Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 13 de octubre de 2019
  • Actualizado 19:05

LA META DE LUCHAR CONTRA LA DISCRIMINACIÓN ESTÁ EN EL MARCO DEL DECENIO DE LOS AFRODESCENDIENTES QUE APROBÓ LA ASAMBLEA DE NACIONES UNIDAS

Medina: “En Bolivia aún hay un racismo estructural

Medina: “En Bolivia aún hay un racismo estructural



Casi un año después de haber dejado su actividad legislativa, el exdiputado afroboliviano Jorge Medina volvió a las bases y dirige una institución destinada al apoyo de la comunidad negra en el país.

Recientemente visitó la universidad de Harvard en Estados Unidos donde se reunió con varios dirigentes y representantes afrodescendientes y expuso la necesidad de acabar con el racismo estructural que aún perdura en Bolivia.

El simposio "Afrodescendientes: quince años después de Santiago. Logros y desafíos" llevado adelante en la universidad con sede en Massachusetts a inicios de diciembre permitió hacer una evaluación sobre los avances en materia de la lucha contra el racismo y la discriminación, entre otras demandas y necesidades de los afros en la región latinoamericana.

En el caso boliviano, Medina expuso la normativa alcanzada en lo que refiere al tema. La Ley 045 de lucha contra el racismo y la discriminación, del cual es proyectista, fue valorada entre los presentes, debido a que Bolivia es uno de los pocos países que cuenta con una norma al respecto, después de Brasil, Costa Rica y otros.

"Bolivia destaca del resto de los países porque aplicó los preceptos de la declaración de Durban de 2001 que daban cuenta de la necesidad de trabajar en normativas internas en cada uno de los países de las Naciones Unidas para eliminar el racismo y la discriminación. Este evento nos permitió analizar los avances y trazar una meta de acabar con el racismo estructural. En Bolivia aún hay un racismo estructural que debemos eliminar en 10 años", manifestó Medina a la ANF.

El racismo estructural tiene que ver, según su explicación, con aquellas prácticas que impiden a los afrobolivianos seguir ascendiendo y progresando en un entorno donde antes se les fue negado el ingreso. Está, ejemplificó, el ámbito policial o militar, donde antes no podían ingresar o lo hacían en mínimas cuotas.

"El racismo estructural todavía está presente porque si bien ahora hay cadetes y oficiales provenientes del pueblo afroboliviano, aún no acceden a espacios de mayor jerarquía o son minimizados o subestimados por su capacidad, por lo que los destinan a cargos de menor importancia, mientras que los cargos importantes y de decisión todavía están en manos de los siempre", explicó.

La meta de eliminar este racismo estructural está dentro de los próximos diez años, en el marco del decenio de los Afrodescendientes que aprobó la Asamblea de Naciones Unidas para el periodo 2015-2024.