Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 04 de julio de 2020
  • Actualizado 03:39

Soliz palpita su retorno y dice que correrá hasta los 42 años

El ciclista, castigado por doping en 2017, comenzó con su proceso de regreso y saborea el día en que se libere de la sanción: el 1 de agosto de 2021. Asegura que vivió meses infernales.
El pedalista Óscar Soliz, en uno de sus recientes
entrenamientos entre los cerros potosinos.
El pedalista Óscar Soliz, en uno de sus recientes entrenamientos entre los cerros potosinos.
Soliz palpita su retorno y dice que correrá hasta los 42 años

Asegura que los primeros meses fueron infernales, que ha sido poco menos que un martirio el día a día sin la posibilidad de competir, como acostumbraba a hacerlo hasta antes de que fuera castigado en 2017 por la Unión Ciclística Internacional (UCI) debido a un resultado adverso por consumo de CERA, una sustancia prohibida.

El ciclista potosino Óscar el Volcán Soliz, sin embargo, está de regreso. La peor parte ya pasó y confiesa que los sinsabores le dejaron una gran lección: no confiar plenamente en terceros.

El campeón del Clásico RCN Claro 2015, el primer boliviano en la historia en ganar dicho torneo, ahora tiene 35 años. Se afianzó en Potosí y se puso un propósito: situarse en el top 10 del Clásico cafetalero de 2021.

“Mi mentalidad es ganadora. Quiero estar entre los 10 mejores del RCN. Ese es mi objetivo. También planeo obtener la victoria en las carreras nacionales. Quiero ganar todo. Ya conozco a los ciclistas y sé que vienen jóvenes que han evolucionado, pero nada es imposible cuando uno está bien preparado. Tendremos que aprovechar la experiencia”, anticipó el Volcán, quien ya perdió la cuenta del número de triunfos que colecciona en su haber, pero que nunca olvida las victorias favoritas: el campeonato en el Clásico 2015, el oro en los Bolivarianos de 2009 y la seguidilla de laureles que logró en las vueltas nacionales.

 Tanta fue la decepción tras conocer su castigo que, incluso, en 2018 llegó a analizar vender todo aquello que le recordara su pasión por la bicicleta. “Estaba decepcionado conmigo mismo. No sabía si seguir o no. Me dio duro, pero hubo personas que me apoyaron. Gracias a ellas empezamos a entrenar. Hasta mediados de 2018 estaba sin querer montar en bici. Es más. Mi idea era deshacerme de todo, por bronca. Uno confía en personas que no debe y comete errores”.

Ahora, con el ánimo en alza, Óscar le pone todas sus fichas a regresar, aunque es consciente de que le costará muchísimo. Por ello reactivó sus entrenamientos en la modalidad de Mountain Bike (MTB).

 “Me toca entrenar como se debe. Se siente la pausa. A nivel local o nacional no será fuerte, pero sí de manera internacional. Para eso hay que estar muy preparado. Considero que ya recomenzó mi carrera. Lo tengo en la mente”.

Demostrarle al mundo que no perdió condiciones y que aún tiene bastante por ganar es el desafío del Volcán. “Desde que empecé a competir, para mí nunca fue imposible nada en la bici. Ahora es lo mismo. Se lo voy a demostrar a la gente que me quiere y también a la que no me quiere”.

 El pedalista mantiene el físico que siempre lo caracterizó. Considera que hacerlo es una responsabilidad. Por ello, suele ir a trotar por los cerros potosinos y alterna dicho ejercicio con el pedaleo. Retirarse no está en vista. Superado el bajón que experimentó en el comienzo, cuando se enteró de que la UCI lo castigó hasta 2021, Soliz ahora proyecta bajarse del ciclismo a los 42 años.

“Nunca he perdido la ambición de ser alguien más en el deporte. Los años no pasan en vano, pero cuando uno es muy disciplinado en la preparación, se pueden lograr muchas cosas”.