Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 14 de noviembre de 2019
  • Actualizado 08:25

El "Muñeco maldito" elimina a Boca por quinta ocasión

Aunque no jugó su mejor partido y cayó (0-1), River Plate echó al Xeneize, en la Bombonera, y buscará el bicampeonato continental. Hoy sabrá si chocará con Flamengo o Gremio.
Los jugadores del Millonario, desenfrenados tras el 2-1 global que los posicionó en la final continental. EFE
Los jugadores del Millonario, desenfrenados tras el 2-1 global que los posicionó en la final continental. EFE
El "Muñeco maldito" elimina a Boca por quinta ocasión

Cinco “mano a mano” en cinco años jugó el River de Marcelo Gallardo ante Boca Junior y las cinco veces se quedó con la clasificación. Aplastante. Y el de ayer sucedió nada más ni nada menos que en la estruendosa Bombonera.

Aunque anoche perdió por la mínima diferencia (1-0) y no fue su mejor partido, el Millonario -campeón de la Copa Libertadores 2018 en Madrid- volvió a situarse en la final del torneo continental por segunda vez consecutiva y, de nuevo, le provocó una herida profunda al conjunto capitaneado por Carlos el Apache Tevez. Al club local no le alcanzó el combustible para dar un giro en seco y poner fin a los antecedentes decorosos más cercanos de River.

En un gran “susto” quedó lo hecho por el equipo comandado por Gustavo Alfaro, que reaccionó muy tarde (solo en el compromiso de vuelta) para exhibir otra cara -una ofensiva- pues no supo aprovechar la ida en el Monumental de Núñez para luego definir las cuentas en sus dominios con menos presión.

De todos modos, destacable fue la actuación y el ímpetu del plantel azul y oro, que apeló a la garra del Apache, la de Carlos Izquierdoz y al gol del venezolano Jan Hurtado (en el minuto 80 del encuentro) para sacar adelante una vuelta que se tornó muy incómoda para el rival.

Es verdad que la concentración, para ambas escuadras, se vio saboteada por la previa, cuando la hinchada boquense “pintó” la cancha con papeles blancos que cayeron desde las tribunas. El cotejo, que debía comenzar a las 20:30 en punto, demoró casi 15 minutos, tiempo que duró el escaso personal en intentar retirar parte de los elementos. Algunos trabajadores hacían la tarea de manera manual.

De ahí, también, los resbalones e imprecisiones en los pases iniciales, aunque también es verdad que ese no es un argumento que justifique la actuación que expuso River al principio.

El primer tiempo fue precedido por una fotografía entre ambos planteles. El mensaje que mostraron fue en contra de la violencia en el fútbol.

Y al frente del escuadrón de Boca estuvo Carlos Tevez, su referente, aquel que fue cuestionado durante los últimos meses y que, curiosamente, fue pedido al unísono por los simpatizantes de la institución de la Ribera. Con 35 años en sus piernas, el jugador de Ciudadela orquestó la propuesta de ataque, un plan que comenzó ni bien el árbitro brasileño Wilton Sampaio decretó el pitazo inicial.

La urgencia por descontar el 2-0 de la ida, desde el arranque, movió a Boca. 

El colombiano Rafael Santos Borré y el cordobés Matías Suárez fueron los elegidos de Gallardo para encontrar el arco resguardado por el siempre atento Esteban Andrada.

A los 22 minutos del primer período llegó la clara advertencia del subcampeón de América.  Eduardo el Toto Salvio encontró el espacio justo y disparó al pórtico de Franco Armani, arquero titular de la Selección Argentina. Sin embargo, Sampaio anuló de inmediato el tanto, pues observó una mano previa del defensor  Emmanuel Mas.

River respondió al minuto. Aprovechó una salida errónea del meta mendocino, pero el tiro fue desacertado.

El Xeneize “retrucó” y, en una jugada de peligro, Enzo Pérez trató de despejar la pelota. Su intención casi terminó en gol en contra. Atento estuvo Armani para evitar el descalabro y la casi segura lluvia de críticas que habría recibido el futbolista nacido en Mendoza.

Ramón Wanchope Ábila, otro de los hombres que genera peligro en el club anfitrión, cumplió con sus labores. Rindió, pese a no haber finalizado su tiempo de recuperación (sufrió una lesión muscular el 6 de este mes, poco después del partido en Núñez).

 El Millo se “plantó” con más solidez en los últimos minutos de la primera parte. Generó ocasiones que al principio no hallaba.

Ambos elencos pisaron  la cancha, en el complemento, sin modificaciones. El guión resultó similar.

La formación del local se movió a los 61 minutos, cuando Alfaro dispuso el ingreso de Zárate y la del goleador Hurtado. Este último anotó, a falta de 10 minutos para el final, y le inyectó ilusión al club azul y oro. Sin embargo, La Banda resistió y se llevó la clasificación.

Hoy se sabrá si buscará el bicampeonato en Chile ante Flamengo o Gremio.

Tal parece que no fue efectivo el “trabajo” que aseguró haber realizado el astrólogo Carlos Oliva, quien hace unas semanas reveló que Boca “pasaría por encima de su clásico adversario”.