Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 21 de octubre de 2020
  • Actualizado 03:49

Sector cinematográfico proyecta estrenar sus películas directo a streaming

La incertidumbre de la asistencia del público a salas postcuarentena y la buena respuesta que tuvieron las películas en línea son algunas de las razones.
Sector cinematográfico proyecta estrenar sus películas directo a streaming

Algunos representantes del sector cinematográfico boliviano proyectaron ayer, en una charla onlin, estrenar sus películas directo a streaming, tomando en cuenta el escenario de las salas postcuarentena, así como las trabas y esfuerzo para llevar los filmes a la gran pantalla.

“(la pandemia) La veo como una oportunidad, porque el consumidor se está acostumbrando a ver otro tipo de cine y en otros formatos. No sé, si después de la experiencia de “Eugenia”, vale la pena llevar las películas al cine, creo que lo vale hacer una o dos funciones y después acudir a las plataformas”, comentó la actriz y productora, Andrea Camponovo. 

 El debate fue organizado por la carrera de Comunicación de la Universidad Privada Boliviana (UPB), donde el moderador, el crítico y docente Andrés Laguna, lanzó preguntas a sus participantes sobre el panorama del sector frente a la pandemia.

“No me interesa estrenar (una película) en una sala de cine, si eso me va a condicionar en muchas cosas, prefiero que se estrene en streaming, no tengo ningún problema con eso. Me pregunto si vale la pena hacer todo el esfuerzo que hacemos para estrenar en pantalla grande, más allá del romanticismo de verlo en una pantalla grande”, indicó Juan Pablo Ritcher, director de “El Río” y en fase de postproducción de “98 segundos sin sombra”, una adaptación de la novela de Giovanna Rivero.

El planteamiento tiene que ver con el alto consumo que está haciendo el público de cine boliviano, al ser liberadas algunas películas por el pasado Día del Cine Boliviano o ante la apertura de Bolivia Cine, la primera plataforma de Video On Demand del país.

Es también una respuesta a la mutación de las salas de cine a la sala de la casa, de acuerdo a Martín Boulocq (“Los viejos”), esto no significa una desaparición de los espacios tradicionales, pero ir al cine se convertirá “como ir a la ópera o un parque de diversiones”.

 El COVID-19 ha llevado a replantear la producción cinematográfica universal, incluyendo protocolos de rodaje, aumentado los costos; además de la cantidad de gente en una sala y su problema con el distanciamiento social. A escala nacional, han surgido propuestas como de la cadena Cine Center en abrir autocines en La Paz y Santa Cruz, en Cochabamba ya existe el Terranova. 

Álvaro Olmos, director y cofundador de BoliviaCine, expresó que la idea de la plataforma es acoger estrenos y que la respuesta del público frente al lanzamiento cumplió las expectativas; sin embargo, refirió que una vez pasada la semana de contenido gratuito y cuando se tuvo que comenzar a pagar para ver las películas, los números se redujeron. 

“A la gente sí le interesa ver cine boliviano, pero aún no tiene el hábito de pagar. Se debe alimentar este tipo de plataformas para darle acceso a la producción nacional, pero que el productor reciba una retribución que no tenga que ver con las entradas, sino con el pagao de derechos habilitados por un año”, apuntó Olmos.

Por su parte, Boulocq, afirma que si el Estado subvencionaría las películas y las plafromas no tendría problema en subir la película gratis para un público “que al final lo está pagando todo con sus impuestos”. 

En cuanto al rol del Estado, el gremio se mostró preocupado por la falta de certeza de lo qué pasará con el Programa de Intervenciones Urbanas y el fondo del Adecine. Victoria Guerrero, productora de “Las Malcogidas”, informó que en una reunión que se tuvo con el Ministerio de Culturas, la ministra Martha Yujra confirmó la continuidad del PIU, pero ve en él una cuestión de “urgencia y presión” y que no se puede realmente asegurar porque es un “tema político”.

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