Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 16 de mayo de 2022
  • Actualizado 05:08

Caso Beijing, un asesinato sin resolver desde hace nueve meses

Personal del IITCUP observa uno de los impactos en la camioneta de Orlando Q., asesinado en Sacaba. RED UNO
Personal del IITCUP observa uno de los impactos en la camioneta de Orlando Q., asesinado en Sacaba. RED UNO
Caso Beijing, un asesinato sin resolver desde hace nueve meses

El asesinato a tiros de Jhonny F.C. debajo del distribuidor vehicular de la avenida Beijing y Blanco Galindo, Cochabamba, aún no ha sido resuelto. El 27 de julio de 2021, la víctima, de 41 años, recibió tres impactos de bala (dos en la cabeza y uno en el antebrazo), mientras estaba en su camioneta estacionada. A nueve meses del crimen, el autor no ha sido capturado.

Una cámara de vigilancia instalada debajo del viaducto captó el momento del ataque. La aparición del autor en la escena se registró a las 17:24:15 y huyó del lugar a las 17:25:08. En ese tiempo, el asesino, que vestía ropa oscura, una gorra blanca y usaba barbijo, caminó sosteniendo en el brazo izquierdo un fólder o algo similar que cubría el arma de fuego. Luego, se dirigió hacia la parte posterior del vehículo simulando intención de pasar la avenida, pero caminó hacia adelante y disparó al parabrisas. Se acercó a la ventana del conductor y continuó usando el arma.

Tras el hecho, transeúntes se percataron que Jhonny F. seguía con vida y pidieron auxilio. Una ambulancia lo auxilió, pero su estado de salud era crítico por los impactos de bala en la cabeza y perdió la vida después de ingresar a una clínica privada.

El móvil del crimen es un “ajuste de cuentas” ligado al narcotráfico debido a que el hombre, que también vendía autos, tenía en su poder alrededor de cuatro mil dólares y 1.600 bolivianos, pero su victimario no intentó siquiera arrebatarle sus pertenencias. Su objetivo era acabar con la vida del conductor.

Según las primeras investigaciones, Jhonny compró una volqueta una hora antes de su muerte en una localidad de Cochabamba. Después, recibió una llamada telefónica y se dirigió a la ciudad para encontrarse con alguien debajo del viaducto. Se presume que fue citado por alguna persona en ese sitio que se convirtió en la escena del crimen.

Los investigadores colectaron todas las evidencias, entre ellas 12 vainas (casquillos). Realizaron la triangulación de llamadas y otras pericias para esclarecer el violento hecho. Después de un tiempo, la Policía relacionó el caso al narcotráfico debido a que la víctima mortal tenía antecedentes por traficar drogas e incluso habría estado recluido en 2014 en una cárcel de Chile.

Los actos investigativos se mantuvieron en “reserva” por la complejidad del caso y para no entorpecer los avances, según fuentes policiales. Jhonny F.C., natural de Llallagua, vivía en la zona de Villa Pagador en Cochabamba. Una de sus hermanas, que había llegado de Oruro, pidió justicia, mientras el cuerpo seguía en el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF). Desde entonces, ningún otro familiar se ha acercado a medios de comunicación. 

ASESINADO POR EL HIJO DE SU SOCIA

Orlando Q.M., de 45 años, fue asesinado a balas por Wilber Camacho Rojas, hijo de su socia, el 22 de septiembre de 2021. El asesino, de 18 años, le disparó tres veces, mientras se encontraban al interior de su vehículo en la rotonda de Villa Obrajes, a la altura del kilómetro 14 de la avenida Barrientos (Sacaba).

Narcotráfico, deuda y ajuste de cuentas fueron los móviles del homicidio. Ese día, Wilber se encontró con Orlando frente al Hospital México de Sacaba. El joven se subió a la movilidad de la víctima, quien estaba acompañado de su esposa, y discutieron por una deuda que su madre tenía con él y le advirtió que si no pagaba tendría “problemas”. La víctima estaba conduciendo cuando el asesino, que estaba en el asiento trasero, tomó el arma de fuego de Orlando y le disparó a la altura del omoplato. La mujer comenzó a gritar, pero el autor la amenazó, descendió del motorizado y huyó llevándose la pistola. 

Orlando, gravemente herido, arrancó su vagoneta probablemente con la intención de ponerse a buen recaudo, pero perdió el control del motorizado y colisionó con una cisterna de agua estacionada en un lavadero de Villa Obrajes. Perdió la vida en ese lugar.

Wilber fue capturado en enero de este año después de matar a tiros a un universitario. El 22 de ese mes, Camacho, junto a miembros de la pandilla Kora Locos, protagonizó una balacera en Vinto. Por la muerte de Orlando, el joven se sometió a juicio abreviado y fue condenado a 18 años de cárcel en El Abra, mientras su madre Virginia Rojas recibió dos años de prisión, pero por el quantum de la pena se benefició con perdón judicial y obtuvo su libertad.

Por el asesinato del universitario, El Chileno tiene detención preventiva, mientras continúan las investigaciones.