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  • Diario Digital | sábado, 23 de octubre de 2021
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HISTORIA

La religión rige la vida de El Paso desde la Colonia

La religión rige la vida de El Paso desde la Colonia



Esta población nació junto con la parroquia en 1571. Actualmente, una de las festividades más importantes del Valle Bajo se celebra en este lugar, el Señor del Buen Viaje

La comunidad de Santiago de El Paso se encuentra en el extremo norte del municipio de Quillacollo. Dista a unos 17 kilómetros de Cochabamba o 6 con respecto de Quillacollo.

El Paso tiene una rica historia que se remonta al período Incaico. Durante el periodo colonial el carácter religioso, en principio, se constituyó en el eje de la vertebración de la comunidad, pues la existencia de ésta se debe al proceso de catequización emprendido por la corona española en las Américas. Desde entonces lo religioso ha regido el carácter histórico de toda la comunidad.

 

POBLACIÓN E HISTORIA Grupos étnicamente diferentes, que pretendían dominar los fértiles valles cochabambinos, entre ellos los Soras, Quillacas, Chues y Charcas -estos últimos pueblos guerreros por excelencia- habrían acordado una alianza con el imperio Incaico para ayudar en su expansión hacia los valles y el oriente, actitud que sería recompensada por tratos especiales de parte del Inca hacia los Charcas.

En este contexto, El Paso fue controlado por los Charcas, pueblos guerreros que en un determinado momento apoyaron a los Incas en la conquista a los aimaras y posteriormente fueron los que ayudaron a consolidar el Estado colonial (Grigoriu R: 2002:15).

 Este grupo étnico era, sin duda, uno de los más importantes de la región pues “el radio de acción de los Charcas abarca una superficie de 30.000 kilómetros cuadrados en la que se incluían los pueblos de Sacaca, Chayanta, Tiquipaya, Tomata, Moscari, Cochabamba y Santiago de El Paso” (el Memorial de Charcas de 1582 citado por Grigoriu R. 2002:20).

 

ASENTAMIENTOS Los primeros encuentros entre grupos de conquistadores que se transportaron hacia estas latitudes y los diferentes grupos étnicos que la habitaban se suscitaron de distintas maneras, “por un lado algunos caciques como Quispe Liro y Andacava, señores de Tapacarí y Challa; como Achata y Concavaza, Caciques de Sipe Sipe; y Condori jefe principal de El Paso, reciben benevolentemente a los españoles y consienten cooperar con ellos” (Grigoriu R. 2002: 21).

 Los primeros asentamientos en estos valles habrían sido consentidos por los grupos étnicos preexistentes, pues éstos, mediante sus caciques principalmente de El Paso y Sipe Sipe vendieron terrenos a algunos conquistadores europeos.

Posteriormente, a mediados del siglo XVI se procede a acentuar estos asentamientos alentados por la Corona española. La instauración de las reformas toledanas fue uno de los mecanismos que facilitaron la usurpación de tierras, destacando entre estas reformas las nuevas características de apropiación del espacio, lo que comúnmente se ha denominado el sistema de repartimiento y encomiendas. De este sistema de repartos y encomiendas instaurado durante la colonia son fruto las poblaciones de San Miguel de Tiquipaya, San Pedro de Sipe Sipe, San Agustín de Tapacarí y Santiago de El Paso.

PERSONAJE NOTABLE Los territorios que en la actualidad comprenden la jurisdicción de El Paso fueron durante el período colonial repartimiento de Juan Polo de Ondegardo. Este notable personaje de los primeros años de la Colonia fue corregidor y justicia mayor del Cuzco (...) (De la Torre A. 1990:2).

Fue asimismo un importante cronista que documentó principalmente las practicas de “idolatría” de los grupos étnicos existentes en los territorios conquistados, con la finalidad de encontrar algunas similitudes entre los comportamientos “religiosos” de los ibéricos y los naturales, con la finalidad de facilitar los procesos de catequización de los naturales, confiriéndosele,  en una suerte de recompensa (por su dedicación y fidelidad a la corona), estos territorios.

Características del poblado

Datos aún coloniales son los descritos por Francisco de Viedma, que en el siglo XVIII hace una descripción de las características físicas y geográficas de la comunidad de El Paso:

Es pueblo real de indios; dista dos leguas de la capital; tiene una plaza grande y cuadrada: las casas son unos reducidos ranchos de adobes y paja, y muy pocos de teja: la iglesia es de bastante capacidad del mismo material; está aseada y con regular adorno (...).

Su población se compone de 154 españoles, 295 mestizos, 78 cholos, 148 mulatos, 1.230 indios los más forasteros sin tierras, y muy pocos originarios, por haberlos aniquilados la mita de Potosí (...).

El total de toda la población asciende a 1.095 almas. El cura goza 1.028 un real de sínodo, que hecha igual rebaja, le quedan líquidos 976 pesos, 5 tres cuartos reales y con el obvencional y capillanías anexas a este curato, se le regula 3.000 pesos de renta al año; los tributos que pagan los indios al S.M. asciende a 1.577 pesos 5 reales. (Viedma F. 1969:67).

1975 Se declara al templo monumento nacional

El templo de El Paso fue declarado monumento nacional el 4 de junio de 1975 mediante Decreto Supremo 12555, en la presidencia de Hugo Banzer "porque existe arquitectura renacentista en la que se observa un gran retablo tallado en cedro y dorado a fuego (...).

Las bendiciones del Señor del Buen Viaje

La fiesta del segundo domingo de cada mes tiene como protagonista al Señor del Buen Viaje.

Según varios testimonios, el Señor del Buen Viaje colma de bendiciones espirituales y materiales a los que van con fe.

Romería en la plaza principal 27 de Mayo

Después de la misa, especialmente el segundo domingo de cada mes, los feligreses realizan una pequeña romería con la imagen del Señor del Buen Viaje, alrededor de la plaza principal 27 de Mayo de El Paso.

Asimismo, se procede a la bendición de los vehículos, cuyos propietarios llevan hasta el frontis del templo Santiago Apóstol. Los fieles aprovechan para pedir bendiciones.

Tupuyan, el camino que unía dos océanos

El Paso, según explica el párroco Rodolfo Ramírez, era el camino de los viajeros, denominado Tupuyan. Esta ruta de los incas unía los océanos Atlántico y Pacífico. Los viajeros que lo recorrían pernoctaban en esta población.

“Por este motivo, el Señor del Buen Viaje está en El Paso, el único en su advocación con este nombre, en Bolivia y posiblemente en todo el mundo”, afirma Ramírez.