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  • Diario Digital | lunes, 21 de octubre de 2019
  • Actualizado 13:59

Atentado a la salud pública

Atentado a la salud pública
Vender medicamentos en la calle, sin las condiciones mínimas de conservación, es un atentado público contra la salud de la población, porque nadie garantiza la calidad de los mismos o que tengan registro sanitario.

Hace unos días se develó que en el mercado de La Pampa existen dos puestos callejeros y una caseta que recibieron autorización municipal para vender medicamentos, según un informe de la Dirección de Recaudaciones de la Alcaldía de Cochabamba, lo que vulnera el artículo 39 de la Ley del Medicamento, vigente desde 1996.

Según la denuncia interpuesta en 2016 por el Colegio de Bioquímica y Farmacia de Cochabamba, además de estos tres puestos, hay por lo menos otros 15 más a los que se les permite comercializar medicamentos, porque tienen las palabras "y varios".

El artículo 49 de la Ley 1737 señala que "la dispensación de medicamentos estará a cargo exclusivo de establecimientos farmacéuticos (…) bajo responsabilidad y presencia de los regentes farmacéuticos". Por lo tanto, la venta fuera de farmacias es ilegal y dará lugar al decomiso y sanción respectiva.

Por eso es un contrasentido que el municipio, no se conoce todavía en qué gestión, haya autorizado la venta de medicamentos en puestos callejeros y en una caseta, porque en estos casos las medicinas están expuestas al sol, a la tierra y a la lluvia, sin que, además, instancia alguna se encargue de controlar su procedencia.

Si bien, aparentemente, estas autorizaciones no fueron emitidas en la presente gestión, las autoridades competentes del municipio deberán enmendar, a la brevedad posible, este craso error, con el fin último de proteger la salud de la población.

Las instancias que tienen la obligación de controlar el expendio de medicamentos deberán ser rigurosas con las farmacias autorizadas, porque en cada gestión se decomisan medicinas de contrabando o con la fecha vencida, las que pueden ocasionar daño a la salud de la población.

El 21 de mayo, por ejemplo, el Servicio Departamental de Salud procedió a la destrucción de al menos una tonelada de medicamentos de contrabando o expirados, que se expendían en farmacias de Cochabamba.

En esa oportunidad, Aleyda Camacho, de la Unidad de Farmacias, confirmó a OPINIÓN que algunas farmacias no mantienen la limpieza correspondiente. En algunos casos se encontró incluso excremento de ratón, lo que puede contaminar las medicinas que se almacenan en los estantes.

Los regentes farmacéuticos deben tener el sumo cuidado de mantener los medicamentos en lugares limpios y ventilados, además de verificar todo el tiempo que sus fechas de caducidad sigan vigentes.

Respecto a los puestos callejeros que venden medicamentos, una vez que la autorización municipal sea revertida, los funcionarios del área de salud tendrán que hacer controles permanentes para evitar que se siga comercializando estos productos en la vía pública.

Además, los controles del Servicio Departamental de Salud tendrán que ser más rigurosos con las farmacias que no cumplen las condiciones básicas para la venta de medicamentos.

Los profesionales que expenden medicinas deben estar conscientes de su responsabilidad, porque en sus manos está la salud de la gente, más aún de las personas enfermas.