Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 07 de diciembre de 2019
  • Actualizado 12:39

Puerto de Ilo, una alternativa factible

Puerto de Ilo, una alternativa factible
Ilo se consolida, finalmente, como una alternativa a los puertos chilenos para exportar e importar carga boliviana. La suscripción de 12 acuerdos y 92 compromisos entre los gobiernos de Bolivia y Perú están orientados a promover el desarrollo de un megapuerto que repercuta en beneficio de ambos países.

La idea es, además de estrechar la amistad entre ambas naciones, fortalecer la actividad comercial. Un ejemplo de ello es que Bolivia podrá suministrar gas natural a las ciudades del sur peruano, lo que significará el ingreso de divisas para el país. Esperamos que también por Ilo se pueda mover carga en condiciones más ventajosas que las que nos otorgan actualmente los puertos chilenos.

Y decimos que finalmente se consolida el puerto de Ilo para los bolivianos, porque debemos recordar que la iniciativa de utilizar este puerto empezó a tomar forma con la firma de un acuerdo entre los entonces presidentes Jaime Paz Zamora, de Bolivia, y Alberto Fujimori, de Perú.

Mediante ese acuerdo, denominado Convenio de Amistad, Cooperación e Integración “Gran Mariscal Andrés de Santa Cruz”, Bolivia tiene acceso comercial a este puerto mediante un comodato, en una extensión de cinco kilómetros de playa.

Tras la firma de ese acuerdo, en 1992, poco o nada se hizo para avanzar en la consolidación del puerto de Ilo. El lugar estuvo abandonado durante muchos años, hasta que los empresarios cochabambinos, en octubre de 2017, decidieron impulsar una agenda con las autoridades peruanas para retomar este tema.

Lo importante es que en los últimos dos años se avanzó mucho más de lo que se logró en un cuarto de siglo. Dependerá ahora de las autoridades actuales que los convenios y acuerdos suscritos lleguen a buen puerto y no se queden solo en buenas intenciones, como sucede en muchas oportunidades.

No bajar la guardia, buscar las condiciones más favorables para ambos países y fortalecer el intercambio comercial deberán ser los parámetros que guíen esta nueva etapa que viven Perú y Bolivia.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, afirmó, después de la suscripción de los acuerdos que "hay mucha esperanza de movimiento económico y desarrollo", tras recordar que a Bolivia le arrebataron su salida soberana al Pacífico, lo que implicó a su vez un freno para su desarrollo económico.

El sentimiento del Mandatario boliviano, creemos, es similar en buena parte de la población, porque se busca que la economía del país mejore, lo que repercutirá en la creación de empleos, la rebaja en el precio de algunos artículos que se importan y facilidades para los exportadores de nuestro país.

El 8 de febrero pasado, la Empresa Nacional de Puertos de Perú (ENAPU) había destacado que Ilo se estaba posicionando “como socio clave en el desarrollo comercial” de Bolivia.

Esta aseveración hacía referencia que Bolivia, además de mejorar sus aranceles para la importación y exportación, deberá invertir en la región sureña de Moquegua, lo que implícitamente implica el desarrollo de esa zona costera.

Usar el puerto de Ilo en la forma más eficiente posible es para Bolivia una buena oportunidad para dejar de depender de las terminales portuarias chilenas, en las cuales, según las quejas de los transportistas, el trato es dispendioso, además de que las huelgas de los funcionarios aduaneros les perjudican sobremanera.