Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 27 de noviembre de 2021
  • Actualizado 22:24

Tamara, la atleta que sale a vender chocolates y responde con orgullo a las críticas

Practica jiu jitsu desde los 14 años. Actualmente tiene 21. Para quienes intentan desanimarla, la cruceña tiene una contestación: "Me preguntan si no siento vergüenza de salir y vender. Yo quedo perpleja, ¿vergüenza de qué? Siento mucho orgullo de ir tras mi meta de la mejor manera, trabajando duro y con honestidad".
Tamara Méndez, la atleta de jiu jitsu que vende chocolates en Santa Cruz. Gentileza Tamara Méndez
Tamara Méndez, la atleta de jiu jitsu que vende chocolates en Santa Cruz. Gentileza Tamara Méndez
Tamara, la atleta que sale a vender chocolates y responde con orgullo a las críticas

Su padre perdió el trabajo debido a la crisis y ahora brinda sus servicios en otro en el que la remuneración es menor. Su madre, que se desempeñaba en el área de educación, también se vio afectada. La atleta cruceña Tamara Méndez, de 21 años, lejos de dejarse derrumbar anímicamente por la situación, resolvió elaborar chocolates caseros, salir a las calles y ofrecérselos a todo transeúnte que empatice con su causa, que es competir internacionalmente con y por la Tricolor.

Una vez por semana, la deportista de jiu jitsu -que practica el arte de contacto desde los 14 años- se cuelga sus medallas en el cuello, toma su cartel que dice "Ayude una atleta" y vende sus chocolates y alfajores. Eso sí, siempre con una sonrisa y la buena labia para convencer a sus potenciales compradores. La idea de portar un cartel en cada salida la tomó de Brasil.

"En este momento, mi familia no puede ayudarme económicamente. Entonces, dije: 'no voy a pedirles dinero a ellos porque sé que no tienen. Veré la manera de hacerlo yo'. Ya había visto ese cartel en Brasil, que dice 'ayude a un atleta'. Entonces, dije: 'si allá lo hacen, sé que también puedo'. Esto no lo pude haber hecho sola. Está mi novio conmigo. Él carga la conservadora mientras voy hablando. Cuando vendo, me pongo las medallas, toco los hombros de las personas y digo: 'buen día, ¿le gustaría comprar un alfajor, así ayuda a un atleta a viajar?, o 'buen día, ayude a un atleta comprando un chocolate".

Tamara junta dinero para competir en Brasil, el 22 de octubre. Aún desconoce si podrá trasladarse en avión o en bus. Lo que sí tiene claro es que irá, primero, a Sao Paulo, pues "por ahí es más barato".

Solo los jueves comercializa sus chocolates en la avenida Cumavi. El resto de la semana se dedica a estudiar. Le falta apenas un semestre pasa egresar. "También recibo pedidos. Solo vendo un día porque también debo rendir en la universidad.  Elaboro los chocolates desde cero. Compro una barra, la rallo y realizo el relleno. En la noche entreno. A veces, debo tomar unas tres tazas de café para rendir en el día, ja ja".

Su propósito es que sus dos hermanas menores tomen el ejemplo y valoren el esfuerzo propio. "Todo lo que estoy haciendo quiero que sea un ejemplo para mis dos hermanas y para todas las personas, de manera que crean en sus sueños. Me preguntan mucho si no siento vergüenza de salir y vender. Yo quedo perpleja, ¿vergüenza de qué? Siento mucho orgullo de ir tras mi meta de la mejor manera, trabajando duro y con honestidad. No hay mejor cosa que decir que me lo gané con mi propio sudor. Es maravillosa la sensación".

Los que vivan en Santa Cruz y deseen adquirir sus elaboraciones, pueden realizar pedidos al número de WhatsApp 75623150.