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  • Diario Digital | lunes, 25 de octubre de 2021
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“Siempre tuve que trabajar el doble por mi altura. Eso me motiva”

David Torrico, el arquero cochabambino conocido como Tampi, mide 1.73. Por su estatura fue objeto de críticas anticipadas. Titular en Aurora y figura ante Wilster, el meta, de 33 años, mantiene la humildad y le agradece a Baldi.
El guardameta celeste David Torrico. DICO SOLÍS
El guardameta celeste David Torrico. DICO SOLÍS
“Siempre tuve que trabajar el doble por mi altura. Eso me motiva”

Desde que David Torrico comenzó su incursión en el fútbol, cuando “avisó” con trabajo (y no solo con palabras) que su intención de ser arquero iba muy en serio, el estigma  que lo seguiría empezó a tomar forma para marcar su paso en una línea paralela.

Que un muchacho que arañaba el 1.73 metros se presentara con la vocación de ser portero profesional parecía alimento para la crítica de los enemigos del optimismo.

Y aquel adolescente, que ahora tiene 33 años, recuerda bien cuánto le costó llegar a la División Profesional, más aún cuando los perjuicios siempre estuvieron ahí, a la mano de cualquier malintencionado o poco promotor de la fe.

El cochabambino siempre debió marchar a paso redoblado para conseguir lo que otros, quizás, lograban con menos sacrificio. Él mismo lo asimila. “Todo en mi vida me costó mucho. Tuve que trabajar el doble por mi altura, porque supuestamente soy pequeño para atajar. Eso es lo lindo, demostrar que sí puedo. Ello me motiva más”.

En 2013 llegó a Aurora con la ilusión de dejar su impronta personal. Hubo idas y vueltas en su carrera, altibajos que poco contribuyeron en la consolidación que deseaba. Tampoco ayudó la confianza que los cuerpos técnicos de turno le brindaban. La titularidad se le negaba.

Pero David permanecía erguido, amarrado a la esperanza y la perseverancia.

Dejó de ser parte del club en 2017 y regresó al Celeste el año pasado para comenzar otro capítulo, el definitivo, el que pueda significar “tregua”, tal vez, en la historia de un futbolista que no conoce los triunfos sin que ellos estén hermanados con el esfuerzo, el sudor y la voluntad.

Bajo el comando del DT Julio César Baldivieso, Tampi se da licencia para disfrutar. El jueves fue apuntado como la figura indiscutida en el clásico ante Wilstermann, partido en el que el Equipo del Pueblo se quedó con la victoria (2-1) porque él supo responder muy bien en el pórtico.

Por el momento, la pulseada por la titularidad que juega con el cruceño Alex Arancibia lo beneficia. Cuando van tres fechas del torneo Apertura, David no baja la guardia (cree que relajarse está prohibido) y continúa trabajando, siempre con humildad.

Ser más fuerte que el estigma de la altura es la misión de cada día.

P: ¿Tu actuación del jueves frente a Wilstermann te genera más confianza?

R: Estaba a punto para ese partido. Hay que aportarr al equipo para sacar los tres puntos e ir paso a paso. Es importante ponérsela difícil al ‘profe’ (Baldivieso). Es él quien decide quién entra. Siempre dije: ‘en la tribuna o en la banca, siempre estaré apoyando al equipo.

P: ¿La humildad es tu bandera?

R: Siempre uno sabe de dónde viene. Estoy trabajando desde hace mucho tiempo. Hay que continuar haciéndolo para sumar más cosas.

P: Es usual que los jugadores digan que no están pendientes de las redes sociales. Apelo a tu sinceridad, ¿le diste una chequeada a tus perfiles luego de la victoria, verdad?

R: Ja ja. Sí. Siempre... Agradezco mucho por el apoyo a todos los hinchas. Uno ve las redes, pero eso no lo tiene que marear. Lamentablemente, el arquero cuenta con un puesto ingrato. Puede ser figura 10 partidos, pero, quizás, cometa un error en otro compromiso y eso cambie las cosas. Eso n

P: Ahora, viendo para atrás, estás hace un buen tiempo en Aurora. De pronto no has explotado del todo como ojalá lo hagas este año, ¿qué valoras y quieres cambiar con relación al pasado?

R: Siempre estoy decidido a ser titular y a trabajar para el equipo. Siempre fui constante. Me doy íntegro en cada entrenamiento. El profe es el que decide quién entra y sale. En todo esto tuvo que ver la confianza que nos da el profesor. Hasta ahora es el único que se la ha jugado por mí, pese a que le dijeron que yo soy pequeño. Él se la jugó y hay que devolverle la confianza en la cancha.

P: Hablando de ese punto, la estatura debería quedar de lado porque hay que valorar las cualidades y vas por ese camino...

R: Sí. Desde que empecé a jugar siempre fue la estatura la crítica, pero ello no me limita. Me inspira más a seguir y a demostrar que la altura no es importante.

P: ¿Ese es el mensaje para los detractores?

R: Claro, que se fijen más en las cualidades que tiene uno, en la calidad. Creo que no solo ser grande significa ser bueno.

P: ¿Sientes que te costó llegar hasta este momento, en el que la titularidad está peleada?

R: Todo en mi vida me costó. Yo tuve que trabajar el doble porque soy supuestamente pequeño para ser arquero, pero eso es lo lindo, demostrar que sí puedo. 

P: ¿Cómo se dio eso de luchar contra ese estigma?, ¿desde chico lo fuiste superando?

R: Eso me motiva más porque en la cancha somos 11 contra 11. De nada sirve medir tres metros y no hacer nada. Yo, con lo supuestamente pequeño que soy, demostré que se puede (lograr) las cosas.

P: Redondeando, David. El Pochi Chávez dijo, después del partido, que Aurora se la pasó defendiendo ¿Crees que fue así, tal cual?

R: También habría que preguntarle cómo nos hicieron gol, ¿no? Lo hicieron de penal. Como se dice, los goles son amores y no razones. Ganamos y eso no nos quita el mérito.

P: La siguiente parada es Oriente Petrolero...

R: Sí. Va a ser un partido difícil. Hay que trabajar para eso y para seguir por el sendero de la victoria. A Aurora le falta un poco más de tenencia de la pelota. Si vamos por esa senda,  conseguiremos los puntos sea de local o de visitante. Oriente igual cuenta con buenos jugadores. Quedan muchas fechas, varios partidos en los que todo puede pasar. Debemos trabajar siempre con humildad.