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  • Diario Digital | domingo, 17 de octubre de 2021
  • Actualizado 06:23

Mustafá, el médico fanático que junta pósters y fundó la Zona Roja del club

Notó ese sentimiento hacia Wilster desde pequeño. Incluso jugó en las inferiores y entrenó en la profesional. Se identificó con los colores y comenzó a adquirir souvernirs del Hércules. Hoy es el galeno de la entidad. 

El médico Omar Mustafá expone parte de su Museo personal en su casa. DICO SOLÍS
El médico Omar Mustafá expone parte de su Museo personal en su casa. DICO SOLÍS
Mustafá, el médico fanático que junta pósters y fundó la Zona Roja del club

Omar Mustafá (51 años) es uno de los médicos del club Wilstermann, hincha, fundador de la Zona Roja y tiene una colección personal de souvenirs, pósters y otros detalles que se identifican con el club Rojo.

Desde pequeño surgió ese sentimiento por la entidad que lo motivó a ser parte de las divisiones menores y las reservas del Hércules como el puntero derecho, a los 15 años.

Tuvo que dejar el Imperio Escarlata (18 años) para iniciar sus estudios académicos, pero fichó en el cuadro de la Universidad de San Simón para jugar los torneos locales y la Copa Simón Bolívar.

Luego de recibirse, tuvo la invitación de su tío Carlos Milán para ser médico del club Aurora, donde trabajó por un año y medio. Ese fue el trampolín para consolidarse como traumatólogo de Wilstermann por 15 años.

Vio a muchos jugadores y entrenadores pasar por la entidad. También tuvo algunos consejos de Otoniel Novillo (exkinesiólogo) y Alex “Banana” Rodríguez (utilero), quienes le dieron algunos tips para desarrollar mejor su trabajo. 

En su casa tiene una habitación con pines, bates de béisbol, cochecitos, aviones, relojes, banderines, poleras, gorras, medallas y otros souvenirs que hacen a su “museo personal”.

OPINIÓN conversó con el hincha y médico de Wilster para conocer sus vivencias en la institución que hace parte de su pasión.

P: ¿Cómo surge su pasión de coleccionista?

R: Desde chico me gustaba coleccionar los pósters que se publicaban en los periódicos y en ese entonces era lo máximo. Creció ese interés por conseguir cosas de Wilster como gorras, vasos, llaveros y otros souvenirs.

Cuando comencé a trabajar, mi colección fue creciendo y pacientes, al saber que soy wilstermanista, me regalaron cosas y es por eso que pude lograr una colección más grande.

Cuando construimos mi casa, lo primero que se hizo fue el cuarto para las cosas que fui acumulando. Está pintado de rojo y azul, las cortinas también tienen esos colores.

Luego comencé a buscar pósters en las peluquerías y talleres mecánicos cuando identificaba uno que no tenía pedía que me lo vendan. Encontré uno de 1960 algo descolorido, pero se conserva bien. 

Esa colección no tiene un costo monetario, no se puede comparar ni con todo el oro del mundo, son recueros personales y no tienen precio.

P: ¿Comenzó como médico en Aurora y luego se fue a Wilster? 

R: Gracias a mi tío (Carlos Milán) comencé como traumatólogo en Aurora, donde estuve por un año y medio (2003-2004), con el profesor Julio Zamora.

Lo complicado era entrar a la cancha cuando se jugaban los clásicos, porque los amigos desde la tribuna molestaban y tenía que hacer de oídos sordos y morderme los labios para no gritar los goles de Wilster.

Estoy como médico del Rojo desde 2006, con algunas interrupciones, pero son 15 años aproximadamente. En los primeros años fui médico de campo, pero el trabajo no permite tener ese privilegio, ahora atiendo a los jugadores en la clínica.

P: ¿Tuvo que ver el caso doping de Edward Zenteno? 

R: Fue muy sonado el caso de Chespi Zenteno, quien dio positivo por consumir algunos productos que meses antes estaban permitidos y luego los prohibieron.

Son cosas que pueden suceder, pero fue uno de los más sonados en el plantel en los últimos años.

P: ¿Recibió consejos de Otoniel Novillo?

R: Sí. Sobre todo de cómo tratar con los jugadores, ellos tienen diferentes formas de trato, a algunos les gustaba algunos inyectables antes de cada partido y a otros, día antes, eso me explicaba el Otito.

El Bananita también me guiaba al principio con las cosas que les gustaba a los jugadores, quienes son exigentes en muchos casos. 

P: ¿Cuál fue el título que más celebró?

R: Son dos. El que se ganó el 2000 en Trinidad. Yo estaba en México haciendo mi residencia y no habían redes sociales ni mucha tecnología como ahora, tuve que hacer una conferencia telefónica a mi mamá para escuchar el partido por radio y sufrir en la tanda de penales; fue algo espectacular.

El otro fue en 2018 cuando se logró el título contra The Strongest en el estadio de Sucre, también en la tanda de los penales.

P: ¿Recuerda alguna anécdota con el plantel? 

R: En un vuelo al llegar al aeropuerto de Sucre, hubo una terrible turbulencia, incluso cayeron las mascarillas de oxígeno, lo que provocó un griterío y muchos de los jugadores se pusieron a orar.

En el estadio de Potosí cuando asistía a un jugador se me cayeron las tijeras, gasas, algodones y todo del botiquín, el árbitro pensó que lo hice al intento para perder tiempo y me expulsó. 

P: ¿Se asustó cuando se salió la cadera del jugador Marco Barrera? 

R: Sí. Desde que lo vi caer me di cuenta que no fue algo normal. Hablamos con el doctor Alex Antezana y decidimos ingresar rápidamente (tribuna a la cancha) y estuvimos junto al jugador en segundos y lo llevamos a una clínica porque no se puede tratar esa lesión sin anestesia.

Ahora Barrera está como nuevo. Y ese día los policías no me dejaban entrar a la cancha porque no lleve mi credencial, gracias a los periodistas pude ingresar.

P: ¿Fue fundador de la Zona Roja en el estadio?

R: Sí. En 1991 junto a un grupo de amigos nos sentamos en la curva norte y cuando el grupo creció nos fuimos al centro para dar apoyo a los jugadores.

Fue la barra más grande que tenía el fútbol en el país y se caracterizó por el constante apoyo que dimos a los jugadores. 

P: ¿Debutó en la profesional de Wilster?

R: Yo entrené con la profesional solo me faltó debutar. Estuve desde los 15 años, pero cuando ingrese a la Universidad lo dejé (18 años). Posteriormente jugué en Universitario de San Simón y salimos campeones en varias ocasiones, con el profesor  Freddy Bolívar.