Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 19 de septiembre de 2021
  • Actualizado 16:44

San José y su agónico presente tras una década de “malas decisiones”

El plantel orureño tendría los días contados para perder la categoría, las deudas superan los 5.5 millones de dólares. La entidad juega el torneo Único con menos 12 puntos en la tabla y sin dinero para salarios ni pasajes para los viajes.
Los jugadores de San José lamentan una derrota en el torneo Único de la Profesional.    APG
Los jugadores de San José lamentan una derrota en el torneo Único de la Profesional. APG
San José y su agónico presente tras una década de “malas decisiones”

San José, uno de los clubes importantes del fútbol boliviano, está a punto de perder la categoría de la Profesional debido a mezquinos intereses de los diferentes dirigentes que pasaron por la entidad y las malas decisiones para dirigir al crédito orureño.

El plantel Santo es uno de los equipos con más hinchada en el país y sobresale por la fiesta que instala en las diferentes graderías de los estadios para alentar a su querido San José.

El club Minero, desde la creación de la ex Liga en 1977, conquistó los títulos nacionales en 1995, 2007 y 2018, todos en el Clausura.

Tuvo destacadas participaciones en Copa Libertadores con un histórico empate en 1992 ante Sao Paulo, en Brasil, (1-1), el triunfo a River Plate (2-0), en Oruro, entre otros.

Sin embargo, los dirigentes que pasaron por la entidad con el propósito de “hacer bien las cosas” no supieron administrar los recursos, realizaron contrataciones y rompieron los acuerdos que terminaron en juicios con fallos contrarios a la entidad.

Esta fue una constante y se convirtió en “una bola de nieve” que asfixia al club y las deudas crecieron hasta ser insostenibles.

Asumieron como titulares del Santo los dirigentes Florencio España, Wálter Mamani, Freddy Fernández, Wilson Martínez, Carlos Estrada, David Rivero y Patricia Flores, entre otros.

El último que estuvo al frente fue Sebastián Bueno, quien renunció al cargo debido a la crítica situación económica de la entidad.

Se estima al menos, una deuda de 5.5 millones de dólares, según los cálculos de los propios dirigentes, e incluyen no menos de 15 demandas que exjugadores y exdirectores técnicos han interpuesto ante el Tribunal de Resolución de Disputas, de acuerdo con los datos que hizo conocer Futbolistas Agremiados de Bolivia (FABOL), en rueda de prensa.

Incluso esas demandas ya tienen fallos del TRD y del Tribunal Superior de Disciplina Deportiva (TSDD). Además de algunos casos con resolución de la FIFA.

Sin embargo, el club orureño no cuenta con los recursos necesarios para cubrir las deudas y, a la fecha, tiene menos 12 puntos en la tabla de posiciones del torneo Único de la División Profesional.

El plantel del cuadro Santo tiene algunos jugadores experimentados y la mayoría son juveniles que deben encarar, al mismo tiempo, los cotejos de las Reservas (torneo juvenil que se desarrolla de forma paralela a la Profesional) y del torneo Único.

Al club orureño no solo le sofocan las deudas de los exjugadores y exentrenadores, sino también de los acreedores e impositivas que incluso pusieron en riesgo el patrimonio como los trofeos y las instalaciones de su sede deportiva.

Para “rematar” desde marzo de 2020 el fútbol boliviano limitó el ingreso de los aficionados a los estadios por la pandemia de la COVID-19, evitando que los clubes tengan recursos por recaudaciones.

“Se requieren unos 3.5 millones de dólares para hacer frente a las deudas más urgentes y evitar que a San José le quiten más puntos o, lo más grave, pierda la categoría”, dijo David Rivero, extitular del club Minero.

Rivero también aseguró que en Oruro no hubo dirigencia sino “delincuencia” y que las peores gestiones fueron las últimas, encabezadas por Wilson Martínez y Huáscar Antezana. 

“Estos delincuentes tienen que pagar por lo que han hecho, nos han dejado al club en una crisis total”, señaló Rivero, según el portal digital de El Deber.

Por su parte, las autoridades del departamento de Oruro hicieron gestiones con la empresa privada y la población para paliar la crisis, pero la respuesta no fue la esperada. 

“Muchos dirigentes utilizaron al club como trampolín para asumir en cargos políticos, sin tener como prioridad a la entidad”, dijo Carlos Estrada, exdirigente del cuadro orureño.

En pasados días, la FBF ejecutó un nuevo fallo del TSDD en el que le restan al Santo 3 puntos más, haciendo un total de menos 12 en el torneo Único. En caso de salir otro fallo, San José descendería a la Asociación de Oruro. 

La dirigencia de la FBF expresó que las deudas “son institucionales” y se analizará esta situación en la próxima reunión de Comité Ejecutivo.

DEUDAS Entre procesos en la FIFA, procesos en el TRD, procesos laborales, acreedores e impuestos la deuda asciende a 5.396.574 millones de dólares, según el portal Futbolmanía.

La lista de procesos ejecutoriados por la FIFA son: al club Huachipato de Chile (1.250.000 dólares), Nauel Quiroga (277.000), Julio César Uribe (190.000), Omar Asad (185.500), Miguel Ponce (151.000), Juan Domínguez (135.000), Marcos Barrera (112.000), Marcelo Gómez (101.600), Luis Tancredi (79.646), Cristian Alessandrini (75.000), Javier Sanguinetti (53.500), Kevin Ceceri (50.000), Rodrigo Sánchez (43.800), Iker Hernández (34.440), Heber Leaños (20.240), Atlético Rafaela (15:832), Enrique Montecinos (9.166), José Caraballo (7.000) y Juan Manuel Leroyer (7.000).