el país es el de la bebé Daylin que fue raptada el 23 de diciembre de 2021, cuando una mujer se ganó la confianza de su madre. La raptora aprovechó el momento en que la mamá entró a un baño para llevarse a la menor.

Desde entonces los padres de Daylin están en la ciudad de La Paz buscando la manera de subsistir, mientras se busca a su hija. "Ellos están vendiendo en las calles chicles, dulces, todo lo que pueden, para poder pagar un poco su subsistencia", informó su abogado, Abel Loma.

"Al parecer caso de la bebé Daylin ha quedado un poco en el olvido y es a lo que nosotros queremos llamar a la reflexión a nuestras autoridades, para que Wilfredo y Gregoria (padres de la bebé) puedan encontrar a su niña, puedan encontrar justicia con el respaldo de la Policía Boliviana", dijo el abogado".

Gregoria, madre de Daylin, pidió a la Policía que se encuentre el rastro de la raptora y también expresó agradecimiento con quienes les colaboraron.

El papá Wilfredo confirmó que la pareja subsiste con venta ambulante. Dijo que nunca van a perder la esperanza de encontrar a la bebé.

"Nunca vamos a bajar los brazos, vamos a seguir buscando a mi hija hasta encontrarla, nunca vamos a rendirnos", agregó.

REPORTES En abril de este año, la Policía, mediante las redes sociales, reportó la desaparición y la consecuente búsqueda de al menos 15 personas en Cochabamba de diferentes edades.

De un día para el otro, no volvieron a sus hogares y se convirtieron en ciudadanos con paradero desconocido.

La mayor parte de ellos salía de sus hogares, otros se encontraban trabajando o, en algunos casos, se disponían a realizar viajes para después dar paso a la incertidumbre.

Ante la desaparición de un familiar o amigo, el reporte debe presentarse en oficinas policiales donde, tras brindar la información necesaria, la búsqueda debe ser activada.