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  • Diario Digital | sábado, 13 de abril de 2024
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EL SUEÑO QUE SE CONVIRTIÓ EN PESADILLA

El amargo viaje de Diana: de aspirante a cantante a víctima de un depredador en España

Fotografía ilustrativa de una persona usando una computadora. / PEXELS
Fotografía ilustrativa de una persona usando una computadora. / PEXELS
El amargo viaje de Diana: de aspirante a cantante a víctima de un depredador en España

Diana, nombre ficticio para proteger su identidad, es otra mujer boliviana que ha sido víctima de la trata de personas. Fue encerrada, sometida a condiciones de violencia sexual y obligada a realizar trabajos domésticos en España.

Esta joven, de 27 años, es la mayor de siete hermanos y vivía en una zona rural de Bolivia. Debido a la difícil situación económica que enfrentaba su familia, decidió trasladarse a la capital de su provincia para trabajar como cantante, ofreciendo conciertos en ferias locales. Para darse a conocer y aumentar sus posibilidades de ser contratada en diferentes eventos, creó un perfil en Facebook donde compartía videos de sus actuaciones y mostraba su talento.

Después de un tiempo, un hombre de nacionalidad boliviana que residía en España la contactó a través de Facebook. Tras varios meses de intercambio de mensajes, esta persona la alentó a viajar a Europa, diciéndole que tenía años viviendo en España y una buena posición económica. Le ofreció pagarle los boletos de avión para que saliera de Bolivia y le prometió ayudarla a grabar un video promocional para lanzar su carrera como cantante. Diana estaba emocionada y creía que esta era la oportunidad que tanto había estado esperando, así que aceptó la propuesta.

El hombre fue a recogerla al aeropuerto cuando Diana llegó a España y la llevó a su domicilio. Sin embargo, ella se sintió asustada al descubrir que este hombre había creado una identidad falsa en las redes sociales y le expresó su deseo de regresar a su país.

Fue entonces cuando la pesadilla de Diana comenzó. El hombre la mantenía encerrada en su casa, donde la sometía a abusos y explotación sexual, obligándola a tener relaciones con él. Además, la hacía trabajar como empleada doméstica, encargándose de todas las tareas de limpieza y cocina en la vivienda.

Diana se sentía atrapada y no sabía cómo liberarse de su captor. Tenía miedo de él, ya que la vigilaba constantemente y se volvía violento y agresivo cuando ella intentaba pedirle que la dejara regresar a Bolivia. Después de sufrir esa tortura durante una semana, Diana logró pedir ayuda a un vecino, quien contactó a la Policía. Gracias a la intervención de las autoridades, la joven fue rescatada y su secuestrador fue detenido.

El caso de Diana fue luego derivado al Proyecto Esperanza de España, una organización especializada en brindar apoyo integral a mujeres víctimas de trata. Allí, recibió el apoyo necesario y decidió regresar voluntariamente a su país, Bolivia.

La historia de Diana fue incluida en el informe del Proyecto Esperanza, que fue presentado en 2022, poniendo de relieve la lucha contra la trata de personas y la importancia de brindar apoyo a las víctimas. Su historia es un claro ejemplo de la vulnerabilidad de muchas mujeres que son engañadas y explotadas en situaciones de trata. 

LATINAS, VÍCTIMAS DE EXPLOTACIÓN SEXUAL EN ESPAÑA  En 2022, la Policía Nacional y la Guardia Civil llevaron a cabo más de 300 investigaciones que resultaron en la identificación de 1.180 víctimas de trata y explotación de seres humanos. Gracias a estas acciones, se logró la detención de 693 autores y la desarticulación de 78 grupos u organizaciones criminales involucradas en este tipo de delitos.

Además, se realizaron un total de 7.603 inspecciones preventivas, de las cuales 1.810 tuvieron lugar en lugares de ejercicio de la prostitución y 5.793 en centros de actividad laboral. Durante estas inspecciones, se identificaron a 6.655 personas en situación de riesgo, así como a 15.711 trabajadores.

Entre las víctimas identificadas, el 53% eran mujeres y el 47% hombres. Predominaban las procedentes de Colombia en el ámbito sexual y de Marruecos en el ámbito laboral. Estas cifras incluyen a 26 menores de edad, 16 niñas y 10 niños.

En cuanto a los detenidos, el 64% eran hombres y el 36% mujeres, mayoritariamente de nacionalidad española. Esto se debe a la presencia de estas personas en la fase de explotación de las víctimas, así como a los vínculos de confianza que requiere la comisión de este tipo de delitos con las nacionalidades de las propias víctimas.

En cuanto a la trata y explotación sexual, en 2022 se registraron 564 víctimas, de las cuales 129 fueron identificadas por trata y 435 por explotación. Entre ellas, 14 eran menores de edad, siendo las mujeres el grupo más afectado con el 95% del total de víctimas, mientras que hombres representaron solo un 5%. Destaca que casi tres de cada cuatro víctimas tienen origen latinoamericano, principalmente de Colombia.

En un total de 166 operaciones policiales (67 por trata y 99 por explotación), se detuvieron 402 personas (161 por trata y 241 por explotación), con una distribución de género equitativa entre hombres y mujeres. Esto se debe a la integración de antiguas víctimas en las redes criminales como controladoras y captadoras de nuevos afectados, aprovechando la confianza que genera una figura femenina, especialmente si comparten nacionalidad.

Por otro lado, la trata y explotación laboral es el segundo tipo de explotación más común a nivel mundial, y en España en 2022 representó el 44% del total de los casos registrados por las autoridades policiales. De estos, 105 estaban relacionados con explotación laboral, superando incluso a los casos de explotación sexual, que representaron el 33%.

Las fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han intensificado sus esfuerzos en la lucha contra la trata de personas, logrando un aumento significativo en todos los indicadores en comparación con el año anterior. Se registró un incremento del 123% en los atestados, un 75% en el número de víctimas y un 32% en los detenidos por trata laboral.

Durante el año 2022, se identificaron un total de 605 víctimas, siendo el 51% de ellas explotadas en el sector primario, principalmente hombres de nacionalidad marroquí. En cuanto a los detenidos, un total de 260 personas fueron arrestadas, representando el 38% del total, con 41 por trata y 219 por explotación, mayoritariamente hombres españoles y marroquíes.

Además, se detectaron casos de trata para matrimonios forzados y criminalidad forzada relacionada con el tráfico de drogas, aunque con menor incidencia. En el caso de los matrimonios forzados, se identificaron dos víctimas, una menor de edad y otra mayor, con un total de 5 detenciones en el entorno familiar de las víctimas. En lo que respecta a la trata con fines de criminalidad forzada, se encontraron 9 víctimas, en su mayoría menores de edad, y se realizaron 29 detenciones, incluyendo la desarticulación de una organización criminal que reclutaba menores en centros de acogida en Melilla para recolectar drogas lanzadas a través de la valla fronteriza con Marruecos.

Estos datos fueron compartidos por el Ministerio del Interior de España.