Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 21 de noviembre de 2019
  • Actualizado 23:30

MARCEL BIATO AFIRMA QUE LAS OBRAS EN LOS TRAMOS I Y III CONTINÚAN, Y PIDE AL GOBIERNO DEFINIR POR DÓNDE SE REALIZARÁ EL POLÉMICO TRAMO II, QUE INICIALMENTE PASABA POR EL TIPNIS

Embajador de Brasil confirma trabajos en tramos I y III a Beni

Embajador de Brasil confirma trabajos en tramos I y III a Beni



El embajador del Brasil en Bolivia, Marcel Biato, aseguró el viernes que los tramos I y III de la carretera que conectará los departamentos Cochabamba y Beni están en plena ejecución y precisó que su Gobierno espera que la administración de Evo Morales defina el trazo del controvertido segundo tramo.

“En este momento los tramos I y III están en proceso de construcción”, declaró Biato, tras un acto realizado en la Cancillería del Estado Plurinacional. Sin embargo, el diplomático del coloso del Sur admitió que la intensidad de “las obras van a disminuir un poco de ritmo", debido al temporal de lluvias. "Retomaremos quizás en febrero o marzo y estamos en este compromiso”.

El 5 de diciembre de 2011, la empresa brasileña OAS, encargada de la obra suspendió la construcción de los tramos I y III de la carretera Villa Tunari – San Ignacio de Moxos, por falta de pagos del Gobierno boliviano. Biato, que había interpuesto sus buenos oficios para superar el impasse, dijo que aquello ya no es tal.

Mientras los dos tramos son construidos, el segundo aún no tiene el trazo definido y continúa en estudio.

El Gobierno promulgó una ley que suspende el proyecto de la carretera que pase por el corazón del TIPNIS. Sin embargo, a pesar de aquello, autoridades del Gobierno y sectores afines demandan la ejecución de la obra de infraestructura vial. De hecho, grupos de indígenas organizados en torno a un movimiento llamado Conisur se dirigen desde Cochabamba hasta La Paz, en demanda del proyecto suspendido.

El pasado 28 de diciembre, el Primer Mandatario reclamó apoyo para los indígenas que reclaman la construcción de la carretera por el TIPNIS.

La carretera tiene en su primer diseño 306 kilómetros divididos en tres tramos y su costo total asciende a 415 millones de dólares; pero se espera la modificación del tramo II, para ver las nuevas opciones de extensión y costo.

Biato dijo que están a la espera de que Bolivia defina el trazo final del tamo II para comenzar a “definir o renegociar el contrato comercial” que existe entre la empresa OAS y la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC).

Aclaró que la brasileña OAS no va definir el nuevo trazo ya que ésta es tarea del Gobierno boliviano y añadió que “la empresa está dispuesta a suministrar subsidios técnicos. No cabe en la empresa una definición que es del Estado boliviano, la empresa ha suministrado las informaciones técnicas a pedido de nosotros (Gobierno brasileño), y está en manos del Estado boliviano”.

Hasta que el Ejecutivo no defina un nuevo trazo Brasil esperará sin “ninguna prisa” una decisión gubernamental.