Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 08 de diciembre de 2019
  • Actualizado 08:40

Urcupiña sin excesos

Urcupiña sin excesos

Desde hoy, Quillacollo recibirá a miles de visitantes, turistas nacionales y extranjeros que participarán en una de las festividades más grandes de Bolivia, en devoción a la Virgen de Urcupiña, que, según cuenta una leyenda, apareció a una pastorcita en el cerro de Cota.
La jornada de hoy, miles de danzarines deleitarán con sus ritmos a los visitantes que se apuesten en las graderías a lo largo del recorrido por las calles de Quillacollo, hasta llegar al templo de San Ildefonso.
Mañana se celebrará la misa central en el templo de San Ildefonso y un día después el Calvario, oportunidad en la que miles de peregrinos caminan hacia el cerro de Cota,  por una promesa hecha a la Virgen de Urcupiña.
La devoción que se tiene por la Virgen es lo esencial en esta festividad religiosa, sin dejar de lado la Entrada Folclórica, el primer día, y la costumbre de comprar terrenos en el Calvario la tercera jornada de fiesta.
No obstante, lo que no se puede perder de vista es que la celebración de esta festividad se la debe realizar sin cometer excesos, de ninguna naturaleza. Es, por ejemplo, una constante que se repite cada año el consumo exagerado de bebidas alcohólicas durante los días de fiesta, pese a que las autoridades, y la misma Iglesia, recomiendan que se mantenga la prudencia y la sobriedad.
Se prohíbe la venta de bebidas alcohólicas en todo el recorrido y calles aledañas, pero algunos comerciantes se dan modos para vender este producto y espectadores consumen demasiado alcohol, lo que deriva en reyertas y personas heridas.
No está demás recomendar a quienes asistan a Urcupiña durante los tres días de fiesta, o en las semanas siguientes, guardar la compostura para evitar malos momentos.
Asimismo, se deberá tomar en cuenta los consejos que emiten la Policía y la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, de no llevar objetos de valor para no ser víctimas de avezados delincuentes, y si una familia lleva a sus hijos pequeños, cuidarlos todo el tiempo para evitar que se extravíen.
La fiesta de Urcupiña es una buena oportunidad que permite no solo expandir más esta fiesta en el contexto internacional, por la llegada de turistas de diferentes países, sino también es una alternativa para que cientos de familias obtengan ingresos económicos con diferentes actividades, en el transporte, alojamientos y la venta de alimentos, entre otros.
Lo importante será que los quillacolleños y cochabambinos en general reciban bien a los turistas, para que la ciudad sea acogedora y estas personas regresen a Cochabamba, no solo durante la fiesta de Urcupiña, sino también en otras oportunidades.
Asimismo, estos días de festividad deberían servir para que el ciudadano de a pie reflexione sobre su vida y el aporte que hace a la sociedad, de modo que pueda enmendar su conducta si considera que está fallando, y que su arrepentimiento, cuando asiste a la misa, no se desvanezca apenas salga del templo.
Es también importante que las autoridades reflexionen sobre el trabajo que realizan, que hagan una evaluación crítica y, si lo amerita, cambien su forma de proceder.
En suma, esta festividad no debe ser solo una oportunidad para reflexionar, sino sobre todo para cambiar todo lo que se hace en forma equivocada, con el fin de avanzar en el plano personal, familiar y en el rol que desempeñan en la sociedad, en el trabajo.