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  • Diario Digital | domingo, 23 de enero de 2022
  • Actualizado 04:25

Real Madrid supera al Liverpool en Champions

El brasileño Vinicius Junior tuvo una jornada inspirada sobre el plantel inglés que tuvo dificultades para neutralizar a los españoles. 
Los jugadores del Real Madrid celebran uno de los goles que anotaron ante el Liverpool, por la Liga de Campeones. EFE
Los jugadores del Real Madrid celebran uno de los goles que anotaron ante el Liverpool, por la Liga de Campeones. EFE
Real Madrid supera al Liverpool en Champions

El gen competitivo del Real Madrid jamás desaparece. Es ajeno a las circunstancias que marcan un duelo europeo de altos vuelos. A la hora de la verdad, esa plantilla que se cansó de escuchar que no tenía gol desde el adiós de Cristiano Ronaldo y que no le da para llegar lejos en la Champions desde aquella final dorada en Kiev ante el mismo Liverpool sacó de la chistera su mejor partido de la temporada en un momento decisivo.

El fútbol pandémico no solo deja estadios vacíos que empequeñecen el espectáculo. Al Real Madrid le golpeó horas antes de la gran cita con el positivo de Varane. Pudo afectar a la idea de jugar con tres centrales de Zidane, pero no a la mentalidad ganadora exhibida por sus jugadores. El rey de Europa salió a jugar con las mismas armas que un Liverpool que intimida con su tridente pero que se hizo pequeño ante la intensidad madridista.

Era el día del brasileño Vinicius Junior. En un ataque letal con el pase milimétrico de Kroos para romper la defensa inglesa y el desmarque de ruptura del brasileño. Control con el pecho y mano a mano superado con una facilidad hasta ahora inexistente.

El tanto dejó tocado al Liverpool y el Real Madrid lo sintió. Benzema pidió penal y le puso a Vinicius un balón perfecto que pateó cruzado acariciando un poste. Cada movimiento de Karim generaba problemas defensivos al conjunto de Klopp, que se desesperaba. Y apareció Asensio para extender su racha goleadora a cuatro partidos consecutivos. Con la confianza de pelear por cualquier balón y encontrar el mal despeje de Arnold para picar el esférico a la salida del portero y marcar a placer el segundo.

En el complemento, a unos minutos en los que reculó el equipo de Zidane y entregó el balón. El pase filtrado a Salah encontró su pegada al límite del fuera de juego. Lucas lo habilitaba. El primer disparo a puerta, era gol. Y Mendy salvaba el segundo cuando apareció la calidad de Jota entre líneas. Todo lo ganado lo tiraba por tierra el equipo blanco.

Y se dio cuenta el Real Madrid para recuperar el balón y ser más letal que nunca. De esa mutación, la 'culpa' la tuvo Vinicius. Todo pasó por él. Radiante de confianza, encarando siempre rivales, desequilibrando con velocidad. Castigó a los espacios y firmó un tanto importantísimo para Anfield. Había perdonado antes Asensio una contra de tres contra tres por pensar demasiado como culminarla.

No lo hizo Vinicius al rematar de primeras, apareciendo por sorpresa en la zona donde habita un goleador, convirtiendo en oro un pase interior de Modric. Su remate entre las piernas de un rival y ajustado al poste devolvió a la lona al Liverpool, que aún pudo recibir un cuarto tanto en plena exhibición de la joven perla brasileña y con un disparo raso de Benzema antes de un final de partido con el Real Madrid defendiendo su ventaja, casi sin fuerzas pero con mucho corazón.