Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 20 de septiembre de 2021
  • Actualizado 22:39

MNR recordará el 9 de Abril con una Misa de Acción de Gracias en la Catedral paceña

MNR recordará el 9 de Abril con una Misa de Acción de Gracias en la Catedral paceña



El Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) recordará los 60 años de la Revolución Nacional del 9 de abril de 1952 con celebración de la tradicional Misa de Acción de Gracias a realizarse este lunes en la Catedral ubicada en la Plaza Murillo de esta ciudad.

El dirigente del MNR, Luis Eduardo Siles, confirmó que el próximo lunes 9 de abril, a las 10.45 de la mañana, la militancia de ese partido político se reunirá en la Plaza Murillo para asistir en la Catedral a una misa con la que se recordará los 60 años de la Revolución Nacional de 1952, cuando el pueblo tomó el poder y ese partido el Gobierno.

“Hace 60 años, los bolivianos pasaban del medio evo a la modernidad con una insurrección que hizo el MNR y eso se hizo con gente que murió y hoy en día es importante que las nuevas generaciones conozcan estos hechos y le rindan homenaje a estas persona, que en su mayoría ya no están con nosotros, pero que dirigieron ese proceso y gracias al cual hoy en día existe un Presidente indígena o que se reclama indígena –aunque no habla ningún idioma indígena–, sí hubo un Vicepresidente indígena como Víctor Hugo Cárdenas y sí hubo otras muchas conquistas sociales”, aseveró el dirigente movimientista.

El año 1951 el MNR obtuvo un triunfo parcial en las elecciones, con una mayoría parcial. La Ley electoral establecía que el Congreso Nacional debía elegir al Presidente de la República entre los tres partidos políticos más votados: el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), el Partido Unión Republicana Socialista (PURS) y Falange Socialista Boliviana (FSB). 

Ese año se forma una Junta Militar de Gobierno para evitar la llegada al poder del MNR, la que se enfrenta a una insurrección en su contra. En La Paz y Oruro ocurren enfrentamientos callejeros entre el 9 y 11 de abril, derrotándose al Ejército, pero con un saldo de 490 muertos. Se forma un gobierno provisional a cargo de Hernán Siles Zuazo junto a Juan Lechín Oquendo, que asume el mando hasta el regreso de Víctor Paz Estenssoro desde su exilio en Argentina

Siles rememoró que ese movimiento de masas que se dio en esa época logró y consolidó la nacionalización de las minas, el voto universal y la reforma agraria.

“La Revolución Nacional dio el voto universal a todos los ciudadanos, a las mujeres a los campesinos, nacionalizó verdaderamente las minas –no como ciertas nacionalizaciones absolutamente truchas que vemos hoy en día, como una farsa–, esa fue de verdad. Hizo la reforma agraria por la cual se dio las tierras a quienes las trabajaban, es decir los campesinos en todo el país, especialmente en el occidente, y otras reformas como la reforma educativa se hicieron en esos días”, rememoró el dirigente del MNR. 

Agregó que “ahora, conmemoramos 60 años de esos hechos, 60 años de esa insurrección genuina, de esa revolución verdadera que hizo esos cambios y que perduran hasta hoy y que el mundo entero los menciona y los admira”. 

Puntualizó que los historiadores cuando hablan de esos años en América Latina de todo el siglo pasado de manera general se mencionan a la Revolución Mexicana y a la Revolución Boliviana de 1952 como hitos verdaderos que cambiaron para siempre el rumbo de la historia. 

Hacia 1949 el MNR ganó pero el Presidente de entonces, Mamerto Urriolagoitia, después de las nuevas elecciones presidenciales de 1951, en un acto anticonstitucional y unilateral, entregó el gobierno al Ejército desconociendo las elecciones de ese año que había ganado Víctor Paz Estenssoro y entregó el gobierno a una Junta Militar presidida por el general Hugo Ballivián Rojas.

En su corto período presidencial, Urriolagoitia se mostró duro e intransigente con la oposición: varios dirigentes políticos fueron exiliados, como Lechín, Lora y Fellman; lo mismo sucedió con el jefe de la Falange, Óscar Unzaga. 

Se proscribió al Partido Comunista de Bolivia, que había sido fundado en 1950 por un grupo de disidentes del PIR (Partido de Izquierda Revolucionaria). En el campo laboral, congeló los salarios de los trabajadores y frenó el cierre de fábricas, aunque autorizó, eso sí, una sustancial reducción de plantilla en las mismas. 

Sin embargo, en 1951 se reajustaran los sueldos de la administración pública en un 30 por ciento , mientras que los de los mineros seguían congelados. Esas y otras situaciones provocaron una insurrección popular que derivó en que el principal dirigente minero Juan Lechín Oquendo y el líder movimientistas Hernán Siles Zuazo, apodado “El Conejo” entregarán el Gobierno a Víctor Paz Estenssoro.