Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 25 de enero de 2022
  • Actualizado 19:57

Verdao es el primer bicampeón continental tras dos décadas

Levantó ayer su tercera estrella de la historia después de vencer 2-1 a Flamengo en la final. Tras el Boca de Carlos Bianchi (2000-2001), ningún monarca defensor había repetido el éxito.
Jugadores de Palmeiras festejan su consagración como campeones de América por segunda vez en este 2021. EFE
Jugadores de Palmeiras festejan su consagración como campeones de América por segunda vez en este 2021. EFE
Verdao es el primer bicampeón continental tras dos décadas

Palmeiras revalidó ayer en Montevideo el título de campeón de la Copa Liberadores al vencer en tiempo de alargue por 2-1 al Flamengo, con goles de Raphael Veiga y Deyverson.

La final de la sexagésima segunda edición de la Copa Libertadores terminó 1-1 en tiempo reglamentario gracias a un gol a los 72 minutos de Gabriel Barbosa Gabigol, quien con 11 dianas se convirtió en el máximo anotador del torneo.

El equipo albiverde de Sao Paulo conquistó el tercer trofeo en su historia y se convirtió en uno de los equipos más ganadores de su país.

Gradas repletas de fanáticos, globos de colores y mucha música la dieron color a una calurosa tarde que estuvo pintada de rojo, negro, verde y blanco en la capital charrúa.

Los primeros minutos fueron del Flamengo. Parado con hasta cuatro futbolistas en el ataque, el conjunto dirigido por Renato Gaúcho dominó con un buen trabajo del uruguayo Giorgian de Arrascaeta y del atacante Bruno Henrique.

Cuando apenas habían pasado cinco minutos, el paraguayo Gustavo Gómez habilitó con un saque largo al lateral Mayke, quien dentro del área cedió el balón a Raphael Veiga para que este venciera la resistencia de Diego Alves y anotara el primer gol.

Con el 1-0 en contra, el Flamengo se lanzó al ataque y pudo igualar el juego en dos oportunidades. Primero se lo perdió Bruno Henrique, luego Gabigol.

En el comienzo del segundo tiempo, Gabigol se lo perdió antes del primer minuto y Willian Arao unos instantes después luego de un saque de esquina ejecutado por Andreas Pereira, dueño de cada balón detenido que tuvo su equipo.

A los 72 minutos, un potente disparo del número 9 dejó sin opciones a Weverton y se transformó en el 1-1.

Para el tiempo añadido, Ferreira mandó al campo al delantero Deyverson, quien pocos minutos después se encontró frente a la ocasión de su vida para volver a inclinar la balanza en favor del Palmeiras.

El reloj marcaba 96 cuando Andreas Pereira perdió el balón de manera increíble en la salida ante la marca del número 9, quien en el mano a mano venció al portero y festejó el segundo abrazado con sus compañeros (2-1).

Fue a la postre el resultado definitivo para desatar la fiesta paulista y dar la vuelta olímpica.