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  • Diario Digital | domingo, 19 de mayo de 2024
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Muertes de bolivianas en el exterior, muchas sin justicia

Muertes de bolivianas en el exterior, muchas sin justicia

Las muertes de bolivianos en el exterior del país suelen presentar muchas trabas para las familias que, desde el país, realizan múltiples esfuerzos por hallar justicia.

Son varios los feminicidios registrados en países vecinos. Muchos de ellos encierran en sí historias de trabajadoras que dejaron a sus hijos al cuidado de familiares suyos en el país, buscando mejores oportunidades de vida, con trabajos muchas veces bastante sacrificados.

CLAUDIA Uno de los casos recientemente recordados es el de Claudia Patricia, cuya muerte cumplió un año desde que sucedió en febrero de 2023.

La cochabambina fue encontrada muerta afuera de un local situado en la zona de Flores, en Buenos Aires, la madrugada del 10 de febrero de dicho año.

Su fallecimiento ha estado plagado de incógnitas que, hasta la fecha, no han sido resueltas. Y si bien la familia y sus amigos están seguros de que la muerte de Claudia no se dio en circunstancias naturales e incluso apuntan a un supuesto feminicidio, lo cierto es que no hay ningún culpable.

Este sábado, sus seres queridos, aquellos que conocieron a la mujer, de 34 años, decidieron recordar su memoria con una ceremonia emotiva celebrada entre la calle Joaquín V. González y la avenida Rivadavia.

Allí colocaron una placa en su honor. El grupo llamado Amigas de Claudia Tupa, en Facebook, mostró el gesto de homenaje y resaltó: “A un año del feminicidio de Claudia Tupa, dejamos esta placa conmemorativa para recordarle al barrio de Floresta y a la ciudad de Buenos Aires que Claudia Tupa sigue siendo el nombre de nuestra lucha, que Claudia es nuestro motor y nuestro fin ¡Claudia Tupa, presente!”.

DORA La boliviana, de 34 años, fue asesinada a puñaladas, mientras sus hijos dormían. El principal sospechoso del crimen es su esposo Gabriel C., de la misma nacionalidad.

Los hechos ocurrieron la madrugada del 18 de febrero en un domicilio de la localidad de Carlos Spegazzini en Ezeiza, Argentina. La hija del matrimonio, de 14 años, encontró a su madre sin vida y con heridas punzocortantes a la altura del estómago. La adolescente declaró que la noche del jueves su padre, de 37 años, mostró un comportamiento extraño. Quemó algunas de sus prendas de vestir y luego salió de la casa, según reportaron medios locales.

El feminicidio de Dora dejó dos menores, de 14 y 12 años, huérfanos de madre.

MARÍA LEIDY La Policía De Investigaciones (PDI) de Chile encontró sin vida a una pareja boliviana en Melipilla el 9 de mayo. La habitación que ocupaban estaba en llamas y, por ese motivo, se presumía que el siniestro causó ambas muertes, pero se descubrió que el fuego fue provocado.

María Leidy Barriga, víctima de feminicidio, perdió la vida a manos de su pareja, quien le asestó varias puñaladas y luego le prendió fuego al cuarto donde murió con ella. De manera preliminar, se conoció que él se realizó una herida punzocortante con la intención de quitarse la vida, pero al no lograr su cometido provocó un incendio y pretendía “borrar” la escena del crimen y hacerles creer a todos que el hecho fue accidental.

La joven cruceña fue asesinada a sus 26 años. Cuatro niñas (de 10, 8, 7 y 4 años) quedaron huérfanas y se encuentran al cuidado de su abuela materna.

María Leidy había cumplido unos ocho meses de relación con su concubino. Ellos se fueron a Chile a trabajar un mes antes del crimen; ella estaba cosechando uvas.

Era la segunda vez que la joven viajaba a ese país para juntar algo de dinero y cubrir las necesidades de sus hijas. Su intención era ahorrar y volver a Santa Cruz para estar junto a sus niñas. Su familia realizó un velorio simbólico hasta que, con ayuda de las autoridades, pudieron repatriar su cuerpo.

SILVIA El caso más reciente de víctimas asesinadas en el exterior es el de Silvia Kelly Vaca. Una madre que perdió la vida a manos de la expareja de su amiga bajo una de las formas más crueles; apuñalada en múltiples ocasiones y quemada viva en un apartamento de la ciudad de Falls Church, Virginia, Estados Unidos. 

El brutal asesinato se descubrió el 10 de agosto. La Policía y Bomberos llegó al departamento que estaba incendiándose y extinguió el fuego. La mujer, de 40 años, fue encontrada con múltiples heridas punzocortantes y con graves quemaduras. No resistió y perdió la vida antes de que pudieran trasladarla a un hospital. 

Dos adolescentes quedaron huérfanos de madre. El mayor vive con su padre en Argentina y la menor está al cuidado de su tía materna en Santa Cruz, Bolivia. Por el crimen, hay un hombre encarcelado. La familia exige justicia.

Uno de los principales problemas para las familias de victimadas en el exterior tiene que ver con el tema económico. Las repatriaciones de los cuerpos suelen realizarse con ayuda de las autoridades, pero los trámites no son inmediatos y eso aflige a los dolientes. También les preocupa que los crímenes queden impunes puesto que ellos no pueden realizar viajes constantemente por cuestiones económicas y, de esa manera, realizar el debido seguimiento a fin de conseguir una pena justa.

PATRICIA Ángela Patricia Rendón R., una comerciante boliviana de 31 años, fue asesinada por su expareja Luis Fernando Cronenbold en la ciudad de Catriel, dentro del municipio de Río Negro, en Argentina, reportaron las autoridades policiales.

De acuerdo con información de medios argentinos, Patricia fue reportada como desaparecida el 28 de junio y su cuerpo fue hallado, tras que el autor confesara el crimen, el 30 de junio. El procesado habría sido la última persona que estuvo con la víctima antes de desaparecer y tenía denuncias por violencia de género en su contra. Por esa situación, Patricia decidió terminar su relación y emprendió un negocio, una tienda de ropa, que estaba yendo bien.

Las investigaciones dan cuenta que la mujer fue golpeada hasta la muerte y luego, su verdugo, le arrancó un dedo para desbloquear su celular. 

“Hay dos hechos ciertos, comprobados: Patricia usaba el teléfono bloqueado con su dedo pulgar, así lo contaron sus amigos. Fernando rompe el teléfono cuando la Policía lo encuentra. El otro hecho es que él le cortó el pulgar derecho, y nuestra conclusión es que lo hizo para usar el móvil; sin embargo, el pulgar no fue hallado todavía”, dijo en ese entonces el fiscal argentino Gustavo Herrera entrevistado por la radio argentina AM550, citado por La Razón.

El autor tenía una orden de alejamiento. Le pidió a Patricia que le permitiera ver a su hija y ella aceptó porque sabía que su pequeña lo extrañaba. El cuerpo de la boliviana fue repatriado a Santa Cruz recién el 6 de julio. Una semana después de haberse descubierto el horrendo crimen.