Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 03 de diciembre de 2021
  • Actualizado 03:30

Sobrino de Iván y Ramiro Castillo: “Así como mi tío hizo las cosas bien, debo hacerlas igual o mejor”

Anderson Rey Salinas, sobrino de Iván y Ramiro Castillo, viajará el martes a Argentina para sumarse a Gimnasia y Esgrima, club en el que militó Iván.

Anderson Rey Salinas, cuando estaba en Always Ready.    Archivo
Anderson Rey Salinas, cuando estaba en Always Ready. Archivo
Sobrino de Iván y Ramiro Castillo: “Así como mi tío hizo las cosas bien, debo hacerlas igual o mejor”

Faltan apenas horas para que emprenda viaje por la carretera que lo llevará hacia el comienzo de un nuevo sueño: la provincia de Jujuy, en el norte argentino, donde lo espera su nuevo club, Gimnasia y Esgrima. A Anderson Rey Salinas, el sobrino defensor (26 años) de los inolvidables afrobolivianos Iván y Ramiro Castillo, le cuesta conciliar el sueño en las noches. No es fácil procesar tantas emociones. Es mucha ansiedad junta para un jugador que ha esperado la chance de internacionalizar su fútbol y al que le cerraron muchas puertas.

Sin embargo, ahí va, decidido, convencido de que el trabajo y la perseverancia volverán a ser sus mejores aliados en cancha extranjera, donde lo aguarda el reto de demostrar que ha heredado el talento de los grandes.

El martes dejará el país. El nacido en Cotoca, pero de origen yungueño (sus padres son del municipio de Coripata), está listo para competir en la Primera B Nacional y se anima a soñar con algo nada lejano: el ascenso y la posibilidad de codearse con instituciones como River y Boca. Claro que, desde ya, lo ilusiona saber que la Copa Argentina es la puerta para que esos cruces sean un hecho, puesto que dicho campeonato hace posible que jueguen equipos profesionales, de la B, la C y la D.

Con paso reciente por Real Potosí, tras haber militado en Aurora y Always Ready; y debutado en Oriente Petrolero (en 2018), el defensa afroboliviano se jugó todo por Gimnasia y Esgrima, incluso, percibir un salario un tanto menor que el que recibía en el conjunto potosino. La vitrina internacional manda. El desafío está sentado. En breve defenderá los colores de la camiseta que su tío Iván también supo lucir en 1997. Aquí, un mano a mano con el muchacho que refresca el sueño de que los futbolistas afrobolivianos triunfen afuera, tras los antecedentes dejados por Iván, el Chocolatín Castillo y Gustavo Pinedo.

P: Estás a días de ir a Argentina con una linda experiencia en puerta, ¿cómo te sientes?

R: Estoy contento con la posibilidad que se me está dando, y también agradecido con Dios por este nuevo reto que pone en mi carrera. El martes estaré ingresando a la Argentina. Tardamos un poco, ya que está algo complicado el acceso, pero pronto me encontraré en Jujuy.

P: Además de la alegría, ¿qué otras sensaciones se mezclan? ¿No te gana la ansiedad?

R: La verdad es que sí. Es la primera vez que saldré a trabajar fuera del país y, claro, las ansias estos días me han estado ganando un poco. Por ahí, no puedo descansar bien debido a la emoción de querer estar allá y aportar al equipo.

P: Tu fichaje se ha dado por un video que promovieron ustedes, con tu representante, no por un proyecto de la FBF…

R: Es así. Fue por un video que teníamos. Como mi tío Iván Castillo jugó en ese equipo cuando estaba en primera, él mostró el material y a la gente de allá le gustó. Se comunicaron conmigo para ver las posibilidades que había para ir. No lo pensé dos veces.

P: ¿Se renueva, así, la ilusión de que nuevas camadas yungueñas se abran paso al mercado internacional de tu mano?

R: Exactamente. Es un paso grande para los bolivianos y para los demás que pueden venir a futuro.

P: Has estado en Aurora, Always Ready y Real Potosí, entre otros, ¿qué sabor te deja tu paso por el fútbol local?

R: Aquí, en Bolivia, fueron muchos momentos compartidos, de felicidad, de enojo, tristeza y alegría. Todo ello es parte del futbolista. Lo fundamental es el aprendizaje que el deporte te da con el paso del tiempo y con la gente que te vinculas. Hay jugadores con una trayectoria tremenda y uno debe saber sacar lo positivo.

P: De Aurora te has ido en 2019, pero no terminaste de la mejor manera con la dirigencia…

R: Sí. A veces, uno tiene que tomar decisiones, no por el bienestar propio, sino de la familia. Se dio la oportunidad de irme a Always Ready y la tomé. Ahí hice las cosas bien. Gracias a ello, los de Gimnasia me realizaron un seguimiento y, bueno, fui del agrado del club. Gracias a Dios se dio.

P: Tu representante me pasó un dato, ¿es verdad que por ir a Gimnasia estás resignando un mejor salario con tal de situarte en esa vitrina?

R: Sí, es así. Me comentaron del proyecto. Me gustó y por eso acepté. Me hablaron de una venta que se podría dar conmigo a través del desempeño que tenga. Me agradó eso y, como dije, no lo pensé dos veces. Ahora me siento tranquilo, junto con la familia. Estando allá, quizás las emociones cambien. Muchos sueñan representar al país afuera. 

P: ¿Qué verán de ti?

R: Mis cualidades, mi estilo de juego. Quiero demostrar que estoy para grandes cosas, que no se equivocaron al llevarme.

P: ¿Con la mente puesta en qué trabajarás en Jujuy?

R: Primero que nada, con la mente en dejar el equipo lo más arriba posible. Dios mediante, por qué no pensar en el ascenso. He visto equipos muy competitivos. Sigo mucho los partidos del Nacional B de Argentina.

P: La Copa Argentina le da la chance a los clubes, incluso de la C, de medirse con River y Boca…

R: Sí, la Copa Argentina es así. Puede jugar uno de primera con uno de tercera división. Ya tengo ganas de estar allá y demostrar mis cualidades.

P: Cuéntame de tu infancia, del potrero…

R: La infancia es lo más lindo que uno tiene. La mía, en especial. Recuerdo haber salido a los entrenamientos con perseverancia. Por ahí, me cerraron las puertas de algún club, pero siempre supe en mi vida que eso pasaría. Me quedaba ser fuerte y seguir buscando opciones.

P: ¿Es una presión o peso ser sobrino de los Castillo?

R: No lo veo como un peso. Si lo asumiera de esa forma, no habría aceptado este desafío. Lo tomo como una responsabilidad de ir y hacer las cosas bien, de no fallar. Así como mi tío estuvo allá e hizo las cosas bien, yo debo hacerlas igual o mejor. Eso se da con el trabajo y la constancia, cuando empiezas a conocer a tus compañeros.

P: Suenan River y Boca, ¿pensaste en llegar a esos equipos monstruosos?

R: Claro. Cualquiera de primera división de Argentina siempre será una buena opción. Estoy yendo con la mentalidad de quedarme en primera, de tener la oportunidad de jugar con un club profesional. Quiero hacer un buen papel.

P: ¿Alguna preferencia por colores?

R: A cualquiera le gustaría jugar en Boca, Racing, River o Independiente, los que paran siempre compitiendo en la Libertadores. Es el sueño de todos. Mi trabajo va a venir acompañado de los buenos resultados. Dios mediante, daré muchos pasos más. Esta es una vitrina enorme que se me abre y, como dijiste, también puede ser una forma de abrirles la puerta a todos los demás.