Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 13 de abril de 2021
  • Actualizado 01:33

LA CAMINATA LA INICIARON CENTENARES DE NATIVOS QUE AYER RECORRIÓ LOS PRIMEROS 20 KILÓMETROS.

Marchan indígenas por el TIPNIS y más conflictos retan al Gobierno

Marchan indígenas por el TIPNIS y más conflictos retan al Gobierno



Centenares de indígenas iniciaron ayer en la Amazonia una marcha de más de 500 kilómetros hacia La Paz para exigir al presidente Evo Morales que pare la construcción de una carretera que dañará el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis).

Delegaciones de indígenas de la Amazonia, occidente, oriente y sur del país partieron de la ciudad de Trinidad (este) tras realizar ceremonias religiosas ancestrales y un mitin en la plaza principal, según el dirigente aymara del Consejo de Ayllus y Markas del Qollasuyo, Rafael Quispe.

El dirigente destacó la alianza entre las etnias aymaras del altiplano y las de tierras bajas “para hacer respetar sus derechos, la Madre Tierra y el territorio”.

Según los medios, cerca de 500 indígenas comenzaron la marcha y recorrieron los 20 primeros kilómetros hasta la localidad de San Ignacio de Moxos, donde pernoctarán para continuar mañana.

Las etnias se oponen a la construcción de una carretera que atravesará el Tipnis porque temen que el proyecto ocasione daños ambientales además de la invasión de sus tierras por productores de coca del Chapare, donde están las bases del presidente Morales.

El parque, creado en 1965 y reconocido como “territorio indígena” en 1990, está situado entre las regiones de Cochabamba (centro) y Beni (noreste), en una superficie de 12.000 kilómetros cuadrados reconocidos por su rica diversidad de fauna y flora.

La ruta, que tendrá más de 300 kilómetros entre la Amazonia y el centro del país, es construida por la empresa brasileña OAS y demandará una inversión de 415 millones de dólares, de los que 332 millones son financiados por Brasil.

DIÁLOGO El ministro de la Presidencia, Carlos Romero, dijo que el Gobierno busca definir con las comunidades del TIPNIS la ruta de la carretera que unirá a Villa Tunari (Cochabamba) y San Ignacio de Moxos (Beni) sin provocar daños ambientales a la región ni renunciar al desarrollo, dijo el lunes el ministro de la Presidencia, Carlos Romero.

Señaló que para alcanzar un acuerdo, el Gobierno ha convocado en forma permanente a las dirigencias de los pueblos indígenas a dialogar sin haber concretado ese propósito.

“No existen condicionamientos de ninguna índole por parte del Gobierno, ni definido absolutamente nada con relación al segundo tramo de la carretera”, reiteró.

El ministro subrayó que, es más, la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) tiene cinco propuestas a analizarse antes de tomar una definición, que sólo puede darse a través del diálogo y no con medidas de presión.

A su vez, el viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, César Navarro, dijo que la marcha de los pueblos indígenas del oriente no tiene razón de ser, porque el Gobierno está dispuesto a dialogar para lograr acuerdos. Subrayó que no es cierto que el diálogo haya fracasado porque no se ha instalado, debido a la posición radical de algunos dirigentes de los pueblos indígenas.

“El Gobierno ha enviado hasta ministros a Trinidad los pasados días en espera del diálogo, pero lamentablemente los delegados indígenas no se hicieron presentes”, anotó.

Dijo que solamente están definidos los tramos uno y tres y existen cinco alternativas del curso que podría seguir la carretera entre Villa Tunari y San Ignacio de Moxos.

“Hay un acuerdo con los dirigentes de los pueblos indígenas, el problema es que persisten en argumentar de que habrán daños ambientales en la zona del parque Isiboro Sécure", indicó.

PROTESTA Activistas de varios grupos ecologistas y ciudadanos simpatizantes con la defensa del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), se movilizaron ayer por las principales calles y avenidas de La Paz en rechazo al proyecto carretero Villa Tunari-San Ignacio de Moxos. La protesta partió justamente de la Embajada del Brasil, país que financiará el proyecto vial.

El Gobierno del Brasil es el país que otorgó a Bolivia un crédito de 332 millones de dólares para la construcción de esta vía, que cuesta alrededor de 442 millones de dólares. La construcción fue encargada a la empresa también brasileña OAS.

"Estamos marchando para defender la carretera al TIPNIS, es una protesta ciudadana contra este Gobierno que quiere partir este territorio por la mitad", manifestó una de las ciudadanas.

Datos

Zona en conflicto.

El parque Isiboro Sécure fue creado en 1965 y reconocido desde 1990 como territorio de las etnias mojeña, yucararé y chimán, en una superficie de 12.000 kilómetros cuadrados que posee una rica fauna y flora, pero que está amenazada por los productores de coca de la zona del Chapare, donde están las bases sindicales de Morales.



La carretera

La carretera Villa Tunari San Ignacio de Moxos, que tendrá más de 300 kilómetros y vinculará los departamentos de Cochabamba y Beni, es construida por la empresa brasileña OAS y demandará una inversión de 415 millones de dólares, de los que 332 millones son financiados por Brasil.

Temor

Los indígenas del Tipnis, se oponen a la construcción de la vía, por temor a que esos territorios sean avasallados por cocaleros y se provoque daños al medio ambiente.

Evo denuncia actitud política

El presidente del Estado, Evo Morales, minimiza la marcha del Tipnis calificándola como “una acción política”. Durante su visita a Cochabamba, habló también de una conspiración internacional.

Morales dijo que varias Organizaciones no Gubernamentales (ONG) están financiando la movilización, tampoco descartó un plan de conspiración y mira a Usaid detrás de las protestas. “Quiero decirles que ojalá las ONG no estén financiando para oponerse a las políticas de integración de Bolivia, el día que sepamos, esperemos a ver la forma de cómo frenar esta clase de conspiración mediante las ONG. A lo mejor como siempre USAID está por ahí, veremos también ese tema de USAID”, dijo Morales durante una conferencia de prensa ayer en Cochabamba.

El presidente del Consejo Indígena del Sur (Conisur), Gumercindo Pardel, manifestó que la mayoría de las 18 comunidades que conforman su sector están de acuerdo con la ejecución de la vía interdepartamental al Beni.

Gobierno insiste en compatibilizar posiciones sin estudiar alternativas y la tensión crece en el valle

ZULMA CAMACHO G.

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Autoridades de Gobierno insisten en compatibilizar la demanda de los pueblos indígenas con el proyecto carretero. Indígenas y organizaciones presentaron más de 4 alternativas al Gobierno, las mismas no fueron estudiadas a profundidad por las autoridades.

“Hay 5 ó 7 propuestas, pero no hemos estudiado ninguna a profundidad”, señaló el ministro de Obras Públicas, Wálter Delgadillo, señalando que los avances hasta ahora conseguidos son la “expresión de varios sectores en el país, que quieren la construcción de carreteras”.

La alternativa propuesta por Delgadillo para superar el temor de avasallamientos para actividades ilegales y delincuenciales, es la elaboración de una ley que penalice los avasallamientos.

En Cochabamba, activistas critican la oferta. “Ya tenemos leyes que penalizan los avasallamientos, la Ley 1333, la Ley de la Madre Tierra, el convenio de la OIT lo penalizan y exigen al Estado ejercer la fuerza ante las invasiones”, reprochó el representante de la Campaña en Defensa del Tipnis, Pablo Rojas.

Por su parte, el representante de la Central Obrera Departamental, Gustavo Moreira, señaló “Si existen proyectos serios que no afecten su territorio entonces adelante” refiriéndose a las alternativas propuestas por indíge- nas; lamentó que el Gobierno hasta ahora no tenga el proyecto a diseño final que sustente la propuesta.

Un grupo de personas intentó ingresar ayer la Gobernación para pedir al Gobernador frenar la construcción de la carretera. ¡“Tipnis es vida, no a la carretera”!, eran los gritos de los activistas. “Esta campaña es para apoyar la demanda de los indígenas”, expresaba Rojas, pero la entrevista fue interrumpida cuando se percataron que un funcionario de la Gobernación junto al coordinador de Movimientos Sociales, Feliciano Vegamonte, los filmaba desde el balcón. El grito de una manifestante, Sandra Peredo, reprochó esta actitud: “¡Devolvé la whiphala hermano, has traicionado a la Pachamama!”, interpelaba a Vegamonte que sólo respondió sonriendo.

Las movilizaciones en favor de la demanda de los indígenas se extendió durante todo el día.

Un grupo de personas se instaló en la ruta de la caminata que feligreses a la Virgen de Urkupiña realizan en esta fecha en la avenida Blanco Galindo. “Vamos a difundir información y a recolectar toda la ayuda para apoyar a los compañeros marchistas”, señaló Rojas.

Asimismo, denuncian al asambleísta departamental yuracaré Juan Carlos Noé de traicionar a su pueblo. “Este asambleísta va a tener que rendir cuentas ante su pueblo, porque lo ha traicionado”, dijo Rojas, a tiempo de explicar que las declaraciones no reflejan las determinaciones asumidas por los indígenas en el encuentro de corregidores.

Iglesia pide a indígenas y Gobierno un diálogo sincero y constructivo

 La Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) pidió ayer al Gobierno y a los dirigentes de los pueblos del Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) entablar un diálogo sincero y constructivo que pueda solucionar el problema generado por la construcción del tramo II de la carretera Villa Tunari - San Ignacio de Moxos.

"Llamamos a las partes involucradas a un diálogo sincero y constructivo, dentro del marco constitucional vigente, que logre articular la responsabilidad que tiene el Estado de impulsar el desarrollo nacional y los derechos de los pueblos indígenas de tierras bajas, para encontrar una salida en un justo equilibrio de intereses legítimos”, convocó monseñor Óscar Aparicio, secretario General de la CEB luego de que centenares de indígenas iniciaron su marcha hacia la Sede de Gobierno desde Trini- dad.

La autoridad eclesiástica pidió también a todos los "fieles católicos y personas de buena voluntad", particularmente cercanas a la ruta de la marcha, a que puedan solidarizarse con los indígenas ofreciéndoles ayuda humanitaria como ser: alimentos, vituallas, alojamiento y medicamentos.

Asimismo, convocó a la población a que puedan unir sus oraciones "implorando al Dios de la vida y de la historia ilumine a las autoridades y dirigentes sociales".

Aparicio; en el marco de la carta pastoral: "Los católicos en la Bolivia de hoy"; mencionó la necesidad de preservar los derechos y valores de los pueblos indígenas por encima de interés económicos y desarrollistas.

“No ignoramos lo difícil que es articular, conceptual y prácticamente, un justo equilibrio entre el interés por contar con mayores recursos y la necesidad de conservar nuestro hábitat, sin embargo, hace falta una mirada previsora para salvaguardar el medio ambiente para las presentes y futuras generaciones”.