Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 03 de diciembre de 2021
  • Actualizado 09:36

Veizaga: “Los deportistas sacamos lo mejor en crisis”

El cochabambino, destacado en triatlón, ansía que sean aprobados los protocolos de bioseguridad. Algunos de sus compañeros superan los 70 años y el regreso será más gradual.
 
Veizaga: “Los deportistas sacamos lo mejor en crisis”

Es, por lejos, la abstinencia deportiva más extensa, tediosa y difícil de sobrellevar para aquellos que han escogido enfilarse detrás de alguna disciplina. Bien lo sabe el triatleta cochabambino master Jaime Veizaga, ese hombre de negocios con voz grave y pausada que nunca oculta su fuerte pasión por el ciclismo, las carreras y la natación, esa conjugación de actividades que lo conecta con el disfrute desde otro ángulo.

Veizaga no es la excepción. Hace parte del universo de atletas del país que lleva ya más de tres meses de haber tenido que cortar sus planes competitivos ante la aparición de una pandemia que desbarató lo ya programado. Sin embargo, que por ello no se entienda que los brazos han quedado cruzados y las piernas, inactivas.

Ha cambiado la rutina y, con certeza, los desafíos en puerta serán grandes especialmente para los triatletas master. Así lo entiende Veizaga, quien en 2019 completó el podio en el Campeonato Nacional llevado a cabo en Villa Tunari (se quedó con la presea de bronce).

La esperanza de volver es latente. De hecho, el triatleta considera que a fines de septiembre del presente año podría darse el regreso a los entrenamientos de forma gradual, siempre y cuando la Federación Boliviana de Natación (Febona) brinde el visto bueno y se termine de afianzar el protocolo de bioseguridad para retomar las sesiones en el agua.

El aviso está dado: “En una crisis como esta, el ser humano muestra lo mejor o lo peor. Los deportistas sacamos lo mejor que tenemos. Vemos que hay un mañana y que vamos a responder como atletas y como ciudadanos”, advierte, el mismo que en 2017 se aupó en el puesto más alto de una contienda que incluyó la prueba de aguas abiertas, en La Angostura.

La nostalgia es inevitable para aquel que abrazó el deporte dentro de su rutina diaria y que ahora debe conformarse con adaptarse al contexto, pues entrena desde su casa y también realiza spinning para no perder el ritmo. “Realmente se extraña. Es nuestra pasión. Hemos estado en reuniones con el equipo de forma virtual. Estamos ejercitándonos, no en piscina, sino en casa. Hay que esperar que se implementen las medidas de bioseguridad. Consideramos que a fines de septiembre podríamos estar reiniciando, claro que los campeonatos serían recién el próximo año”.

Es consciente de que el temor en el grupo es latente, considerando que varios triatletas del Club Victoria, al que Jaime pertenece, superan los 70 años. Por ello, el retorno será paulatino y los cambios en los entrenamientos, una vez que estos se consoliden, se notarán.

“En los primeros meses va a disminuir la cantidad de gente que practicará, pero así se empieza. No olviden que tenemos compañeros nadadores con más de 70 años. Hay algunos hasta de 80. Seguramente, las personas un poco mayores no van a retornar este año, sino el próximo. Es lo que comentamos entre nosotros. Existe temor, obviamente, pero hay que ir venciéndolo. La vida continúa”.

Y una de las mudanzas que se anima a anticipar Jaime es que ya no habrá alrededor de 10 bañistas por carril dentro de la piscina, por ejemplo. Otro de los retos es encontrar un escenario alterno para seguir con las sesiones en el agua, puesto que la piscina en la que entrenan ha resuelto cerrar sus puertas hasta la siguiente temporada.

“El deporte se extraña muchísimo. Es parte de nuestra vida”, resalta el triatleta, quien también es el dueño de la Terminal de Buses.