Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 28 de octubre de 2020
  • Actualizado 16:46

El 'profe' Aramayo parte de este mundo y deja un legado de enseñanzas y títulos

Falleció dos días antes de cumplir 84 años. Fue un destacado jugador y entrenador, procedente de Tarija. Se dedicó de lleno a la formación de talentos en los últimos años.
Abdul Aramayo, durante un acto conmemorativo al título de la Verde de 1963 en Cochabamba. ARCHIVO
Abdul Aramayo, durante un acto conmemorativo al título de la Verde de 1963 en Cochabamba. ARCHIVO
El 'profe' Aramayo parte de este mundo y deja un legado de enseñanzas y títulos

Con una carrera de grandes logros tanto en su etapa de jugador como en la de entrenador, Abdul Aramayo dejó en luto al fútbol nacional después de que su fallecimiento se diera a conocer ayer martes. El tarijeño construyó un importante legado en el balompié nacional siendo un destacado futbolista y un entrenador exitoso, especializado en la formación de talentos. Fue alguien importante en las fuerzas básicas de Bolívar.

El "profe" nació en el sur del país el 2 de septiembre de 1934. En su carrera deportiva, por supuesto destaca el título del Sudamericano 1963 con la Selección Nacional, derrotando a Brasil en aquella recordada final de 1963, desarrollada en el estadio Félix Capriles. El idilio con la Academia celeste comenzó tiempo después cuando vistió esa casca entre entre 1965 y 1967, levantando un trofeo en 1966. Era un puntero de gambeta endiablada, rápido y contundente. Le gustaba llegar hasta la línea de fondo para mandar pases gol; valora La Razón.

Ya en su etapa de entrenador, fue quien formó a Joaquín Botero, Luis Gatty Ribeiro, Daner Pachi, Felman Puro y Leonel Reyes, entre otros. Además, dio vueltas olímpicas con el club de Tembladerani en 1982 y 2005. Estaba tan identificado con Bolívar, que aseguró que estaría allí "hasta la muerte". Dedicó los últimos años de su vida al fútbol formativo en el equipo de sus amores. 

Paz en la tumba de quien deja un gran legado en el balompié nacional. Hasta siempre, profe.